aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Doping a la mexicana

Aurora Serrano, José Ángel Parra y Salvador Montes/(Quinta y última parte)| El Universal
Sábado 01 de enero de 2000
Los atletas navegan en el barco de la ?ignorancia?. En el deporte mexicano prácticamente no existen investigaciones sobre el tema. El primer caso con esteroides anabólicos fue el pesista Francisco Vázquez Caballero: suspendido de por vida

Un sitio en Internet...

Heidi Krieger ha decidido cambiar de sexo este año. Los cambios producidos en su cuerpo tras varios años de dopaje con fuertes dosis de andrógenos (hormonas masculinas), le ha movido a cambiar su nombre por el de Andreaz Krieger y convertirse oficialmente en varón.

La ex deportista alemana, campeona europea de lanzamiento de bala en 1986, se ha visto progresivamente transformada en un hombre como consecuencia de un continuo régimen de dopaje con esteroides androgénicos con fines anabolizantes...

Están al alcance de cualquier persona.

En el Internet, la búsqueda de información sobre doping arroja más de 10 mil sitios... Son historias, artículos periodísticos, médicos y científicos, venta de productos ?alimenticios y vitamínicos? que no explican de manera correcta sus contenidos reales...



Doping a la mexicana

En el deporte mexicano prácticamente no existen investigaciones en torno a ese tema.

Hay sólo recopilaciones de las sustancias prohibidas o restringidas por el Comité Olímpico Internacional (COI).

Como en otros aspectos médicos y científicos, los atletas del país deben recurrir a información de naciones más desarrolladas. Sin embargo, sí han registrado lo que se ha dado en llamar ?doping a la mexicana?.

Todos han sido ?por ignorancia?, ninguno de los presuntos infractores lograron algún resultado importante, y los dirigentes no supieron cómo responder a una responsabilidad de esta magnitud.

José Manuel Huerta, ex dirigente de remo, recuerda el caso de José Antonio Gómez Gurza, en los Juegos Panamericanos de La Habana 91.

Desgraciadamente este muchacho tuvo una gripa muy fuerte y sin consultar al servicio médico o a mí (como jefe de la delegación) tomó un ?Advil?, un antigripal que contiene pseudoefedrina. A la mañana siguiente, junto a su hermano Joaquín, ganó el doble par de remos. Luego salió positivo.

¿Estaba la federación capacitada?

Huerta, dirigente que dio seriedad hoy perdida al remo, responde: Se supone que sí. En ese ciclo olímpico se tenían pláticas muy intensivas sobre sustancias prohibidas... quizá él (José Antonio), basándose en lo que decía la cajita que no explica la presencia de pseudoefedrina, la tomó.

Guillermo Gutiérrez, titular de la federación de ciclismo, en la que se han presentado cuatro casos en lo que va del año, dice a la misma interrogante: Como autoridad, el federativo es el primero que debe aceptar los reglamentos, luego ser abogado del ciclista para que no sufra y tenga los medios para apelar las eventuales sanciones.

La Federación Internacional de Remo suspendió tres meses a Gómez Gurza, quien luego se retiró.

La Unión de Ciclismo fue más tolerante. A Belem Guerrero, Nancy Contreras y Juan Juárez no los sancionó por dar positivo con la misma sustancia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo 98.

Belem Guerrero, incluso, ganó el subcampeonato mundial en la prueba de puntos en Burdeos, Francia, sólo unos días después de la acusación que le hicieron en Venezuela.



El primer caso con anabólicos

En México, el primer caso con esteroides anabólicos estuvo a cargo del pesista Francisco Vázquez Caballero. Fue suspendido de por vida por la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas, que además impuso multa de mil dólares.

Vázquez logró tres medallas de bronce en la categoría de 99 kilogramos (140 kilos en arranque, 170 en envión y total de 310), en el campeonato de Norte, Centroamérica y el Caribe de 1996 en Shreport, Estados Unidos. Ahí fue requerido para el examen antidoping.

Francisco Vázquez, un joven de sólo 22 años, casado y entonces padre de una niña de un año, reportó metandienol (cuyos efectos son notables cuando se ha ingerido por cuando menos seis meses y a la larga causan disfunción del hígado con propensión al cáncer hepático, aumento de agresividad e irritabilidad, así como muerte en casos extremos), en las muestras A y B.

