aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




BookTubers, el nuevo negocio de las editoriales

Yanet Aguilar Sosa| El Universal
Lunes 15 de septiembre de 2014

Raiza Revelles, la "booktuber" de Monterrey, es considerada la pionera en México de la promoción de la lectura de libros a través de un canal de Youtube, "raizarevelles99" Tomada de video

Fátima Orozco, también regiomontana, tiene en su canal "Las palabras de Fa" más de 107 mil suscriptores Tomada de video

Alberto Villarreal cuenta con más de 49 mil suscriptores en "Abriendo libros". Tomada de video

Ser booktuber está de moda y las editoriales reconocen que son el canal más práctico y económico para promover sus novedades. En la imagen, Antonio Miranda, conocido por el canal "Tonny Beth". Es egresado de Filosofía por la UNAM y lleva con el canal dos años. Ariel Ojeda / ELUNIVERSAL

Abril G. Karera, titular de "Ensayos de Abril", dice que lo padre es que las editoriales les regalan los libros, pero deben cumplir con una agenda de las reseñas Tomada de video

BookTubers, el nuevo negocio de las editoriales

ANTONIO MIRANDA. Es egresado de Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México; hace dos años que cuenta con un canal . (Foto: ARIEL OJEDA EL UNIVERSAL )

Hoy son el canal más económico a través del cual se promueven y comercian las novedades literarias dirigidas a jóvenes lectores

yanet.aguilar@eluniversal.com.mx  

Raiza Revelles, la booktuber de Monterrey, considerada la pionera en México de la promoción de la lectura de libros a través de un canal en YouTube, tiene 348 mil 806 suscriptores en su sitio raizarevelles99 y algunos de sus videos han tenido más de 139 mil 265 vistas.

Fátima Orozco, otra de las booktubers regiomontanas, en su canal Las palabras de Fa tiene más de 107 mil 189 suscriptores y sus videos alcanzan las 216 mil 405 vistas.

Alberto Villarreal, por su parte, cuenta con casi 49 mil suscriptores en su canal Abriendo libros, que cuenta con miles de clics.

Estos chicos de entre 15 y 25 años, estudiantes o recién egresados que trabajan sus tesis, con formación en letras y filosofía, en relaciones internacionales, mercadotecnia o ingeniería, se han convertido desde hace cerca de dos años en el nuevo canal y más económico a través del cual las editoriales comerciales promueven sus novedades literarias dirigidas a jóvenes.

Ser booktuber está de moda, hay quienes hablan de que son cerca de 100 chicos compartiendo lecturas, otros dicen que más de 60, y aunque no hay un conteo preciso de cuántos hay en el país, editoriales como Alfaguara, Planeta y Penguin Random House reconocen que son un canal ideal para captar sectores a los que antes no llegaban.

Son un canal práctico y económico para las editoriales. La única inversión es hacerles llegar los libros que quieren difundir, que vienen precedidos de un éxito en Estados Unidos o Europa, lanzamientos internacionales, que aprovechan la adaptación cinematográfica o son apuestas comerciales de autores que quieren colocar en el gusto del público.

Un valor de referencia

Myriam Vidriales, directora de Comunicación y Marketing de Grupo Planeta, asegura que los booktubers son una red de “prescriptores honest”, con un valor de referencia importante para los lectores.

“Operan desde una plataforma de redes sociales que permite que sus recomendaciones lleguen a espacios y lectores que no están en el circuito de medios tradicionales. Los booktubers, por edad y rango de interés, están muy orientados a literatura juvenil, en especial a la que viene de tradición anglosajona y la vinculada a productos culturales como series o películas. Y cuando tenemos novelas o libros de coyuntura que creemos que pueden ser atractivos, se los enviamos”.

Sandra Montoya, gerente de Comunicación y relaciones públicas de Penguin Random House, dice que el valor de estos muchachos es que saben cómo llegar a sus similares con el uso de las nuevas tecnologías. “39% de los cibernautas tiene entre 18 y 35 años y 35.3% tiene entre 6 y 17 años y pasan poco más de cinco horas diarias conectados. Lo que los booktubers logran es realizar un intercambio novedoso de información disponible en los canales que más visitan. Es un medio masivo que ayuda a amplificar la recomendación ‘boca a boca’”.

