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Decálogo, pretexto para revisar sistema político

Juan Arvizu y Andrea Merlos [email protected]| El Universal
Viernes 12 de febrero de 2010
Expertos convocados por EL UNIVERSAL realizan un análisis acerca de cuáles son las reformas que demanda la estructura gubernamental mexicana

 

El impacto real de la Reforma Política despertó el debate entre expertos en la materia, convocados al foro de EL UNIVERSAL, en el que algunos vieron una propuesta con fines autoritarios; otros riesgos de que se fomente el bipartidismo, por lo que prefieren robustecer la pluralidad, y se muestran exigentes ante la figura de la candidatura ciudadana. Simpatizan con la reelección, pero incluyen mejoras al tema.

También, al analizar el proyecto encuentran que “el conjunto es atendible”; como en todas las reformas que se encuentran en la línea del tiempo, hay factores adversos y positivos en la iniciativa; tiene resortes de reacción al proceso electoral del año pasado; abre un momento para la revisión estructural del sistema político con intención de enriquecerlo.

María Amparo Casar dice que a pesar de que es una propuesta que busca acercar a la gente a la política, “no elevará el aprecio ciudadano por la democracia”.

Esa asignatura debe ser cubierta, establece, por ejemplo con mejores servicios y oportunidades de empleo.

Alfonso Zárate Flores plantea las circunstancias de cada una de las propuestas, y afirma que el clima para su negociación “es adverso”, y que ante cada argumento a favor, se levantará otro en contra. Toca al Congreso ir más allá de la propuesta, expresa.

El politólogo considera que este debate en torno al proyecto, ubicará al Congreso ante la necesidad legislar quizá lo posible, ante las dificultades para procesar lo deseable.

 

No es regresiva: Crespo

Desde el punto de vista de José Antonio Crespo la propuesta no es regresiva, y encuentra que la debacle electoral de 2009, en la que al PAN “le va muy mal”, obliga al gobierno a reaccionar, con una propuesta que abre mecanismos a los ciudadanos.

Sin duda, agrega, la reforma es resultado de la ponderación de propuestas de la sociedad que acusó la distancia entre autoridades y la clase gobernante, respecto de la población.

Alberto Aguilar Iñárritu hace notar que se deben agregar iniciativas diversas que omitió el Ejecutivo, de una arquitectura de reforma constitucional ampliamente estudiada. Y destacó que en la negociación, el PRI visualiza cómo va a querer gobernar en 2012 a partir de los cambios en análisis.

El experto dice que hay grandes dificultades, indisolubles, para que el Congreso y los poderes se pongan de acuerdo, y en ese sentido dejó la sugerencia de estudiar mecanismos que favorezcan la suma de votos.

Agrega que una posibilidad sería “a la antigüita”, o sea, que se reviviera la aplicación de la Cláusula de Gobernabilidad.

Jorge Javier Romero dice que las propuestas aportarían poco a una “gobernación eficaz”: La segunda vuelta no da mayorías estables al Ejecutivo; las candidaturas independientes son una tomadura de pelo, a la vez que la reducción de las Cámaras sería absurdo y peligroso.

Agrega que el recorte de la representación aleja a los electores, igual que el aumento del umbral para el registro de un partido, bajo la creencia de que así el sistema será mejor.

La reforma propuesta representa la oportunidad de cambios que fortalezcan la pluralidad, como un elemento de la gobernación; sugiere que el espíritu de la negociación sea fortalecer y enriquecer la presencia de las fuerzas políticas, “con más puertas de entrada”, dice.

JOSÉ ANTONIO CRESPO

•La reforma no tiene intenciones de regresión ni autoritarias, pero sí puede tener una intencionalidad política. Es una respuesta a las circunstancias politicas y sociales actuales, en 2006 no estaba nada de lo que se plantea en la reforma, en la mente del presidente Felipe Calderón, pero quizá a raíz de los resultados de las elecciones de 2009 en donde al PAN le va muy mal, se cierra el margen de maniobra del propio gobierno y coincide con movimientos de protesta ciudadanos en contra de los gobiernos que no hacen caso, ahí se pudieron encontrar elementos que pueden ser atractivos y populares para un segmento de la población.  

La idea del Presidente es en ese momento: vamos a acercarnos a los ciudadanos y respondemos a las protestas que se han dado y que evidenciaron un alejamiento preocupante de los ciudadanos respecto de la política, gobernante y legisladores.

Si bien es cierto que la reforma política no resolverá radicalmente la situación, el alejamiento con la sociedad podría crecer, y quizá si se toman algunas de éstas medidas que se plantean, incluso acompañadas por las que proponen los propios partidos de oposición para la rendición de cuentas o aplicar sanciones a sus representantes, quede en el ambiente la idea de que sí son sensibles ante los movimientos ciudadanos, como el del voto de protesta (en blanco).

