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La violencia tiene su propia banda de sonido

Claudia Contreras O.| El Universal
Miércoles 10 de marzo de 2010
La violencia se instaló en las ventanas del entretenimiento y la cultura. ¿Espejo de la realidad o apología del crimen?

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La proliferación de canciones con temáticas sobre violencia y el crimen abrió la puerta a la polémica, por un lado está la cuestión de si provocan o no actitudes agresivas en quienes escuchan este tipo de música; mientras, por otra parte, comienza a cuestionarse si estos temas son resultado de una verdadera preocupación de los cantantes y grupos por denunciar la situación actual que se vive en México o sólo una táctica para vender más discos y llenar los foros donde se presentan.

La discusión de si la música puede incitar a la violencia está muy vigente, de hecho hace unos meses el Partido Acción Nacional (PAN) presentó ante el Congreso un proyecto de ley que condena hasta por tres años a quienes produzcan o difundan canciones o películas que exalten a criminales (narcocorridos o narcopelículas).

Óscar Martín Arce, diputado del PAN, aseguró que la propuesta no pretende coartar la libertad de expresión de nadie sino que busca eliminar la exaltación de los crímenes cometidos por los narcotraficantes.

Lo cierto es que desde hace varios años muchos comenzaron a preguntarse si las historias que narran los compositores de narcocorridos son reales o ficticias, si existe una relación entre los narcotraficantes y la gente que escribe, canta y programa estas canciones; pero lo más relevante es determinar si estos relatos incitan a la gente a la violencia o los invitan a entrar en alguna actividad delictiva.

Objeto de investigación

Esta discusión no es exclusiva de México, de hecho la polémica en relación a si la música que habla de violencia provoca conductas agresivas ha tomado un nivel internacional y ha dado por resultado que se realicen varios estudios al respecto.

Una investigación de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, asegura que la música violenta, particularmente en cuanto a sus letras, aumenta las ideas y pensamientos agresivos de quienes la escuchan, pero el estudio no demuestra que las ideas agresivas se traducirán en acciones violentas.

De hecho, parte de la investigación advierte que la influencia negativa podría durar sólo unos minutos y no influir en la personalidad de los sujetos.

Cabe agregar que la Asociación Americana de Pediatría ha realizado más de mil estudios que demuestran la relación directa que existe entre la violencia mediática y las reacciones agresivas de los jóvenes.

Negocio o conciencia social

Para muchos el género musical que trata “la violencia” que se vive en México, es por excelencia el narcocorrido por sus temáticas sobre drogas, asesinatos, balaceras y ajustes de cuentas; sin embargo, el rock o el hip hop también tienen aportaciones en este rubro; de hecho, hay un punto en común entre ellos, pues muchas de sus letras son crónicas que retratar la realidad en que viven sus creadores.

Aunque grupos norteños como Los Tigres del Norte, toda una institución de los narcocorridos, o roqueros como Jaguares, Panteón Rococó o Haragán, han insistido en que la intención de este tipo de temas es denunciar lo que sucede en la sociedad, plasmar en canciones lo que ven a su alrededor, y si lo que perciben son balaceras, secuestros, robos o asesinatos, es de eso de lo que van a hablar sus temas.

“Tenemos un fin común y la característica es hacer música y no un negocio”, declararon los Rococó durante la presentación de su más reciente álbum Ejercito de paz, donde además hablaron de la violencia que se vive actualmente no sólo en México.

“Es una pena, inaceptable que en este país estén sucediendo estás cosas, no importa que sea alguien famoso o desconocido... es algo que siempre hablamos en los discos y conciertos, que dejen la violencia a un lado”.

La censura, aumenta el interés

Negocio o no, lo cierto es que cuando el gobierno o cualquier institución han intentado prohibir una canción o la presentación de cantantes o grupos que hacen este tipo de música, el interés del público por escucharlos ha crecido y las ventas de sus discos han aumentado considerablemente.

