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"Legalización acabará con mafias de la droga": Saviano

José Luis Pardo| El Universal
04:20Miércoles 10 de diciembre de 2014

Video. Su último libro “CeroCeroCero” es un acercamiento a lo que llama narcocapitalismo: al mundo no lo mueve la droga, sino el dinero producido por ella

En su libro ms reciente,

NUEVO ORDEN. En su libro más reciente, "CeroCeroCero", Saviano desarrolla el concepto de "narcocapitalismo", cuya premisa es que al mundo no lo mueve la droga, sino el dinero producido por ella. La cocaína, dice, es hoy la moneda de cambio más rápida que existe. (Foto: YADÍN XOLALPA. EL UNIVERSAL )

"La legalización puede convertir a algunos narcos en ricos, como a la familia Kennedy, que surgió del contrabando de alcohol", dice el escritor perseguido por la mafia italiana. "Pero el único camino es la legalización, radical, de todas las drogas. Empezando paso a paso: mariguana, hachís, coca, heroína, pastillas y metanfetaminas"

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NUEVA YORK.- Cuando Roberto Saviano llega a la habitación del hotel, situada en el sexto piso, se quita el abrigo y deja ver una playera de manga larga que imita el camuflaje de los uniformes militares, como preparado una vez más para hablar sobre su guerra particular contra el crimen organizado. El cuarto es pequeño, alfombrado, con una estética parecida al hotel de The Shining, la mítica película de terror de Stanley Kubrick.

Un par de lámparas de mesa iluminan al escritor amenazado por la mafia. Durante más de tres horas habla en italiano, salpicado con palabras en inglés y español. Saviano sufre la paradoja de denunciar un fenómeno, la mafia, que asegura es indestructible. Pero un hombre obligado a dar entrevistas en lugares anónimos como éste y que odia las drogas, dice que el único camino para debilitar al narcotráfico es “legalizar todas las drogas”.

Su libro más reciente, CeroCeroCero, es un acercamiento exhaustivo a lo que Roberto Saviano llama narcocapitalismo: al mundo no lo mueve la droga, sino el dinero producido por ella. La cocaína, dice, es la moneda de cambio más rápida que existe.

El narcotráfico produce unos 320 mil millones de dólares al año. Saviano escribe que si alguien hubiera invertido mil dólares en Apple en su mejor año —el del lanzamiento del iPad— hubiera recibido al final del curso mil 670 dólares. Si esos mil dólares se hubieran invertido en cocaína, la ganancia sería de 182 mil dólares.

Las cuentas para Saviano son el centro del entendimiento. “Yo creo que todas las políticas y reformas sobre el territorio tienen que empezar con un gran tema. Por ejemplo: si tú trabajas con albañiles, ganas 500 euros al mes, pero si despachas hachís, ganas 500 euros a la semana, si despachas coca son mil euros a la semana y puedes crecer, puedes abrir tu propio negocio. Si uno se empeña puede abrir una fábrica, un negocio comercial, una oficina. Los únicos que creen en los jóvenes son las organizaciones mafiosas. El mundo criminal es producto de la miseria”. 

CeroCeroCero, al igual que ocurrió con su primer libro, Gomorra, que destapa los trapos sucios de la Camorra napolitana, se convertirá en una ficción audiovisual. A Saviano le gustaría que se desarrollara en México, pero por su experiencia cree que será muy complicado.

En una conversación con un productor famoso interesado en Gomorra tv show, Saviano le propuso hacer una serie sobre México, al estilo Breaking bad. “Me dijo que tienen miedo porque los narcos quieren hacer publicidad matando a un productor famoso. Hay una posibilidad real, a diferencia de un talibán o hezbolá que es inverosímil que maten a un productor en Los Ángeles. Hay mucho miedo a que sea parte del marketing del narco matar a un actor o a un productor”. 

—¿Se ha institucionalizado el horror?

Exactamente. El riesgo más grande para mí es que el mundo sólo se fije en las cabezas cortadas y no en los nombres, el dinero, la genialidad de los cárteles mexicanos y la conquista de Sudamérica. Porque, por ejemplo, la Colombia del cártel de Cali no tenía un territorio como lo tiene México. Tiene presencia en Bolivia, Perú, Argentina, Chile.

Venezuela es muy complicado porque el sistema chavista es muy cerrado y tiene organizaciones locales muy fuertes, aunque ha habido conexiones. Centroamérica es todo México. Cuba es interesante porque hasta la DEA lo sabe: si Castro caía hace 10 años, Cuba podría haber sido tomada por Estados Unidos, pero si Raúl cae ahora, lo hará México. El consumo es sólo para los turistas, pero también es ruta, como todo el Caribe. Hoy las maras en California son parte del organigrama mexicano. Arthur Avenue (una calle del Bronx) es totalmente italiana, mexicana y albanesa. Nadie más puede entrar.

