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Gabriela Warkentin

Cachondear al español en sus palabras

Gabriela Warkentin, con estudios en comunicación y narrativa, es docente en universidades nacionales e internacionales, conductora de radio y ...

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    19 de junio de 2011

    Ganó Querétaro.Convocó el Instituto Cervantes: Día E o Día del Español. Se celebra desde hace varios años y en 18 de junio. Ocasión propicia, dicen, para gozar y promover en todo el mundo la “lengua de Cervantes”. Yo digo que para cachondear al español en sus palabras. Pocas cosas más sabrosas.

    Durante un mes, los internautas votaron en línea para elegir la palabra más bonita del español. Ganó “Querétaro”. Paradojas de la vida: es una palabra que ni siquiera aparece en el Diccionario de la Real Academia. Celebremos la lengua de Cervantes que hizo las Américas, y ahora quedó como el chinito: milando. Dicen unos que hay algo de justicia poética, porque la capital de la república de la ñ hace rato se desplazó. Yo digo: ¡está chido!

    Con todo, yo no hubiese votado por Querétaro. Me gusta más guanábana. O efervescencia. Me encanta carajo. Sandra Lorenzano sugirió apapachar, otra palabra que México regaló al mundo; al fin somos querendones y cuando andamos chipil pues nos da por el arrumaco y el cariñito. Querétaro la propuso Gael García Bernal. María Dolores Pradera sugirió alborada (que no es bonita, sino preciosa). Shakira se decantó por meliflua (un vocablo que tiene lo suyito); Emilio Botín dijo Santander (algo de obviedad en el product placement); Antonio Gamoneda se regodeó en el tú (que somos todos); Raphael dijo gracias (¡de nada!), Vargas Llosa libertad (en su polémica), Isabel Allende se mantiene en el espíritu (que habita su casa), Juan Luis Guerra le apostó a Jesús (the one and only), y Ferran Adrià celebró el alma (que sí, ¿de dónde más sale esa cocina?). En resumen: “Con la alborada a veces meliflua y el alma en libertad, ahí estabas tú, no sólo en espíritu ni porque fueras Jesús; tú, cuan guanábana en plena efervescencia. ¡Carajo! Ganas no faltan de apapacharte. Gracias, que eres Querétaro, no Santander”. ¡Jo’er!, no les digo: es bonito esto de cachondear al español en sus palabras.

    Aportemos más. Unos dicen que chapitas, pero así ya se llama el perro de Eruviel (me refiero a su can) y hay mejores nombres para el distingo. Me insisten: mequetrefe o truhán; pero de inmediato todo el coro público se siente aludido. ¡Carajo! (les dije que me gusta), cuánta sensibilidad a flor de piel. Hablando de truhán, alguien me pregunta que si hay palabra para nombrar el chaleco de piel de pene de burro que porta #HankRohn, pero les digo que ante esos retos hasta el español se da por vencido (y Cervantes aplica el ¿juay la rudeza innecesaria?). Eso de la flagrancia, me sugieren, pero les digo que es palabra que se atora en la lengua y a la hora de probarla. Consuelo, esa sí la compro, la voto, con Sicilia (que es palabra amplia), y porque nos obliga a decirla con el movimiento en pausa (a ver, ¿digan consuelo así rapidito, en chinga pues?) Y no se enojen, que chinga también es palabra, y si quieren votar por ella ahí se las dejo. Albur, pero no, es palabra fea, aunque práctica espléndida. Espléndido: ¡¡ah!!, casi más bonito que bonito, precioso que precioso… Pero no abusen (abuso: no es palabra bonita; es una mentada de madre desde su primera acepción). Ahora que madre, madre es una palabra que se dice con voz engolada y mirada en éxtasis. Éxtasis es fea, pero qué rico se siente. Y rico, rico, rico… pues sólo algunos, pa’ qué nos hacemos.

    En España ya le encontraron la cuadratura al círculo: Querétaro —isla de las salamandras azules, por cierto—, también les pertenece. Fue justo hace 25 años, el 18 de junio de 1986, que España ganó 5-1 a Dinamarca, en los octavos de final del Mundial México 86. ¿Y dónde se jugó el partido? Sí, señor: ¡¡en Querétaro!! (claro, ya incluir eso de la Corregidora en la historia, mejor no, que no es vocablo que agrade en tales lides). Enredo resuelto.

    A cachondear al español en sus palabras. Lengua fascinante que desplaza sin complejos sus capitales de autoridad, y que desde la bulla, el relajo y el barullo, nos recuerda que en el nombrar está la realidad que construimos.

    ¡Carajo! #hedicho

    http://twitter.com/warkentin

    Académica de la U Iberoamericana



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