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Atando cabos | Denise Maerker

El miedo del 2010 (II)

Realizó sus estudios profesionales en Ciencias Económicas y Sociales en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, la Maestría en Cienci ...

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Miércoles 25 de noviembre de 2009

Algo muy raro está pasando en Chiapas. Apenas el lunes le contábamos que el pasado 30 de septiembre la Procuraduría del Estado de Chiapas detuvo a José Manuel Hernández Martínez, alias El Chema Ratón, líder de la Organización Campesina Emiliano Zapata-Región Carranza (OCEZ-RC).

La detención fue en cumplimiento de una orden de aprehensión girada en 2005 por los delitos de despojo agravado, daño y asociación delictuosa. Sin embargo, documentos de inteligencia, señalaban a la OCEZ-RC y a su líder El Chema Ratón como organizadores de un “evento disruptivo” que tendría lugar durante 2010. Como pruebas esgrimían una supuestas “fuentes vivas” que denunciaban que las armas decomisadas al grupo de Los Zetas el 9 de octubre en Frontera Comalapa tenían como destinatarios a los de la OCEZ-RC.

Estábamos entonces frente al primer caso en nuestro país en el que se relacionaba a una organización agraria y social con el crimen organizado y para cometer actos subversivos. De hecho, el 16 de octubre, y en concordancia con estas acusaciones, las autoridades de Chiapas transfirieron a El Chema al penal de Nayarit y el 24 detuvieron a dos cercanos colaboradores de El Chema, Rogelio de la Cruz González y José Manuel de la Torre Hernández, y los encarcelados en el penal de El Amate.

Los elementos del caso parecían endebles y preocupaba que por paranoia o so pretexto del miedo de 2010 algunas autoridades aprovecharan para saldar cuentas con organizaciones sociales incómodas. Sin embargo, el mismo lunes, el caso dio un vuelco. El Chema y sus dos colaboradores fueron liberados. La razón es, por decir lo menos, intrigante.

Después de detenerlos y encarcelarlos, el gobierno de Chiapas decidió desistirse de la acusación de asociación delictuosa, que era lo que impedía que El Chema y sus colaboradores pudieran salir bajo fianza. Hecho esto, su liberación bajo caución fue ordenada por el juez segundo de lo penal con sede en El Amate, Carlos Bello Avendaño.

Fue el propio gobierno de Chiapas el que pagó la fianza para que salieran y el jueves se sentarán en una mesa de distensión el gobernador, la OCEZ-RC representada por El Chema y testigos de honor como el obispo Samuel Ruiz y las organizaciones civiles pro derechos humanos Serapaz y Fray Bartolomé de las Casas.

Qué bueno que así sea y que la paz en Chiapas no se ponga en peligro. Pero, ¿qué paso? ¿La Procuraduría del estado actuó por la libre? ¿El gobernador Juan Sabines fue presionado por autoridades federales para detener a El Chema o para liberarlo? ¿Quién está inventando tramas subversivas y con qué fin?



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