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Góber ‘cristero’ fractura al PAN jalisciense

FRANCISCO RESÉNDIZ Y ULISES ZAMARRONI / ENVIADO Y CORRESPONSAL| El Universal
Lunes 05 de mayo de 2008
Emilio González protagoniza una serie de escándalos por sus millonarios patrocinios

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GUADALAJARA, Jal.— Emilio González Márquez —un hombre de fe— encabeza hoy, en medio de escándalos, un bloque de gobernadores vinculados con El Yunque. Los panistas les dicen: “los juramentados”.

Las posiciones del gobernador —criticado y censurado en el PAN jalisciense por su comportamiento “de ultraderecha”— detonaron una rebelión blanquiazul donde los “tradicionalistas”, seguidores de Felipe Calderón, le han arrebatado el control y lo han abandonado por sus escándalos.

Los amarres del gobernador con el sector más duro del panismo, televisoras, empresarios y jerarquía católica se dan a través de recursos millonarios, el desarrollo de su plan Gran Alianza y la proyección de los Juegos Panamericanos en esta ciudad, le han puesto las miras en el 2012.

Sin rubor, con algunas copas encima, Emilio González ha soltado: “A mí lo que algunos poquitos dicen me vale madre, yo sé lo que se tiene que hacer en Jalisco. Digan lo que quieran —perdón, señor cardenal (refiriéndose a Juan Sandoval Íñiguez)—, chinguen a su madre”.

González es dicharachero, grosero y coquetón; va a misa y participa en clases de Biblia los miércoles en su residencia oficial. Usa bermudas, camisas polo y sandalias el fin de semana. Se amarra a una silla de ruedas, se disfraza de albañil o de pobre para ganar simpatías.

Aun con su carisma, en 14 meses de gestión ha polarizado a las élites del estado, de manera particular la del PAN. Las causas: la integración de su primer círculo —vinculados al Yunque—, la cercanía con el cardenal Sandoval y acciones de gobierno.

Panistas del grupo de su antecesor, Francisco Ramírez —encabezados hoy por el líder estatal Eduardo Rosales y el dirigente en el Congreso, Jorge Salinas Osornio— destacan su cercanía, incluso ideológica-teológica, con los gobernadores de Morelos, Querétaro y Guanajuato, coincidentes en 1997 en San Lázaro.

Revelaron a EL UNIVERSAL que el pago de cuotas en espacios de poder de González al sinarquismo y el posicionamiento de Fernando Guzmán, Herbert Taylor y Antonio Gloria, considerados de extrema derecha, han causado la fractura.

Estos personajes apoyan el gobierno de Emilio en puestos clave, respectivamente: secretario general de Gobierno, coordinador de Políticas Públicas de Jalisco y secretario particular del mandatario; los dos últimos, fueron líderes estatales del PAN.

Esto provocó una enérgica reacción de contención del panismo tradicional y el “góber piadoso”, como le dicen ya los jaliscienses a González, perdió todo en la pasada asamblea estatal partidista del 13 de abril. De 100 posiciones, 30 fueron ganadas por sus seguidores y 70 por el grupo de Ramírez Acuña, hombre del presidente Felipe Calderón.

En el Congreso local, seis legisladores son incondicionales del gobernador y 14 más pertenecen a un grupo crítico, que, incluso, ha detenido iniciativas de afines al mandatario, como una para endurecer las causales de aborto. En Lagos de Moreno, de donde es originario, hay una abierta confrontación con el alcalde Francisco Rafael Torres Marmolejo.

Luis Paredes Moctezuma, ex edil de Puebla, ex líder del Frente Universitario Anticomunista y militante confeso de El Yunque por más de 33 años, advierte a este diario: “Se trata de un proyecto político de una corriente.

“Estuve en reuniones de El Yunque, del DHIAC, con Emilio González y en la campaña de Vicente Fox, con Juan Manuel Oliva (Guanajuato), Marco Adame (Morelos) y Francisco Garrido (Querétaro), y hay gente digna de crédito que confirman su militancia yunquista”.

El objetivo del grupo, con los donativos a la Iglesia, fue “calentar” el escenario nacional para hacer contrapeso a la toma de tribunas. “Son los extremos…, en el PAN no hay quién pinte y este grupo posiciona a Emilio”, asienta.

Los escándalos

González Márquez, originario de Lagos de Moreno (región histórica de la lucha cristera, cuna del sinarquismo y del Partido Demócrata Mexicano), ha entregado desde el 1 de marzo de 2007, más de 320 millones de pesos a Televisa, Televisión Azteca, Iglesia Católica y grupos empresariales.

Ha patrocinado además rutas peregrinas. Pero en repetidas declaraciones públicas dice que el estado no tiene recursos, incluso, ha propuesto reemplacamiento —mil 200 pesos por juego— e incremento al costo de suministro de agua para hacerse de más recursos. Ha sido frenado.

A la par, mantiene un severo control de la mayoría de los medios de comunicación, ya sea por empatía ideológica o presiones comerciales. Censura el uso de condón, el aborto, la unión legal entre personas del mismo sexo y entrega millonarias cantidades a proyectos religiosos.

Pero al margen de los escándalos por sus posiciones religiosas, el gobernador ha tejido un grupo político que choca con el panismo tradicional, que encabeza el presidente Calderón.



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