Como ejemplo basta lo que sucedió el año pasado con Los Tigres del Norte, a quienes los organizadores de las Lunas del Auditorio Nacional les prohibieron tocar su tema “La granja” en la ceremonia, razón por la cual la agrupación de Rosa Morada Sinaloa decidió no presentarse en los premios.

Como era de esperarse la venta del disco La granja se disparó, lo mismo que las ventas en internet de la canción, lo que levantó suspicacias sobre que todo era una estrategia de venta, lo que los hermanos Hernández negaron y aclararon que no necesitan de ese ardid para llegar al público.

Otras agrupaciones importantes que interpretan narcocorridos son Los Tucanes de Tijuana, Exterminador y Huracanes del Norte.

Hace realidad sus canciones

Un caso en particular es el de Eduardo Dávalos Luna, más conocidos como MC Babo, líder del grupo de hip hop, Cartel de Santa, quien se convirtió en el protagonista de una de éstas historias de violencia tras un riña callejera en su natal Santa Catarina, Nuevo León.

El 30 de marzo de 2007, Babo discutió con Juan Miguel Chávez Pimentel tras lo cual sacó una pistola, disparó y la bala rebotó hacia su amigo Ulises, quien terminó muerto; cualquiera pensaría que esta historia es la letra de una canción, y ahora lo es, porque tras nueve meses recluido por asesinato, el cantante decidió plasmar su experiencia en el tema “Cosas de la vida”.

“... como ya estaba advertido pues ya traía mi escuadra; que salgo a hacerle frente para en medio de la cuadra; y ahí estaba Miguel con una mano en la espalda; me dijo hasta aquí llegaste te voy a chingar por cabra; no lo pensé dos veces saqué el cuete luego, luego; pero pa’ bajarle el pedo por eso tiré pal suelo”, explica en la canción que incluyó en el disco Vol. 4.

En menos de un año (17 de enero de 2008), Babo recobró su libertad tras pagar una fianza, que según rumores ascendió a 130 mil pesos, y para pagar contó con el apoyo de su disquera Sony Music; meses después retomó su carrera musical y durante la presentación del disco titulado Vol. 4, aseguró que no se arrepentía de lo que pasó.

En el reclusorio el vocalista de la banda, que desde sus inicios (1996) se caracterizó por sus letras sobre asesinatos, peleas y muerte, recibió el apoyo incondicional de sus seguidores; aún recluido el cantante escribió el tema “Babo regresa”, que subió a myspace.

“... aún que caiga desde arriba me levanto pa dar guerra; así que hijos de perra listos pa mi regreso; que aunque me encuentre preso mi verso no pierde peso; como un gordo obeso que derrama manteca; el Babo ha regresado para derramar la mema; pensaron que se libraron del que más alto ha llegado; pero encadenado el perro se vuelve más bravo; así que con cuidado que ya lo decidí; voy hacerlos pedazos cuando fluya sobre el beat”, decía una de las estrofas.

Denuncia musical

Entre los grupos que hacen de su música una forma de denuncia destaca El Haragán. Luis Álvarez, líder de esta banda, dice que toca rock porque es la música con la que más se identifica y puede decir lo que quiera: “Puedes criticar, exponer, decir cualquier tipo de cosa sin que nadie te controle”.

Las letras de Álvarez hablan de historias cotidianas de los habitantes de una urbe mexicana como del asalto frustrado de un ladrón adolescente que termina muerto en “Él no lo mató”.

La música popular tiene una contribución significativa, obviamente Los Tigres del Norte encabezan la lista, pues aunque tiene muchos temas sobre narcotráfico, también han mostrado su preocupación social en “Las mujeres de Juárez”; igual hicieron los roqueros de Jaguares con “Amores que matan”, Ana Gabriel con “Tiempo de hablar” y Axioma con “¡Ni una más!”.

En lo que se refiere al pop podemos mencionar a Ricardo Arjona, quien escribió “La nena”, un tema que aborda el secuestro, uno delitos que azota a la sociedad actual.

 

 



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