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Los lujosos manjares de ex ministros

Carlos Avilés| El Universal
Lunes 09 de marzo de 2009
Además de su pensión, que va de los 150 mil a los 255 mil pesos mensuales, 34 de los 35 ministros jubilados gozan también del pago de comidas por miles de pesos con cargo al erario

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A los ministros jubilados de la Corte les gusta disfrutar de la alta cocina francesa, española y japonesa, acompañada de buenos vinos, y amenizada por música de violines o piano. Pero no en cualquier lado. Tienen preferencia por los restaurantes que integran el círculo de élite del país.

Y por el dinero no se limitan. Uno solo de ellos llega a gastar —al menos un par de veces al mes— de 4 a 6 mil pesos en una comida francesa con bebidas y propina incluidas. Y todo con cargo al erario público.

Porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación se encarga de reembolsarles los gastos que hacen por concepto de alimentos y bebidas, y no importa la cantidad ni si se trata de los restaurantes más lujosos de la capital del país, de destinos playeros como Cancún o Cozumel o, incluso, de lugares en el extranjero como Vancouver, Canadá.

Tampoco importa si los ministros jubilados o en retiro incluyen en sus gastos las comidas que degustaron en sus periodos vacacionales de Semana Santa en un hotel o en el día de los Santos Reyes Magos. Porque la cuenta corre a cargo del máximo tribunal del país.

El pago de sus alimentos forma parte de los beneficios de que gozan los 35 ministros jubilados o en retiro de la Suprema Corte, y que se suman a sus pensiones que van de los 150 mil a los 255 mil pesos mensuales.

Y al seguro de gastos médicos mayores que reciben y por el cual el máximo tribunal eroga al año de 10 mil a 100 mil pesos, por cada uno, dependiendo su estado de salud.

Sin considerar con que cada uno de ellos también cuenta con un chofer y un auxiliar que pueden destinar para cualquier tipo de labor, incluidas las de sus casas, y los más privilegiados hasta con dos asistentes con rangos de mando superior que ganan 22 mil pesos mensuales.

Al año, estos 35 jubilados cuestan al país cerca de 75 millones de pesos.

De Les Moustaches a Guria

El gusto de los ministros jubilados por los restaurantes top quedó plasmado en las 295 facturas de consumos que hicieron de enero de 2006 a agosto de 2008, y que fueron obtenidas por medio de una petición de acceso a la información que se hizo con base en la Ley Federal de Transparencia, desde septiembre de 2008.

En respuesta a dicha petición, en octubre de ese año, el Comité de Acceso de la Información de la Suprema Corte concedió el acceso de las facturas, los sueldos de los choferes y del personal que los auxilia, así como del dinero que ha pagado por concepto de sus seguros de gastos médicos mayores.

Y no fue sino hasta el 20 de enero pasado cuando la dirección de Presupuesto y Contabilidad de la Corte entregó las facturas de los consumos de los ministros en bloque, sin detallar a qué pensionado corresponde cada factura.

La omisión de nombres se le reportó al Comité porque se consideró que iba en contra de la decisión que había adoptado, en especial porque al responder a otro bloque de peticiones sí había dado y relacionado los nombres de los ministros jubilados con montos de sus pensiones y seguros de gastos médicos mayores.

El Comité tomó conocimiento de dicho reporte y abrió un proceso desde el 30 de enero, pero hasta ahora se desconoce si la Corte va a entregar o no la relación de las facturas junto con el nombre de los ministros en retiro.

Por lo pronto, la relación de las 295 facturas sin nombre entregadas muestran que algunos ministros jubilados o en retiro suelen, por lo regular, realizar consumos superiores a los 2 mi , 3 mil y 4 mil pesos.

La cantidad más pequeña encontrada entre estas facturas corresponde a un gasto, en números redondos, de 200 pesos en un Sanborns de Cuernavaca, Morelos. Pero es un caso excepcional. La regla son visitas a los lugares de prestigio nacional e internacional.

La lista de restaurantes preferidos, en los que se han registrado los consumos más elevados, la encabeza Les Moustaches (Los bigotes), uno de los más tradicionales y elegantes de la capital, ubicado en una mansión cercana a la Bolsa Mexicana de Valores, que se jacta de cocinar el mejor pato de México, además de contar con platillos de avestruz y cocodrilo.

El restaurante, que ha recibido nueve veces consecutivas el Five Star Diamond Award, uno de los premios internacionales de cocina más reconocidos, entre semana suele ser visitado por empresarios, industriales, artistas y políticos. Y los fines de semana, en especial los domingos, se vuelven familiares, aunque, sin niños. Y eso lo sabe el ministro que se ha convertido en un asiduo cliente del Les Moustaches, precisamente los domingos.

Porque ese es el día, el domingo, es el que predomina en las facturas con consumos que van de 4 mil hasta 6 mil pesos y que se cargan de manera regular, prácticamente dos veces al mes, a la Suprema Corte.

De acuerdo con los clientes del lugar y con especialistas en el ramo de restaurantes, el consumo promedio para dos personas en Les Moustaches es de alrededor de 700 pesos, por lo que se necesitaría ir acompañado de entre cinco y siete personas para pagar las cantidades facturadas.

Pero el lugar que es más frecuentado, por mucho, incluso dos o tres veces por semana o en el día de los Santos Reyes Magos, es el restaurante de comida española Guria que presume de que 80% de sus comensales son clientes recurrentes. El lugar, que simula una casona de piedra, con estilo vasco, moderno, famoso por su cava de vinos españoles, se distingue por platillos como el robalo con perejil, camarón, almeja, espárrago y chícharos.

En este sitio el costo promedio para dos personas es de alrededor de 800 pesos, y los consumos del ministro asiduo al lugar van de 2 mil hasta 4 mil 500 pesos.

De Cancún a Canadá

Y la lista de restaurantes visitados en el DF se puede alargar si se incluyen los consumos en restaurante de comida japonesa Dai Ko Ku o de otros lugares como El Estoril, Bistrot La Bourgogne, L’Alsace, Au Pied de Cochon, Trattoria Bella Casa Nuova, La Cava o El Cardenal.

Pero hay que hacer espacio para los lugares visitados en el resto del país, porque los ex funcionarios judiciales también gustan de probar la comida típica de algunos destinos de playa o coloniales.

En las facturas entregadas se da cuenta, por ejemplo, de frecuentes consumos, cercanos a los mil pesos, en el Nico, un restaurante de Querétaro al que suelen acudir personas de diversos círculos de poder de esa entidad.

También se hallan facturas de consumos realizados en hoteles de diferentes zonas. Tal es caso de una factura por consumo de alimentos por 2 mil 415 pesos en el restaurante del hotel Fiesta Americana, Cancún, el 18 de marzo de 2008, justo en Semana Santa.

O en hoteles como el de la Hacienda Cocoyoc, Morelos; el Misión Los Ángeles, en Oaxaca; el Holiday Inn de Querétaro; y hasta en restaurantes de comida típica como Los Almendros, en Mérida, de visita obligada cuando se viaja a la capital Yucateca.

Y, ¿por qué no?, los ministros jubilados también pueden ingresar facturas de restaurantes en el extranjero, como ocurrió en el 2007, cuando uno de ellos pidió el reembolso de un consumo que hizo en la conocida casa de mariscos Joe Fortes, ubicada en Vancouver Canadá, por el equivalente en pesos de 217 dólares canadienses con propina incluida.

 

 



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