Me gustaría estudiar a la mafia en Canadá: Toronto, Montreal, porque también hay mexicanos. Estas organizaciones manejan la coca, pero también la extorsión y el lavado. Algo que quisiera entender es cuáles son las cadenas de restaurantes de narcos, las compañías de aviones, las gasolineras. No se sabe. ¿Por qué Slim no toma 50 millones de dólares y financia una investigación sobre narcotráfico? No lo hace porque es mucho más cómodo, porque su hermano está con muchos poderes ligados al narco. La humanidad es infeliz y la mafia gana dinero. 

Nueva York es la ciudad con la mayor representación de mafias y bandas criminales del mundo: italianos, colombianos, mexicanos, rusos, jamaicanos, puertorriqueños o dominicanos, pero las reglas en Manhattan son diferentes a las de México. Nuestra realidad es la de las cabezas cortadas, la realidad neoyorquina es la del movimiento de millones de dólares desde la invisibilidad.

NY, “lo más cercano a la libertad”

A Saviano hay gente que se le acerca y le dice: “¡Gomorra!, I love mafia”. 

“La idea de un hombre que arriesga la vida por el negocio les parece erótico. Un Michael Corleone. El mafioso es heroico y aquí no es ningún problema”, dice el escritor. 

“La Camorra dispara en la calle para resolver un problema de territorio, por ejemplo, con los africanos, pero resulta contraproducente por la policía, el ejército, el gobierno. Yo soy la demostración del error. En mi país mataron a un cura, don Peppe Diana, un sindicalista, Federico del Prete, un viejo síndico, y a mí no me ha sucedido nada, ¿por qué? Yo hago una estrategia: aparezco en grandes periódicos, televisiones, escribo libros. En Italia cuando he estado amenazado, la televisión nacional ha hablado de eso y eso es solidaridad. Te salva la vida. Si en Italia el noticiero habla de una manifestación de estudiantes, los está salvando porque la organización no se meterá contra una persona así. Sí, te crean una vida difícil, pero te salva. En México no es así”. 

—¿Para ti vivir en Nueva York es lo más cerca de la libertad?

Sí, por ahora sí.

Entre libro y libro, Saviano también ha tenido tiempo para dar cátedras en la Universidad de Princeton sobre la economía del crimen. “En mi curso tenía estudiantes mexicanos que sabían del narco, pero venían de familias muy ricas y me veían como si hablara de Italia, de otro país. El mundo se dará cuenta de lo que pasa en México si matan a alguien en Estados Unidos. Yo creo que dentro de poco ocurrirá. Matar no es una cuestión de elección, tiene que ver con el negocio. La ‘Ndrangheta mató en Hamburgo porque era fundamental cerrar una situación. Aquí, por ejemplo, puede ocurrir en Chicago, donde [el cártel de] Sinaloa es tan potente”.

El sueño inmediato de Saviano es poder montar una materia sobre estos asuntos en Estados Unidos. “Cuando he buscado estas cosas, me he puesto en contacto con instituciones financieras y lo que yo quisiera saber es en qué lugar de Wall Street la mafia compra acciones. Dime dónde, por ejemplo, compran la ‘Ndrangheta o Los Zetas. No lo sabré ahora, tal vez en 10 años cuando alguien hable, algún arrepentido. Nadie lo sabe. Lo interesante no son los mafiosos, sino la seguridad que protege a Wall Street. Un bróker toma dinero de Los Zetas y lo invierte. Hay un bróker italiano, Locatelli, muy importante, que no tiene dinero porque está todo en Andorra, Liechtenstein, paraísos fiscales, y no puede tocarlo. Es una cosa típica de los jefes del narcotráfico. Si lo tocan, los descubren. Si lo dejan dentro no”. 

—Estamos hablando de todas las consecuencias perversas del crimen organizado. ¿La legalización sería una solución?

La legalización puede convertir a algunos narcos en ricos. La familia Kennedy surgió del contrabando de alcohol. En la edición americana me cortaron eso. Incluso el traductor utilizó un seudónimo, fue muy extraño. Pero creo que el único camino es la legalización, radical, de todas las drogas. Empezando paulatinamente, paso a paso: mariguana, hachís, coca, heroína, pastillas, metanfetaminas. Sé que es imposible, pero al menos con la mariguana creo que se puede. Los experimentos en Colorado y Uruguay son muy buenos. En Colorado tuvo una fase de crisis, los chicos gastaban todo el dinero en mariguana, creando un problema, pero pasado el primer año se ha regularizado. En Uruguay está todo normal. Pero para hablar de esto tenemos que hablar de política antidroga y sobre todo de controles contra el lavado de dinero. En México no existe, en Europa tampoco, aquí hay un poco, pero entra dentro de una ley contra el terrorismo. 

—El crimen organizado está muy diversificado, además de la droga se lucra con el tráfico de personas, la trata, la extorsión…

Es cierto. Pero es que sin mafia no puede haber enfermeros, meseros, etc. Hoy hay una centralidad de México en el relato del mundo. Y algo que tenemos que tener claro es que al final, en Occidente, lo único que quedará es la mafia. Perderemos las compañías, perderemos el trabajo, perderemos la democracia, pero seguirá la mafia. 

*El autor es ganador del Premio Nacional de Periodismo

jram



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