Tristeza por la muerte de Gerardo Dragonetti

Comentarista, periodista y escritora, ha desarrollado una labor influyente en el mundo de la industria y el comercio de la moda desde hace más ...
Sábado 28 de julio de 2007
A veces, los sentimientos se juntan todos al mismo tiempo, parecen ser tantos y tan distintos y sobre todo, parece que cambian de intensidad de un instante a otro. Tanto, que sobrepasan las palabras y las explicaciones.
El jueves 26 fue un día de tremenda tristeza para la moda en México. En un día normal, nos despertamos, nos arreglamos, comemos, caminamos, nos transportamos, trabajamos. Estamos en nuestra confortable rutina, como protegidos por un escudo que bien puede ser la carrocería de nuestro auto, la música de nuestro Ipod, la pantalla de nuestra computadora o la puerta de nuestra oficina. Automatizados, pero con cierta confortabilidad. De pronto, un mail, una llamada, una alerta de nuestro celular nos hace despertar cruelmente, quitarnos nuestro caparazón y empezar a dar vueltas en un torbellino de emociones que van del asombro a la negación, a la tristeza, a la desolación. Y nos hace bajar de Disneylandia, en donde generalmente vamos a mil por hora, para detenernos a pensar en otra realidad, en la vida, en los seres queridos, aquellos que no pudimos ver en meses por estar siempre tan ocupados; a los que no tuvimos tiempo de decirles lo mucho que los apreciábamos. Esto fue lo que me sucedió el jueves pasado cuando abrí uno de los muchos correos electrónicos que a toda hora me llegan mientras realizo varias actividades a la vez. Sólo que este mensaje no era como cualquier otro; sus palabras me llegaron a lo más profundo de mi corazón. Fueron palabras escritas desde Milán, Italia, por la ex modelo y publirrelacionista argentina de nacimiento pero mexicana por convicción, CONSTANZA CAVALLI. Decían más o menos así:
“Hoy jueves 26 de julio es un día de profundo dolor.
“Hoy lamentablemente ha fallecido Gerardo Dragonetti.
“Nos ha dejado físicamente. Su alma y espíritu vivirán por siempre dentro de cada uno de nosotros.
“Tiempo es lo que hoy me falta para decirle un millón de veces más, que lo amo.
“Que fue una bendición y un honor el haberlo conocido, el haber pasado gran parte de mi vida con él.
“Que, ni en cientos de otras vidas, podremos llenar el hueco tan profundo que hoy nos hiere el alma, esta tristeza que paraliza y no nos deja respirar.
“Tú, mi amado hermano, mi fiel amigo, mi alma gemela, sembraste en cada uno de nosotros una luz tan grande que jamás se extinguirá, seguirá brillando eternamente dentro de nuestros corazones. Y cada vez que veamos a lo alto del cielo y la noche nos regale sus estrellas, allí te buscaremos. Y entre lagrimas incesantes y risas melancólicas te mandaremos besos, besos y mas besos.
“Tiempo es lo que hoy me falta para perderme en sus ojos y descansar al calor de su presencia.
“Mi Ger, todo calor, un sol disfrazado que llenaba de vida a la vida misma.
“Tiempo, o quizás otra vida, es lo que me falta para disfrutar de su presencia y seguir aprendiendo de él, de su generosa sonrisa, de su extraordinario talento, de su bondad sin limites. De su corazón inmensamente grande.
“Tiempo, mucho tiempo es lo que necesitamos para acostumbrarnos a una vida sin él.
“Y tiempo es lo que hoy ya no tenemos para abrazarlo fuerte y no dejarlo ir.
“Lo amaremos por siempre.” Constanza.
Gerardo Dragonetti fue un diseñador que dejó huella en México. Preparado y con un gran talento, nació en Ensenada, Argentina, el 19 de enero de 1966. Realizó estudios de diseño de moda, decoración de interiores, expresión actoral, radio y producción televisiva. Fue, como se ve, multidisciplinario. Fue desde realizador de vestuario teatral y publicista, hasta creador de escenografía y docente en varios institutos especializados en moda. Arribó a México casi por casualidad, en 1998. Un año después decidió quedarse para siempre. Inauguró su primer boutique en México, misma que cautivó a su fiel clientela. Sus colecciones tuvieron originalmente una característica muy pura: la nostalgia proveniente de sus raíces. Se presentó con éxito en las semanas de la moda de Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Canadá y México. Sus clientes provinieron de diversos ámbitos, ya que desde JAIME CAMIL hasta PAULINA FOX vistieron sus diseños. Algunos de sus mejores amigos fueron Constanza Cavalli, Carolina Kropp, Kristian Nataliccio e Ignacio Larrañaga, entre muchísimos más. Personalmente tuve la fortuna de compar-tir con él algunos viajes de trabajo a Guadalajara, Acapulco y Hermosillo. Siempre fue un gran com-pañero que hizo mis jornadas tan divertidas como las mejores que recuerdo.
Y de pronto, con todo esto, con tantos años en el mundo de la moda, que para algunos serán nada y para otros serán media vida, volteo al cielo y pregunto cosas a las que no hay respuesta, como: ¿Cuántos amigos más me van a quitar? Pero quizá la más importante es: ¿Podemos hacer algo? Para esa sí tengo una respuesta: Sí, podemos y mucho y de muy variadas formas. Con decisión, con entrega, con nuestro tiempo, donando dinero. Es cuestión de decidirnos. Es cuestión de preocuparnos un poco menos de nosotros mismos y un poco más de los demás.
El lunes 30 de julio se llevará a cabo una misa en honor del diseñador Gerardo Dragonetti a las siete de la noche en la Parroquia de Santa Rosa de Lima ubicada en Avenida Tamaulipas esquina Alfonso Reyes en la colonia Hipódromo Condesa de la ciudad de México.


