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Muerte de joven enfrenta a México y EU

Mario Héctor Silva y agencias| El Universal
Jueves 10 de junio de 2010
El FBI aseguró que soldados apuntaron con sus armas a agentes de la Patrulla Fronteriza que realizaban una investigación; Cancillería exige “investigación exhaustiva”

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El homicidio del joven mexicano de 14 años Sergio Adrián Hernández Güereca, perpetrado por un agente de la Patrulla Fronteriza estadounidense, mantiene enfrentados a los gobiernos de México y Estados Unidos.

El padre del menor, Jesús Librado Hernández, aseguró que agentes estadounidenses de la Patrulla Fronteriza intentaron recoger en territorio mexicano los casquillos del arma con la que dispararon a su hijo, pero elementos de la Policía Federal (PF) que resguardaban el cadáver del menor impidieron que los patrulleros pudieran recuperarlos.

El FBI aseguró que soldados apuntaron con sus armas a agentes de la Patrulla Fronteriza que realizaban una investigación en el lugar de los hechos. El Ejército mexicano negó esa versión.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó que los primeros en llegar al lugar del incidente, minutos después de los disparos, fueron agentes de la Policía Federal, quienes aseguraron el cuerpo del menor y las evidencias.

La dependencia federal dijo que dos unidades de la corporación estuvieron presentes en lugar para evitar que la situación se complicara y se mantuvieron en el sitio mientras las autoridades, en ambos lados de la frontera, realizaban peritajes.

En el caso de México, las diligencias fueron ejecutadas por personal de la Procuraduría de Justicia de Chihuahua.

Andrea Simmons, vocera del FBI, aseguró que un grupo de soldados mexicanos apuntó con sus fusiles, desde el otro lado del Río Bravo, para ahuyentar a los agentes de la Patrulla Fronteriza, quienes se vieron obligados a abandonar el lugar.

México desmiente al FBI

Simmons aseguró que poco después de que se le disparó al joven, un contingente de soldados mexicanos llegó al lugar y apuntó con sus armas a los agentes de la Patrulla Fronteriza, mientras que varios curiosos les gritaban insultos y lanzaban piedras y petardos.

Dijo que los agentes del FBI aparecieron más tarde y reanudaron la investigación, aunque las autoridades mexicanas les apuntaban desde el otro lado del río.

El agente de la Patrulla Fronteriza que mató al joven dijo que se defendió de un grupo que le lanzaba piedras en el Río Bravo, que divide la frontera entre Ciudad Juárez, México, y El Paso, Texas. La vocera del FBI afirmó que dicho elemento no fue herido en el ataque con piedras.

El Ejército mexicano desmintió la versión del FBI y dijo que ningún soldado estuvo en el lugar del incidente.

Historia de crímenes

Un pariente del joven muerto que había estado jugando con la víctima, relató a la agencia AP que las fuerzas federales —a las que describió como policías, no como soldados— apuntaron con sus armas cuando vieron que los agentes estadounidenses caminaban por un tramo lodoso con la aparente intención de cruzar hacia México. La fuente, de 16 años, pidió mantenerse en el anonimato.

El cadáver de Sergio Adrián Hernández fue encontrado a unos seis metros de la frontera, en territorio mexicano. Una autopsia reveló que el disparo fatal fue hecho relativamente a corta distancia, según Arturo Sandoval, vocero de la Procuraduría de Justicia de Chihuahua. Las autoridades mexicanas dijeron que un casquillo calibre .40 fue hallado cerca del cuerpo.

El subprocurador de Justicia de Chihuahua, Alejandro Pariente, informó que la Patrulla Fronteriza le entregó un video que ha agilizado la investigación.

La muerte del joven sucedió días después de que el migrante Anastasio Hernández murió tras ser sometido presuntamente por agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza en el cruce de San Ysidro, en la frontera con San Diego. Hernández, quien vivía en Estados Unidos desde los 14 años, fue enterrado el miércoles en San Diego.

SRE exige investigación clara

La muerte de los dos connacionales causó en México más indignación que ninguna otra controversia reciente sobre el tema de inmigración, incluyendo la ley de Arizona que criminaliza a los indocumentados y la decisión de Barack Obama de enviar la Guardia Nacional a la frontera.

El presidente Felipe Calderón ofreció utilizar todos los recursos posibles para proteger los derechos de los migrantes mexicanos. La canciller Patricia Espinosa dijo que México no aceptaba la versión de que el agente fronterizo se defendía de una agresión con piedras.

La Secretaría de Relaciones Exteriores exigió al gobierno de Estados Unidos, a través de notas diplomáticas, una “investigación exhaustiva” para esclarecer la muerte del menor Sergio Adrián Hernández y demandó presentar ante la justicia a los culpables.

La canciller dijo que “en este caso se está señalando que hubo una agresión, [aunque] no está comprobada todavía en las investigaciones. Nosotros no lo estamos dando por un hecho, tenemos que esperar a ver realmente, conocer con certeza qué fue lo que ocurrió”.

Papás no quieren dinero

Jesús Librado Hernández y María Guadalupe Güereca, padres del menor asesinado, confirmaron ayer que iniciarán una acción legal contra el gobierno de Estados Unidos en búsqueda de justicia.

El consulado general de México en El Paso informó que apoyará a los familiares en los trámites para iniciar la demanda penal por el homicidio de Sergio Adrián Hernández Güereca.

Al cierre de esta edición, la PGR informó que esperará a que concluyan las diligencias locales para atraer la indagatoria del asesinato del menor.



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