aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Itinerario Político | Ricardo Alemán

Todos somos Nery

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...

Más de Ricardo Alemán



COLUMNAS ANTERIORES


Ver más columnas
Escucha al autor

Jueves 02 de abril de 2009

Si el arrepentimiento colectivo por la indiferencia histórica hacia los pueblos indios dio forma en 1994 al “todos somos Marcos”, y si el repudio al foxiato construyó en 2006 el “todos somos AMLO”, en 2009 —y en cuestión de horas— se gestó el novedoso “todos somos Nery”. ¿Y quién es Nery?

Todos saben que se trata de un futbolista profesional construido en Europa por méritos propios, de calidad más bien mediocre —según expertos y el retrato de los equipos que lo han contratado—, pero dueño de una peculiar picardía que le valió ser llamado al equipo nacional por ese real fenómeno del futbol y de la lengua suelta que es Hugo Sánchez, el fallido seleccionador nacional. ¿Y por qué Nery Castillo está convertido en fenómeno colectivo al que reclaman las masas a coro —en los estadios, claro— como nuevo estandarte de los sin voz y sin rostro?

Nada. Lo que no consiguió una temporada exitosa de futbol en Europa, lo que no logró un gol de antología en la competencia previa al Mundial, y lo que no alcanzó una imaginaria comparación de Nery con Hugo, lo hizo posible una “descocada” declaración del futbolista profesional, acorralado por los siempre fastidiosos “chicos de la prensa”.

¿Qué dijo Nery que enojó a un puñado de periodistas, pero le valió el respaldo de las masas en los estadios?

En opinión del futbolista son tres las razones por las que lo critican, y claro, por las que no acepta la crítica. Primera, porque existe una suerte de rencor social, ya que Nery está en Europa y los críticos en México, donde se quedarán para siempre. Segundo, porque en su opinión, los periodistas no son profesionales si nunca han jugado futbol. Y tercero, porque el buen periodismo futbolístico sólo lo hacen los ex jugadores de futbol. Ejemplos: Argentina y Brasil. Según Nery, claro.

Lo interesante del caso no es la tontería argumentativa de Nery —un buen cardiólogo es sólo aquel que ha sufrido un infarto masivo al miocardio—, y tampoco que provenga de un futbolista profesional. Lo verdaderamente llamativo del asunto es la aplastante simpatía que generó entre miles de aficionados al futbol —y ciudadanos en general— una declaración sin pies ni cabeza como la de Nery. ¿Por qué simpatizar con quien expresa ese tipo de declaraciones?

Las hipótesis son infinitas: desde el encono hacia los periodistas hasta el apoyo al débil que es agredido por un puñado de prepotentes… En México todos creemos ser expertos y poseer la verdad en política, religión y futbol. Pero también somos herederos de una formidable intolerancia a la crítica. A miles ofendió la crítica a Nery, como ofendía la crítica a Marcos, a Fox, a AMLO. Y claro, los pasaportes extraviados son un berrinche. Por eso, hoy “todos somos Nery”.



Comenta la Nota
PUBLICIDAD.