aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




El “spanglish”, un lenguaje mestizo que se expande

Karina Gómez Pernas| El Universal
Domingo 01 de agosto de 2010
Los puristas lo consideran una aberración, pero algunos lingüistas lo ven como parte de la evolución de dos idiomas

[email protected]

El spanglish, una combinación del español y el inglés, ha sido considerado por muchos puristas y lingüistas como una aberración idiomática, mientras que otros catedráticos la catalogan como una pseudolengua, una jerga, una evolución idiomática natural o incluso una creatividad lingüística.

“Es difícil etiquetar un fenómeno lingüístico como el spanglish de alguna manera y dependiendo del punto de vista de cada analista. Sin embargo, hay que recordar que los idiomas son el reflejo de cambios en nuestras sociedades”, explica la traductora y catedrática venezolana María Belén Fagúndez.

Para la traductora, la integración de culturas influye considerablemente en la forma de comunicarnos y, específicamente, de hablar. Es por ello que “el spanglish no es entonces la mera fusión del inglés con el español, sino también de sus variantes y regionalismos, que no son pocos; aspecto que lo hace incluso más variado”.

Dentro de un mundo globalizado, hoy por hoy el spanglish puede ser catalogado como una evolución idiomática natural, tal y como lo supone Ilan Stavans, profesor mexicano de Cultura Latina y Latinoamericana en el Amherst College, de Massachusetts.

Stavans, que tradujo el primer capítulo del Don Quijote al spanglish, considera esta forma de expresión como “un nuevo lenguaje mestizo que surge naturalmente del encuentro de dos lenguas imperiales y cuyo desarrollo es prueba irrefutable del surgimiento de una civilización de unas 50 millones de personas”.

 

¿Amenaza a la cultura?

Sin embargo, existen expertos que describen el spanglish como una amenaza para la cultura hispánica y que defienden a toda costa la pureza del español ante una invasión por parte del inglés.

Ése es el caso de Roberto González Echevarría, catedrático de Literatura Hispana y Comparativa de la Universidad de Yale, quien sostiene en sus investigaciones que “el spanglish trata al español como si el idioma de Miguel de Cervantes, Federico García Lorca, Gabriel García Márquez y Octavio Paz no tuviera sustancia y dignidad propias”.

En cuanto a esto, tanto Fagúndez como Stavans aseguran que el spanglish no ha amenazado la pureza del español, pues este idioma ha estado siempre incorporando palabras extranjeras de la mano con los cambios que experimentan las sociedades.

“El español, el inglés y el spanglish son cosas distintas, así como lo fueron el latín vulgar y el castellano de Antonio de Nebrija. El español siempre está perdiendo pureza. O más bien, nunca la ha tenido”, resalta Stavans.

Habla “spanglish”, man

Si bien las opiniones que se pueden recoger sobre este asunto son tan diferentes, lo cierto es que la difusión y el uso del spanglish ya es un hecho palpable que se está dando, con certeza y frecuencia, entre los habitantes de todos los países de Hispanoamérica.

Los puristas del idioma adjudican el auge de este fenómeno lingüístico a la pereza intelectual, la ignorancia, al analfabetismo y al bajo nivel cultural de los hispanos. Por otro lado, muchos suponen que el éxito de esta tendencia idiomática en Hispanoamérica se trata de un problema de identidad o un carácter de esnobismo en los hablantes.

“Algunos hispanos cultos se avergüenzan de su origen y sienten que al usar palabras y giros traducidos literalmente del inglés se aproximan más a la mayoría dominante. Hacerlo les concede membresía en la cultura hegemónica”, detalla el catedrático González.

La traductora Fagúndez también sospecha que el auge del spanglish en la región se deba probablemente a que los hispanoamericanos no se sientan identificados con lo local; por eso, adoptan a menudo extranjerismos. Igualmente, resalta que intervienen otros factores de mayor peso, como la moda comunicacional, edad, profesión, ubicación geográfica, medios de comunicación.

A esto debe sumársele también, afirma en entrevista, que “las migraciones, la falta de credibilidad en la formación de buenos traductores, el apego a otros idiomas dentro de los campos más especializados del saber, el crecimiento de la tecnología en todas las áreas, la economía del lenguaje y las modas juveniles lingüísticamente integradoras”.

Para ella, la incorporación de palabras en inglés al hablar español “es muchas veces vista como una muestra del gran manejo lingüístico de la persona; bien porque demuestra conocer ambos idiomas o porque sencillamente se burla o descalifica a las personas que se exceden con el uso del spanglish”.

Sobre este mismo asunto, Jacqueline Hanoman, socióloga y catedrática del programa de Educación Adulta, Superior y Comunitaria, de la Universidad Ball State, en Indiana (EE.UU.), opina que el spanglish se trata más de un esnobismo. “Los hispanos usan palabras en inglés no porque quieran parecerse a las potencias, sino muchas veces es para diferenciarse de la imagen del latino pobre, vulgar; el estereotipo”.

Por el contrario, Stavans detalla que el encuentro del español y el inglés es una prueba de abundancia de identidad en los hispanoamericanos. Además, el uso del spanglish se manifiesta en distintos estratos sociales de la región y está presente en todas partes.

“Los ricos hoy usan el idioma del imperio norteamericano así como la burguesía del siglo XIX usaba la del imperio francés; las clases medias también usan el inglés por el impacto que tiene sobre ellas a través del cine, la música, la publicidad y el deporte; y las clases bajas usan el inglés en la medida en que la inmigración afecta a sus familiares, amigos y conocidos”, sostiene el especialista.

Al preguntarles por el futuro del spanglish en Hispanoamérica, Stavans y Fagúndez sostienen que este fenómeno, al igual que la presencia del inglés, seguirá creciendo rápidamente en la región principalmente en países como Puerto Rico y la frontera de México.

“Vivimos en un momento de transición de un spanglish oral a uno escrito. Hay un amplio número de novelas, poemarios, canciones, películas y obras de teatro con una morfosintaxis propia. La pregunta es si llegarán a estandarizarse los varios spanglishes. A ella responderán nuestros hijos en spanglish seguramente”, dice Stavans. (EFE Reportajes)

 

 



Ver más @Univ_Cultura
comentarios
0