Puede ser que haya una intencionalidad política del go bierno y diga: miren como nosotros (PAN) sí somos sensibles, sí recogemos sus demandas, las hacemos nuestras. Y al mismo tiempo evidenciar que quienes no son sensibles son los legisladores del PRI y del PRD, simplemente por rechazarlas o no aprobarlas.

Es todo parte de un juego político en un sexenio que va a la mitad y que quizá ya no tiene mucho margen de maniobra, porque yo no veo que haya consenso en casi ninguna propuesta, en algunas, las menos relevantes como la reducción del Congreso.

Las candidaturas ciudadanas y la reelección legislativa pararían el deterioro de la política. Si vemos que algunos diputados que tienen mal desempeño son sancionados a la hora de votar, a través de la reelección, puede haber cambios en la percepción de los ciudadanos.

Estoy de acuerdo en buscar la gobernabilidad democrática y entonces que el abuso de la clase política tenga consecuencias negativas.

MARÍA AMPARO CASAR

•El conjunto de reformas que está planteando el presidente Felipe Calderón no elevarían el aprecio ciudadano a la política ni cambiará su opinión sobre los gobernantes, la variable que más importa es el nivel de desarrollo económico: a mayor y mejores servicios públicos, oportunidades de empleo y de educación encontraremos el aprecio ciudadano por la democracia.  

En lo que corresponde a mejorar la relación del Ejecutivo con el Legislativo, ahí hay dos cuestiones, una, las facultades de cada uno, y segunda, y que no está en la agenda, es el traslape de funciones, mientras mayor número de facultades compartan más posibilidades de conflicto y necesidad de ponerse de acuerdo. ¿Qué iniciativas tenemos en este tema?, el trámite (o iniciativa) preferente, que no la veo tal cual la presentó el Presidente (de la República) pero que sí puede llevar a agilizar el trabajo y mejorar las posibilidades, si no de acuerdo, de tomar decisiones pues hay una de espada de Damocles que pende sobre los legisladores para que en caso de que no discutan y voten la iniciativa entrará en vigencia la del Ejecutivo. Esto no quita facultades al Congreso de la Unión a pesar de algunas intenciones de llevar hacía allá la discusión, yo lo veo como un incentivo para agilizar el trabajo o en su caso para castigar la inacción legislativa.

El resto de propuestas no ayuda a mejorar esta relación, esta idea de reducir el número de diputados y senadores no tiene asidero, el argumento de que es una demanda ciudadana no es real, las encuestas dicen que 80% de la ciudadanía pide reducir el Congreso, pero es el mismo porcentaje que no sabe cuántos legisladores hay.

Sobre lo que no es la reforma, no veo una propuesta autoritaria, no va al bipartidismo y no veo la concentración de poder, además de que ni siquiera beneficiaría a Felipe Calderón, sería para el siguiente sexenio, pero sin importar tiempo, no se pretende la dictadura presidencial.

El Presidente se equivocó, le ha cargado demasiado las tintas a los partidos, les dijo que eran estafadores y trae un discurso partidista; y también se equivocó al no ofrecer en la reforma política controles al Ejecutivo. Si no hay consensos, es porque no quiere la clase política. Hay más de 500 iniciativas  donde PRI y PRD, de manera individual, promueven segunda vuelta, reelección y participación ciudadana, y ahora resulta que la propuesta de Calderón es  horrible.

JORGE JAVIER ROMERO

•La propuesta del Ejecutivo no representa la posibilidad de reforma del régimen, y no veo que gane una gobernación eficaz, aunque tiene un esfuerzo de sistematización  para lograrlo, pero no comparto cómo plantea resolver los principales problemas de la democracia.

Hay una imposibilidad de moverse del marco del presidencialismo, pese a que es un modelo que ha fracasado desde que se instituyó.  No hay consenso intelectual para cambiar el régimen.  Para que se resuelva el problema central que es el de formar mayorías se necesita un pacto político que reconozca que las mayorías son legítimas, de apoyo al gobierno. Y en ese caso el pluripartidismo puede funcionar bien; no se necesita el bipartidismo.

El recorte de la representación aleja a los electores, igual que el aumento del umbral para el registro de un partido, y se cree que así el sistema será mejor.  El reto es conciliar pluralidad con gobernación eficaz y ello es muy complicado en el presidencialismo.

Las candidaturas independientes son una ficción como están planteadas en el proyecto, al pedir que un aspirante necesita firmas por 1% del padrón de la región en que actuará, pero a un partido político le pide 0.26%, más asambleas, requisito que produce clientelismo, mercadeo del apoyo político y que luego no se refleja en votos.

 candidatos independientes pueden servir para que los poderes económicos puedan impulsar figuras o para que los disidentes de partidos políticos, en el marco de su reelección, se sacudan la estructura partidista y compitan. Como sea, ello no acerca la política a los ciudadanos.

