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Estrictamente personal | Raymundo Riva Palacio

Insurrección



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En el último mes, Oaxaca estuvo a punto de pasar a otro estadio de conflicto

Viernes 27 de octubre de 2006

Insurrección

Cinco meses de confrontación en Oaxaca ayudan al EPR para acelerar su rearticulación nacional como un grupo armado poderoso

En el último mes, Oaxaca estuvo a punto de pasar a otro estadio de conflicto. Un comando del Ejército Popular Revolucionario (EPR) preparó un ataque contra la base naval en Huatulco. Desde las montañas, donde se aprecia la base de la Marina, iban a lanzar sus proyectiles. El ataque se detuvo porque la comandancia regional del EPR, que presuntamente se encuentra en Oaxaca capital, decidió suspenderlo ante la posibilidad de que sirviera como justificación para la intervención amplia y abierta de las Fuerzas Armadas en el conflicto de cinco meses en el estado. Un informe de inteligencia del gobierno federal revela que los jefes del EPR optaron por esperar a ser atacados, no a la inversa. En esta lógica, la intervención policial-militar para abrir el centro histórico de la capital oaxaqueña sería, en función de la efectividad o no de la operación, el punto de partida de la insurrección en el sureste mexicano y no el fin de un largo problema que atrapó al gobierno de Vicente Fox y amenaza al próximo de Felipe Calderón.

Oaxaca ha servido como un catalizador para acelerar la rearticulación del EPR a nivel nacional. Desde hace varios años había venido arrastrando problemas de liderazgo que generó entre 1998 y 1999 el entonces joven EPR, que al año de haber nacido tuvo cuatro escisiones. Primero se fueron el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente y las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo en 1998, y al año siguiente el Ejército Villista Revolucionario del Pueblo y Tendencia Democrática Revolucionaria. El jefe del EPR, Francisco Cerezo, trataba de recomponerlo a partir del trabajo político-militar sofisticado de Jacobo Silva Nogales, El comandante Antonio, hasta que este fue detenido junto con su compañera Gloria Arena Agis, La coronel Aurora en 1999. El encarcelamiento de Silva Nogales no frenó el proceso de reingeniería del EPR, pero lo hizo más lento.

El mal manejo político federal y estatal del conflicto magisterial en Oaxaca creó condiciones más rápidas para esa rearticulación entre los cuatro EPR que existen, en la ciudad de México, Guerrero, Oaxaca y a nivel nacional. Aunque teóricamente uno solo, de acuerdo con reportes de inteligencia del gobierno federal las comandancias regionales operan con rangos de autonomía y con instrucciones de sus respectivos mandos. La forma como permanentemente se encuentra al acecho Cerezo, de quien la Policía tiene en la cárcel a dos de sus hijos, ha generado este tipo de toma de decisión multifocal entre las comandancias que se encuentran en Coacalco, en el Distrito Federal, Zihuatanejo-Coyuca de Benítez en Guerrero, y Oaxaca capital.

La comandancia regional en Oaxaca ha estado recibiendo apoyo en los últimos meses del resto del EPR. En la ciudad de México hubo rondas de reclutamiento en el oriente de la zona metropolitana, particularmente en Atenco, aunque no tuvieron mucho éxito porque ese suburbio mexiquense tiene más afinidades con el EZLN. El reclutamiento para las nuevas condiciones en Oaxaca vino de la zona de Los Loxichas, donde el EPR siempre ha mantenido una fuerte presencia dentro de aquél estado. Aunque el EPR dispone de armas en Oaxaca capital, los servicios de inteligencia detectaron el envío de 11 AK-47, poderosos rifles de asalto conocidos como "cuernos de chivo", que se encuentran localizados en dos barricadas importantes, una de ellas supuestamente en la salida a la ciudad de México, cerca del cuartel general estatal de la Policía Federal Preventiva, y otras más resguardadas en el hotel que tiene el magisterio.

La participación del EPR en el conflicto de Oaxaca es un tema polémico entre los actores políticos sobre sus niveles de intervención, que sin embargo reconocen que el problema magisterial y social que se vive es auténtico. Aunque oficialmente el gobierno federal señala que no participa el EPR en Oaxaca, la discusión real es sobre los grados de esta participación. Una corriente sostiene que el EPR opera de manera marginal dentro del movimiento, mientras otras indican que son células eperretistas, no articuladas con los mandos regionales, las que se encuentran actuando ahí.

Información de inteligencia más reciente sugiere que la participación es profunda, aunque no necesariamente cuantiosa en términos de personas. El suspendido ataque a la Marina en Huatulco y el envío de armas a las barricadas son una señal, pero no la única. Dentro de la sección 22 del magisterio el EPR tiene infiltrados.

La sección 22 no es un grupo homogéneo como se suele ver. Estaba conformada por seis corrientes en noviembre de 2005, cuando expulsaron a 237 maestros de Convergencia Magisterial Oaxaqueña, Frente 1 de Mayo y Colectivo por la Educación y la Democracia. De las tres que quedaron, la Coordinadora Democrática de Maestros de Oaxaca permaneció al frente de la sección con Enrique Rueda, quien se mantuvo como líder pese a una serie de problemas legales que le generó problemas internos con los maestros.

A punto de ser destituido el año pasado, Rueda recibió el apoyo de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), con lo cual evitó su defenestración. Débil ante la UTE, Rueda fue siendo maniatado políticamente dentro de la sección 22 y cuando la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se montó en el movimiento magisterial, no pudo impedir que se fueran apoderando del control del magisterio y de las tomas de decisiones importantes. Esta es una de las explicaciones del porqué tantas veces los maestros han votado a favor de levantar el paro, Rueda ha sido acorralado y plegado siempre a lo que decida la APPO.

El EPR tiene infiltrada a la APPO y a la UTE. Una de las personas que más ayuda les ha dado, aunque no hay pruebas que la vinculen directamente con el EPR, es María López Vázquez, que representa a la Organización India por los Derechos Humanos de Oaxaca. La maestra Vázquez ha sido una pieza estratégica en el movimiento, al ser ella quien se coloca ocho horas diarias detrás de los micrófonos de La Ley, la radio de la APPO, desde donde adoctrinaba, señalaba "enemigos", ordenaba su ejecución y diseminaba propaganda hasta este miércoles. Un informe de inteligencia detectó que en su casa en la capital de Oaxaca se reúnen muchos de los dirigentes de la UTE y de la APPO, y que en algunas de esas reuniones estuvo David Cabañas Barrientos, hermano del legendario guerrillero Lucio Cabañas, y quien tomó el liderazgo del PROCUP-PDLP en 1980, cuyo brazo armado es el EPR. El EPR, ha encontrado en Oaxaca su mejor laboratorio de pruebas para la insurrección. Ha estado probando tácticas, cuadros y capacidad de reacción. Se lo debe a la torpeza del gobernador Ulises Ruiz y, sobre todo, a la del gobierno federal, que le entregaron la capital de Oaxaca para ensayar, en tiempo y escenarios reales, su estrategia de guerra popular prolongada.

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