aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Atribuyen a caso EPR salida de subprocurador de la PGR

Silvia Otero| El Universal
Sábado 02 de agosto de 2008
Liberar a implicados en la desaparición de eperristas en Oaxaca, el error, dicen

[email protected]

La liberación de los dos policías de Oaxaca —detenidos en abril pasado—, que eran los únicos sospechosos por la desaparición de dos eperristas, generó la salida de Noé Ramírez Mandujano de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Tras esta falla, que se acumuló a algunas otras deficiencias, por instrucciones presidenciales se le solicitó a Ramírez Mandujano la renuncia al cargo.

Fuentes del gobierno federal explicaron que la falla del equipo de Mandujano en este caso tuvo un alto costo político que debilitó la postura del gobierno federal frente al Ejército Popular Revolucionario.

Sólo cuatro días después de que un juez federal ordenó —el 26 de julio pasado— que se levantara el arraigo a Pedro Hernández Hernández, comandante de la Policía Ministerial del grupo Fuerza Policial de Alto Rendimiento de Oaxaca y del agente de la misma corporación Ángel Reyes Cruz, alias El Chicharrón, el subprocurador a cargo del caso presentó su dimisión al cargo.

Las autoridades consultadas indicaron que el resultado de esta investigación provocó el malestar del Ejecutivo, pues abre la posibilidad de que el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (EPR), ponga en duda el compromiso del gobierno federal en esclarecer la desaparición de dos de sus integrantes, y continúe con su política de atentados contra las instalaciones estratégicas del país.

Los policías oaxaqueños fueron detenidos el 25 de abril pasado, como presuntos responsables de la desaparición de los eperristas Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, ocurrida en mayo de 2007 en esa entidad.

El gobierno federal ha rechazado que alguna autoridad civil o militar haya detenido a los activistas, cuya desaparición llevó a la Procuraduría General de la República (PGR) a iniciar el expediente PGR/SIEDO/UEITA/047-08, que derivó en la detención y arraigo del comandante Hernández y del agente Reyes Cruz.

La SIEDO no logró acreditar su responsabilidad en la desaparición de los eperristas, y el Ministerio Público de la Federación no encontró pruebas que confirmaran las declaraciones de un ex funcionario de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Oaxaca, que se convirtió en testigo protegido —con clave Luna— y de un policía que trabajaba con los sospechosos, y que eran sus “cartas fuertes” contra los servidores públicos arraigados.

La falta de sustento de los testigos y la carencia de evidencias, llevaron a la Procuraduría General de la República a no solicitar la orden de aprehensión contra Hernández Hernández y Reyes Cruz, quienes simplemente quedaron libres al concluir el arraigo de 90 días decretado en su contra por el Juzgado Sexto de Distrito.



comentarios
0