Vázquez Caballero explicó: Tomé unas pastillas para subir de peso, por recomendación de un amigo que practica fisicoconstructivismo. No sabía que contenía anabólicos... De golpe mi carrera se ha venido abajo y no es justo, estoy decepcionado. Los deportistas mexicanos no sabemos lo que es el doping porque no lo usamos, en mi vida he visto una pastilla de metandienol y no tengo recursos para comprarla. Estudio (preparatoria) y trabajo porque tengo que sostener a mi familia. Con esto perdí mi beca de 600 pesos mensuales.

Por su lado, el doctor Rafael Ornelas, jefe de los servicios médicos del Comité Olímpico Mexicano (COM), dijo, advirtió entonces: ?Debemos tomar medidas para prevenir esos casos, máxime que por primera vez no podemos hablar de ignorancia o negligencia, sino de la franca recurrencia a métodos prohibidos (para sacar ventajas) y eso no se puede justificar?.

El castigo a Vázquez fue fulminante para su carrera, pero en otras disciplinas olímpicas el tratamiento al doping fue distinto.

Por uso del esteroide anabólico metenolona, la UCI suspendió a Jesús Zárate sólo seis meses, tras su actuación en la Ruta México 98.

La nadadora Daniela Villegas no encontró fuerza ni apoyo de sus directivos cuando en la misma justa regional que los ciclistas, dio positivo con los esteroides anabólicos metenolona y metesterona.

La sanción automática para la entonces mejor exponente de la natación mexicana era de cuatro años de suspensión. Daniela empezó un viacrusis que, dos años antes, tocó vivir a la sincronista Perla Ramírez (por diuréticos obligados a causa de dietas extremas).

En ambos casos hubo un hermetismo total de la Federación Mexicana de Natación que a través de su titular, José Luis Espinosa, intentó que las reglas mundiales fueran de excepción para las seleccionadas nacionales. Escasos fueron los comentarios públicos de un federativo que es hostil hacia los reporteros, y que ni siquiera informó a su respectiva Federación Internacional hasta que los casos se volvieron irremediables.

El dirigente engañó a las nadadoras haciéndoles creer que tenían posibilidades de regresar a los escenarios internacionales antes de cumplir las sanciones. De manera extraña, ninguna autoridad superior reprendió la actitud de Espinosa Alvarez. Y ahí sigue el dirigente: con pocos resultados y muchas amistades.

De manera más reciente, Juan Vallín también dio positivo de doping con nandrolona. El corredor especializado en la prueba de vallas llevaba más de 10 años buscando un sitio de relevancia en el atletismo internacional. Al final consiguió un triunfo en España, con lo que dio la marca mínima de calificación a los Juegos Panamericanos de Winnipeg.

El atleta sinaloense no asistió a la justa continental y tampoco regresó al Distrito Federal. Sus allegados comentaron su hastío por las pocas ganancias que había cosechado en ?toda una vida? en el deporte.



Agencia antidoping

Aunque en el deporte mexicano se ha insistido que el doping no existe, los casos registrados son más. De la volibolista Mirna Ramírez, del basquetbolista José Luis ?Satanás? Arroyos, de la pesista Lilia Peña, del triatleta Javier Rosas y del marchista Germán Sánchez, cuyo trance abrió discusiones que involucraron al centro de medicina del deporte de la Conade.

Sánchez dio positivo en la Semana Internacional de Caminata de 1997 una vez más con nandrolona. La recopilación de muestras la hizo Conade a través de su Centro de Medicina y al parecer no supieron cumplir con el procedimiento de envío, ya que las fechas de entrega ante los laboratorios de Madrid, autorizados por la Federación Internacional de Atletismo Amateur (FIAA), fue extemporánea.

El atleta apeló, de manera fallida, la suspensión de dos años. Los médicos de Conade, a través de Francisco Casillas, sostuvieron que la culpabilidad del marchista era evidente.

Lo preocupante fue la revelación de Casillas en el sentido de que en la Olimpiada Juvenil de ese año se reportaron, al menos, 30 casos de doping. El certamen es exclusivo para competidores de entre 12 y 18 años, por lo cual no se dieron a conocer los nombres de los infractores.

La solución, según Casillas, será establecer una agencia antidoping que sancione a los transgresores, pero también a la eventual participación de dirigentes, médicos y entrenadores. De esa manera se evitará la viciosa misión de las federaciones que deben velar por el beneficio de sus afiliados, y sancionarlos cuando violan sus reglamentos.

Esa agencia antidoping tendrá que esperar, sin embargo, al menos dos años para ser constituida. ¿Y mientras?



comentarios
0