aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Sara Sefchovich

Mover a México

Es licenciada y maestra en Sociología y doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México. Investigadora en el Instituto de ...

Más de Sara Sefchovich



ARTÍCULOS ANTERIORES


    Ver más artículos
    Escucha al autor

    17 de mayo de 2009

    En el mundo actual existe una obsesión por hacer listas. Los medios se la pasan señalando a los más poderosos, ricos, guapos, célebres o bien vestidos.

    En México la moda ha cundido. Casi todas las publicaciones tienen algún número de este tipo en el que incluyen a empresarios, deportistas, políticos, comunicadores y algún escritor. Hay quienes siempre aparecen (Carlos Slim, Diego y Gael), otros que sólo algunas veces (Enrique Krauze) y unos más a quienes se les alterna (Laura Esquivel y Ángeles Mastretta, Giménez Cacho y Talancón).

    El asunto, sin embargo, está yendo más lejos que simplemente de sociales. Hace poco la revista Quién dedicó un número a señalar a las personalidades que en su opinión “mueven” a México.

    Mover, según lo explican ellos mismos, quiere decir “influir, contribuir, representar”. La palabra se refiere pues a quien hace algo que empuja o modifica al país.

    Nadie duda de que eso se aplique a empresarios como Slim y Mariasún Aramburuzabala, pero ¿qué hacen junto a ellos una actriz de telenovelas como La Gaviota o una filántropa como Alejandra de Cima? Ellas podrán ser conocidas en la televisión y en ciertos círculos sociales, pero ¿realmente mueven a México? Entendemos que elijan a los dueños de las empresas de televisión Azcárraga y Salinas Pliego, ¿pero también a quienes reportan y comentan las noticias? Allí están todos: desde Joaquín López Dóriga y Carlos Loret de Mola hasta Denise Maerker. ¿O será al revés y son ellos los influyentes?

    Entre los personajes seleccionados está la esposa del Presidente, y uno se pregunta ¿en qué mueve a México Margarita Zavala cuando conscientemente ha decidido hacerse de lado desde que su marido asumió el cargo? Y están Alejandro Martí y María Elena Morera, cuyo dolor compartimos y respetamos y cuyos esfuerzos admiramos, pero ¿han contribuido a que haya más seguridad en México? ¡Ojalá lo hubieran logrado!

    En la lista aparece Enrique Peña Nieto pero no Andrés Manuel López Obrador, que vaya si ha movido a México. O escritores como Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, pero no Elena Poniatowska que recoge la voz de los pobres.

    Según esa publicación, a México lo mueven los creadores de moda, los chefs e incluso una señora que vive de hablar mal de los demás como es Paty Chapoy, y no lo mueve un líder religioso como Norberto Rivera o una poderosa cacique sindical como Elba Esther Gordillo. Y eso sin hablar de gente como los narcotraficantes, pues ¿alguien duda de que El Chapo Guzmán mueve a México?

    Me parece entonces que hay una confusión entre ser conocido y mover a México. Por eso dejan fuera a los luchadores sociales y por los derechos humanos, a personas como Marta Lamas, que desde el feminismo ha logrado que el aborto sea legal; a Lydia Cacho, que puso bajo el reflector a los pederastas y sus cómplices; a Rodrigo Sigal, que trabaja para que los jóvenes tengan acceso a las nuevas tecnologías musicales; al doctor Juan Rull, que desde el Instituto Nacional de Nutrición combate el problema de salud pública que es la diabetes; al historiador Miguel León Portilla, que nos ha explicado a los pueblos originarios de este territorio; al subcomandante Marcos, que nos recordó que los indios existen. No hay científicos o académicos de ésos que se queman las pestañas para investigar sobre enfermedades, nuevas tecnologías, economía, cultura... Y eso sólo por poner algunos ejemplos.

    En un libro interesante llamado Un matemático lee el periódico, John Allen Paulos explica bien la confusión que tenemos (y que la revista mencionada reproduce) entre lo conocido y lo influyente. Esta se produce porque lo que es de fácil acceso a los medios genera muchas más noticias que lo que no lo es, y de allí el salto es directo a crear una ecuación según la cual las noticias frecuentes se igualan a las noticias importantes. Y esto vale también para las personas.

    Dicho de otro modo, que la razón por la que se incluye a muchas de estas personas es principalmente su celebridad social o mediática. Y si bien sin duda entre ellos algunos realmente mueven a México, otros no, pues ni están todos los que son, ni son muchos de los que están.

    [email protected]

    Escritora e investigadora en la UNAM



    ARTÍCULO ANTERIOR
    Editorial EL UNIVERSAL Un Hoy No Circula más justo


    PUBLICIDAD.