Una nariz real grande y fea
Sábado 06 de agosto de 2011
A Mike Tindall, jugador de rugby y desde el 30 de julio esposo de Zara Phillips, no le importa que critiquen el aspecto de su nariz, que es grande y chueca.
Para él, su defectuoso apéndice nasal ya forma parte de su personalidad y no está en sus planes visitar a un cirujano plástico para arreglarla.
Y, al parecer, a Zara, nieta de la reina Isabel II de Inglaterra e hija de la princesa Ana, tampoco le interesa modificarla, porque no secundó a su madre cuando ésta trató de convencer al deportista de pasar al quirófano antes de la boda, pues le preocupaba cómo se vería en las fotografías del enlace que circularían en el mundo.
Se sabe que hace años, antes de su relación con Zara, Mike se operó la nariz debido a un accidente que tuvo mientras jugaba rugby, pero en 12 años de trayectoria deportiva se la ha roto unas ocho veces más.
A sus compañeros, tanto de la selección inglesa como del equipo Lancashire sí les gusta su nariz, porque pueden hacer muchas bromas al respecto; le dicen, por ejemplo, que parece un “mapa en relieve de los (montes) Apeninos”; Mike, desde luego, toma con mucho sentido del humor todos estos comentarios.
A pesar de que la operación de la nariz, conocida como rinoplastia, es una de las más populares entre los cirujanos plásticos, muchas personas –famosas y no famosas– no consideran que una nariz grande o chueca sea una razón poderosa para ir a un quirófano, como los actores Jean Reno, Gérard Depardieu, Adrien Brody y Sarah Jessica Parker, entre otros.



