aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Jean Meyer

Dios en el cielo, patria en la tierra

Es un historiador mexicano de origen francés. Obtuvo la licenciatura y el grado de doctor en la Universidad de la Sorbonne.

Es profesor ...

Más de Jean Meyer



ARTÍCULOS ANTERIORES


    Ver más artículos

    11 de marzo de 2007

    E so quería el general Andrés Saturnino Viesca, héroe juarista de la batalla de Santa Isabel (1 de marzo de 1866, cerca de Parras, Coahuila). "Un Dios en el cielo, una patria en la tierra" no implica que sea inevitable la confusión de los reinos, de los imperios con las iglesias, de la política y la religión, de la Iglesia y del Estado. Parecía que las naciones occidentales, desde la ribera americana del Pacífico hasta la ribera siberiana del mismo océano, habían aprendido los méritos y los beneficios de separar la Iglesia del Estado, la Iglesia libre del Estado libre. Pues no es tan evidente, como lo demuestra el caso de la gran Rusia que renace de las cenizas de la Unión Soviética.

    Uno puede leer en la prensa rusa que, por ejemplo, el patriarca de Moscú, cabeza de la Iglesia Ortodoxa de Rusia (IOR), visitó Kaliningrado (antigua Königsberg -Monterrey- de la desaparecida Prusia Oriental, ciudad de Kant) en compañía del presidente Vladimir Putin. Dedicó litúrgicamente una catedral del Cristo Salvador. En su discurso recordó que hasta 1988, y desde la anexión de 1945, no hubo un solo lugar de culto ortodoxo en ese territorio. Putin celebró el acontecimiento como "un nuevo paso en el renacimiento de nuestra cultura nacional religiosa del mar Báltico hasta el océano Pacífico". La primera piedra la había puesto en 1996 Boris Yeltsin.

    Hay que saber que la Prusia Oriental se volvió soviética en 1945 en virtud de los acuerdos de Potsdam, y fue vaciada de su población alemana, deportada en Liberia o expulsada hacia lo que quedaba de Alemania. Hoy, con sus 900 mil habitantes casi todos rusos forma un enclave en la Unión Europea, sin fronteras comunes con Rusia. En ese lugar muy simbólico de la victoria de la URSS sobre el Tercer Reich, Putin, quien quiere devolver a Rusia su rango de gran potencia, habla de "Dios y patria".

    Cinco regiones de Rusia han decidido volver obligatoria la enseñanza de "la cultura ortodoxa" en la escuela pública, a lo largo de toda la escolaridad. En otras 40 regiones la enseñanza de "los fundamentos de la cultura ortodoxa" es materia presente en todas las escuelas, pero facultativa, según los programas de la SEP rusa. Sin embargo, la decisión de los cinco gobernadores no necesita permiso de la SEP ni contradice la nueva legislación que considera la enseñanza de "la religión ortodoxa" materia facultativa, pero no precisa el estatuto de "la cultura ortodoxa".

    La pequeña minoría liberal, más pequeña cada día, protesta contra lo que considera un intento de la Iglesia de introducir clases de religión en el lugar anteriormente ocupado por el marxismo-leninismo. Denuncia una nueva ideología de Estado en forma de religión: una nueva ortodoxia. Interrogado sobre el asunto, el portavoz del patriarcado de Moscú se felicitó de la medida y la justificó: "Independientemente de sus orígenes, todos los ciudadanos rusos deben saber que la ortodoxia formó el Estado ruso". En contraste, el sociólogo Vladimir Iliushenko manifestó preocupación: "Esa medida obligatoria es injusta para las otras confesiones y contribuirá a la agravación de la xenofobia". Un sacerdote liberal lamenta por su parte una "clericalización que bien puede provocar el rechazo del lado de los alumnos".

    El patriarca de Moscú mandó un mensaje a Fidel Castro: "Su vida está indisolublemente ligada al destino de su patria. Hace muchos años que usted se volvió el líder de su patria y tomó la responsabilidad frente a Dios del desarrollo de la sociedad cubana (...). Deseo que en futuro también el Señor le dé la fuerza de seguir inspirando a la gente con su ejemplo, incitándolos a manifestar solidaridad en el trabajo y en la vida". El patriarca agradeció a Castro "la atención personal que manifestó al permitir la creación de una parroquia ortodoxa en La Habana y el encuentro de los cubanos con la tradición ortodoxa que, desde hace más de mil años, inspira el pueblo ruso". El mismo día, Putin saludaba a Castro como "uno de los políticos más brillantes del mundo actual", y se felicitaba del amor del dirigente cubano por las relaciones entre Rusia y Cuba. Iglesia, Estado, ¡un mismo combate!

    El patriarcado y el Estado ruso confirmaron su intención "común" de sostener la presencia rusa en el monte Atos, "la sagrada montaña", esa minúscula república monástica situada en una hermosa península de Grecia. El mensaje firmado por el patriarca y el presidente subraya que "la ayuda a los conventos rusos del Atos y el apoyo a sus comunidades ha sido siempre un sujeto de atención, no sólo de las autoridades espirituales sino también de las civiles de Rusia. Considerando que nuestro deber es asegurar el renacimiento de las tradiciones seculares del Estado ruso y la transmisión a nuestros descendientes de los tesoros de la espiritualidad y la cultura rusa, declaramos tener la intención de favorecer por todos los medios posibles los esfuerzos para restaurar y conservar los monasterios rusos ligados a la historia, la cultura y las tradiciones espirituales de la santa montaña del Atos".

    La presencia rusa en la península remonta al siglo XI y había 4 mil monjes rusos en el Atos en 1917. Después del largo paréntesis del ateísmo oficial soviético, Putin ha retomado la tradición de los zares, para mayor gusto de la Iglesia ortodoxa de Rusia.

    Si a todo eso uno añade que la IOR ha logrado una reforma de la legislación en materia religiosa que le es totalmente favorable y hace de ella una Iglesia casi de Estado, se entiende por qué Putin es el objeto de una ferviente devoción en el seno del clero ortodoxo. Y que si la mayoría de los rusos está de acuerdo con esa evolución, en el pequeño mundo de la cultura y de la lucha por la democracia política el desacuerdo es total. No sé si existe El Yunque en México, ni si tiene la fuerza que se rumora, pero de existir le gustaría tener a Putin de presidente.

    [email protected]

    Profesor investigador del CIDE



    ARTÍCULO ANTERIOR
    Editorial EL UNIVERSAL Un Hoy No Circula más justo


    PUBLICIDAD.