Más allá de entrar fuerte a las redes sociales, de ser un fenómeno literario que ha llamado la atención de propios y extraños pues hay quien los considera los nuevos lectores y quienes les llaman los nuevos críticos literarios, los booktubers gozan la lectura y quieren compartirla con sus pares mediante videos caseros que autograban y que suben a sus canales de YouTube con su propia producción y administración.

El negocio de leer

Sus primeras apariciones y reseñas nacieron del gusto personal, de los libros que tenían a mano, leían en clase o encontraban en las bibliotecas; cuando comenzaron a ser vistos por las editoriales, éstas los contactaron y pusieron a sus disposición sus novedades literarias mensuales que les envían incluso antes que a los críticos literarios profesionales. Ahora reciben mensualmente un paquete de libros de los más importantes grupos editoriales con la condición de que los reseñen.

Cecilia Barragan, coordinadora de contenidos de Alfaguara, dice que siempre están monitoreando los gustos de los booktubers.

“Identificamos qué contenidos son los que tienen mayor fuerza en sus redes sociales y los comentarios que reciben de la gente que los sigue. Es vital para nosotros seguir de cerca cada uno de sus videos y las reacciones que generan. Se les proporcionan tantos libros como sea posible. Es importante destacar que muchos hacen una selección de lo que les gustaría leer. Algunos se interesan por bestsellers o libros que serán llevados al cine, pero sobre todo, cada vez más se distingue en los booktubers una línea precisa de sus gustos. Las editoriales impulsamos los libros que son grandes apuestas, que tienen una estrategia de promoción agresiva, pero al final, los booktubers deciden qué libros leer”.

A seguir

Abril G. Karera, egresada de la carrera de Letras Clásicas por la UNAM, propone sus libros favoritos en Ensayos de Abril. Comenzó a subir videos hasta 2013. Así lo cuenta: “Lo padre de las editoriales es que dan los libros y uno ya no paga por ellos, lo no tan padre es que uno debe cumplir con un calendario para entregarles la reseña y muchas veces ese libro no es tanto del interés. Como que hay un compromiso”.

Los booktubers no tienen más pago que el gusto de sumar esos nuevos títulos a su librero y el ahorro en sus bolsillos. Han descubierto que hablando de libros se pueden ganar lectores pero también dinero, pues por cada vista y clic de publicidad, YouTube les abona centavos; al final, miles de las entradas y suscriptores se convierten en dólares que depositan a sus cuentas bancarias abiertas ex profeso.

Antonio Miranda, egresado de filosofía por la UNAM, dice que aún cuando no es uno de los booktubers más exitosos, por las vistas y clics a los videos de su canal Tonny Beth, que rondan las mil 600 y mil 900 vistas, ha recibido al menos un cheque de YouTube por 30 dólares:

“Depende de la cantidad de vistas y clics de publicidad que tengas. Yo no he ganado más de 30 dólares en dos años, pero también es porque no soy tan constante. Hay gente que tiene más o menos el mismo tiempo y ya ha recibido uno o dos pagos de YouTube, que son de 100 dólares, me parece, o sea se han ganado como 2 mil pesos en dos años”.

Ser booktuber es un buen negocio para los que alcanzan miles y centenares de miles de vistas, como es el caso de los chicos de Monterrey, quienes encabezan la lista de los videos más vistos y que reciben depósitos más generosos.

Myriam Vidriales alerta sobre una práctica que comienza a llegar a los booktubers: “Desafortunadamente, al igual que pasó con los blogueros, muchos actores de la industria están presionando fuertemente mediante el envío de regalos, el pago de menciones y la vinculación de marcas de patrocinadores exclusivos como maneras de influenciar la selección de los bookubers sobre las novedades que reseñan. Es una pena que se repitan estas prácticas que hemos visto antes aplicadas en semanarios culturales, en medios tradicionales, en radio, y no se entienda que son la mejor manera de aniquilar la influencia de un canal sobre los lectores”.

La editorial Penguin Random House trabaja con unos 15 booktubers en México; por su parte, Grupo Planeta trabaj con más de 30, sumados los de los Estados Unidos y Centroamérica.



Ver más @Univ_Cultura
comentarios
0