Es increíble no abrir la reelección inmediata, cuando esta regla se quitó para fortalecer al PNR y con ello garantizó la disciplina del Congreso al Presidente quien era el que repartía la chamba.   La reelección es una virtud de la reforma y ya era hora de discutirla.

En lo que tiene que ver con la posible reducción en las cámaras, en el Poder Legislativo, es opuesta al espíritu de incorporación a la vida institucional de algunas fuerzas que incluso se habían ido a la guerrilla.

Por el contrario, necesitamos una representación más cercana y más amplia con más puertas de entrada.

Soy escéptico de las posibilidades de esta reforma. Creo que la iniciativa preferente modificada, puede pasar, como el veto parcial en materia presupuestal.

ALFONSO ZÁRATE FLORES

•La reforma política que presentó el presidente Calderón respondió a quienes desde el Congreso le pedían una propuesta, y una vez lanzada hay críticas sobre que es extemporánea, ¿por qué no la presentó antes? , si temas como la reelección de los presidentes municipales debieron impulsarse hace medio siglo, pero en el caso de Calderón hay que recordar el clima de polarización política y adverso, de tal forma que si hubiera osado en presentar esta iniciativa en el primer año, habría tenido un rechazo automático, así que los tiempos no son malos.

Todas las propuestas del Presidente son controversiales, podríamos una a una señalar los asegunes, los riesgos, si hablamos de la reelección sucesiva de los alcaldes algunos argumentarán que ellos disponen de recursos y maquinarias electorales y buscarán perpetuarse, pero también tienen un desgaste y la posibilidad a la ciudadanía de castigar ese mal desempeño.

Si hablamos de las candidaturas independientes igualmente suena bien el propósito, pero en la realidad cada vez entrañan más riesgo a través de los poderes fácticos legales e ilegales como el crimen organizado, pues un candidato independiente estaría obligado a vender su alma al diablo o sería inviable su aspiración si no cuenta con un partido.

El mérito es decirle al Legislativo: aquí está la iniciativa. Hoy la pelota  está en el Legislativo, y si la considera insuficiente que la complemente y si siente a ver qué le falta, como dijo el senador Manlio Fabio Beltrones sobre que sí a la iniciativa preferente, pero a cambio desaparezca el veto de bolsillo, de tal manera que el Presidente no pueda guardarse una ley.

Estamos en un buen momento para que se aproveche la cosecha de propuestas, y salga no lo deseable sino lo posible.

En la Cámara de Diputados hay algunos voceros dicen que no pasará y contaminan el tema con el asunto de las alianzas electorales, en el Senado de la República la reforma del régimen político es imprescindible e impostergable, ellos creo que entienden que es importante en el mediano plazo.

ALBERTO AGUILAR IÑÁRRITU

•Felipe Calderón tuvo la oportunidad de abrir el cambio político, con las conclusiones de la CENCA, en 2007-2008, pero fracasó por los sectores radicales del PRD y el esquinamiento de los moderados que no quisieron entrar en conflicto.  En México nunca se ha querido tocar el hecho de que una transición a la democracia implica un nuevo pacto de poder, que ha estado ausente en tres décadas, pues los grandes intereses se sienten cómodos como están las cosas.  El modelo, sin embargo, se está agotando a pasos agigantados y rápidos.

La iniciativa es susceptible de ser mejorada en muchos puntos, hay mucho que corregir: segunda vuelta, reducción de las cámaras, candidaturas ciudadanas, por ejemplo.  La reelección pasa, “pero háganla bien”.   Se deben revisar dinámicas del sistema presidencialista, y que no atiende la iniciativa, como que el régimen estimula el no acuerdo y analizar una “veta autoritaria, no en general”, que se expresa en mecanismos de la iniciativa, como es que la segunda vuelta va sin una ley de medios.

El planteamiento ciudadanizante lo veo muy flojo.  Al candidato ciudadano le ponen más requisitos que a un nuevo partido político y la reelección sin revocación de mandato de alcaldes, va incompleta y debe estar muy elaborada en una ley. Faltará una ley de partidos que es fundamental para el funcionamiento de las nuevas reglas.

La ausencia del Presidente debe ser legislada, ya que es muy arriesgado que no se actualicen las reglas, sobre todo en las situaciones actuales de dificultades para llegar a un consenso.  Hay muchas iniciativas que son articulables.

La ratificación del gabinete sería positiva, así como introducir la figura del Consejo Económico y Social con efectos en políticas públicas.  La iniciativa es vista dentro de los tiempos electorales inmediatos y de 2012. 

Por ejemplo, el “no pasarán” las candidaturas independientes, de la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, refleja que los priistas ven esa figura como una estrategia electoral del PAN de alentar que entren a la competencia contendientes sin partido de mucho peso que, si no ganan, sí pueden distorsionar la elección.



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