Convierten en búnker la 21 zona militar en Morelia
MORELIA, Mich. Elementos castrenses convirtieron en un auténtico búnker el edificio que alberga en la capital michoacana a la 21 zona militar, lugar donde eran resguardados los cadáveres de los cinco integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) caídos en el enfrentamiento a balazos con narcotraficantes, la noche del martes pasado. Familiares de las víctimas permanecieron en el interior del cuartel militar, ubicado en la colonia Vasco de Quiroga, escoltados siempre por un grupo de soldados que les impidió todo contacto con medios informativos en relación con los decesos de los efectivos del Ejército mexicano. En los accesos del inmueble, elementos del 12 batallón de infantería, con rifles en las manos, observaban minuciosamente los diversos vehículos que se estacionaban en las cercanías, principalmente a aquellos cuyos tripulantes descendían para ejercitarse en el Centro Deportivo Ejército de la Revolución. Patrullas militares, compuestas por vehículos tipo Hummer, realizaron durante todo el día de ayer recorridos por las inmediaciones de las colonias Vasco de Quiroga, Eréndira y 5 de Mayo. Agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), que participan en la tercera fase de la Operación Conjunta Michoacán, reforzaron la vigilancia de áreas residenciales cercanas a la zona militar. En la puerta principal del edificio, construido con cantera, se observaba a cinco soldados empuñando sus armas de cargo y levemente camuflajeados detrás de los árboles. Seis uniformados más permanecían inmóviles bajo el intenso sol y a bordo de una Hummer, preparada para cualquier situación emergente. Soldados que controlan el acceso a las instalaciones revelaron que, por órdenes del comandante de la 21 zona militar, Mauro Enrique Tello Quiñónez, ninguna persona ajena a las Fuerzas Armadas podría intentar ingresar. Apenas un civil ponía un pie dentro del edificio, un militar visiblemente molesto despedía diplomáticamente a los visitantes: Nadie puede pasar. Son órdenes del comandante Tello Quiñónez, aquí no hay nada que les importe por ahora, repitió una y otra vez un soldado a quienes se acercaban para pedir informes sobre la cartilla militar.





