El poder de Mouriño

Bajo reserva es elaborada con aportaciones de periodistas y colaboradores de EL UNIVERSAL previamente verificadas. ...
Miércoles 07 de febrero de 2007
La presencia de Juan Camilo Mouriño en la comitiva de Felipe Calderón en Madrid levantó las primeras incógnitas internacionales sobre el influyente colaborador presidencial: Mouriño sólo se le despegó a Calderón durante los 30 minutos que éste conversó con el rey Juan Carlos, pero estuvo a su lado durante el encuentro con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien luego realizó una consulta informal sobre por qué la deferencia en favor de este personaje nacido en España pero de madre mexicana, por lo que es mexicano de nacimiento, calidad que ratificó al cumplir la mayoría de edad.
El peso de Mouriño es registrado también aquí, pues se desempeña abiertamente como jefe de gabinete, y a veces algo más, como ocurrió a principios de enero, cuando durante la reunión de embajadores y cónsules ocupó una de las tres sillas del presídium —junto con Calderón y la canciller Patricia Espinosa—, mientras enfrente buscaron acomodo no sólo el equipo de gobierno, sino los líderes del Congreso y otras personalidades. Súmele a esto que Mouriño fue el conducto para invitar a varios integrantes del gabinete, y tendrá a un hombre que no sólo acumula un creciente poder, sino que será, a querer o no, pararrayos del principal huésped de Los Pinos.
Con sigilo, pero eficazmente, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, parece haber hecho ya la diferencia para que Beatriz Paredes se proyecte como ganadora en la contienda interna por la presidencia del PRI. Peña no sólo dispone de los votos de sus consejeros estatales, sino de un importante número de los provenientes de aquellos en entidades donde el Institucional no es gobierno, a cuyos dirigentes el mexiquense adoptó dándoles calor y centavos. Para esa tarea se apoya en el michoacano Encarnación Chon Orihuela. A cambio, Peña coló como compañero de fórmula de Paredes a Jesús Murillo Karam, hombre que le es muy cercano e instrumental.
Podemos confirmarle, para que lo mantenga bajo reserva , que el banco HSBC, que cuenta ya con los servicios de Francisco Gil Díaz, el poderoso ex secretario de Hacienda, sí está tratando de adquirir el español BBVA, pero no sólo su sucursal en México —BBVA Bancomer, como era la idea inicial—, sino al banco completo. Autoridades tanto aquí como en la península Ibérica han empezado a evaluar el impacto que una operación de esta magnitud tendría en los mercados financieros correspondientes.
También le informamos que están en suspenso las pláticas que desarrollaban el propio Gil Díaz y el consorcio español Telefónica, que había visto en el mexicano a un buen guerrero para dar la batalla por el mercado de la telefonía en nuestro país y otras naciones. Sin embargo, el ruido que acompaña al señor Gil Díaz desde hace algunas semanas —usted sabe, algunos pecaditos familiares— parece haber enfriado el ánimo de los ibéricos.
Pugnas políticas están actuando como telón de fondo de la violencia criminal en Acapulco y Sinaloa. Autoridades federales reportan con creciente estupefacción acercamientos de bandas rivales con el gobierno municipal del perredista Félix Salgado, alcalde del puerto guerrerense, mientras que observadores sinaloenses creen ver en los jaloneos del gobernador Jesús Aguilar Padilla y su antecesor, Juan S. Millán, ambos priístas, el origen de algunos atentados y secuestros.
Breve crisis en la telefonía celular ayer, por causa de un proveedor de Telcel . ¿Y la Cofetel? Calladita. ¿Y su presidente, Héctor Osuna? En un congreso ¡en Dubai!


