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Itinerario Político | Ricardo Alemán

PAN, el asalto

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...

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Miércoles 05 de julio de 2006

PAN, el asalto

La ultraderecha fue responsable de estimular la candidatura presidencial de Creel y de cerrarle el paso a Calderón

En el camino

Contrario a lo que ocurrió con el PRI el 2 de julio, Acción Nacional se convirtió en el gran ganador de la pasada elección, a pesar de que aún no hay nada seguro respecto a la disputa presidencial. El PAN se colocó como la primera fuerza electoral en el Congreso -con un estimado de 210 diputados y 53 senadores-, además de que ganó tres de las cuatro elecciones concurrentes del pasado domingo: Guanajuato, Jalisco y Morelos, y en el DF mantiene sus jefaturas delegacionales.

Y si bien aún es incierto el resultado de la elección presidencial -ya que técnicamente podría resultar ganador cualquiera de los dos punteros; sea Calderón, sea AMLO-, lo cierto es que un ejercicio estadístico muestra que son muchas las probabilidades de que -una vez contabilizados los votos en las actas de escrutinio que fueron separadas por diversos errores- se mantenga la misma tendencia que le da una ligera ventaja a Felipe Calderón.

Pero más allá de que el IFE y el TEPJF determinen oficialmente quién será el próximo presidente, vale la pena analizar lo ocurrido en el PAN, a partir del nuevo rostro que presenta en sus centros reales de poder, los cuales han sido literalmente "asaltados" por la extrema derecha, por el enigmático Yunque, la organización secreta que lo mismo se metió a la entraña del gobierno saliente, que en la dirigencia del partido, en el Congreso y en los gobiernos recién ganados. Y no se descarta que esa extrema derecha juegue un papel relevante en el nuevo gobierno, si es que gana Calderón.

El gran viraje que dio el PAN a la extrema derecha, al abandono de la oposición doctrinaria y en busca del poder político se produjo durante la gestión de Luis H. Álvarez como presidente de ese partido -1987-1993-, en la que estimuló el ingreso de grupos radicales de derecha y de importantes hombres de empresa, como Manuel J. Clouthier, lo que al mismo tiempo produjo la salida de los llamados "foristas", entre ellos Bernardo Bátiz, hoy del PRD. Entre los empresarios que llegaron al PAN y pronto se apoderaron de importantes posiciones destaca Manuel J. Clouthier, quien en 1988 se convirtió en candidato presidencial.

Al término de esa elección, Salinas resultó el presidente "ilegítimo", y entonces "Don Luis" -con ideólogos como Carlos Castillo y operadores como Diego Fernández- pactó la legitimación del gobierno salinista a cambio de posiciones de poder y de reformas al sistema electoral. De esa manera el PAN dejó atrás la mística opositora y entró de lleno a la lucha por el poder, pero también abrió la puerta a la ultraderecha. Castillo Peraza llegó a la Presidencia del PAN en 1993, y al año siguiente reeditó la alianza con el PRI, ahora con el gobierno de Zedillo, con quien además inició las reformas electorales que dieron lugar a lo que hoy conocemos como el IFE. Pero al mismo tiempo, la extrema derecha ya había hecho del PAN su casa.

En 1996 la presidencia del partido quedó en manos de Felipe Calderón, quien terminó la reforma política, pero al mismo tiempo se enfrentó al agricultor y empresario Vicente Fox, que junto con grupos radicales de derecha buscaba la candidatura presidencial para el 2000. El choque entre ambos se agudizó con el tema del Fobaproa, que rechazaba Calderón, pero que impusieron Fox, Fernández de Cevallos y un grupo de diputados, entre ellos Santiago Creel. Calderón prácticamente fue echado del PAN y en su lugar entró Luis Felipe Bravo, el primer presidente panista perteneciente al Yunque, pues Fox requería un incondicional en la dirigencia del partido, para su periplo como candidato presidencial. Por cierto que todos sabían que Fox era acompañado por esa ultraderecha, y los izquierdistas llamaron al voto útil a favor de él en el 2000.

Ya en la gestión foxista, el Yunque y otras expresiones de extrema derecha ocuparon posiciones clave en el partido y en el gobierno, al grado de que el brazo derecho del Presidente, Ramón Muñoz, y el presidente del PAN, Manuel Espino, pertenecen al Yunque. Esa ultraderecha fue la responsable de estimular la candidatura presidencial de Creel y de cerrarle el paso a Calderón. No lo lograron. Felipe hizo campaña en contra de todo el aparato del partido, del propio gobierno de Fox y de muchos candidatos al Congreso y a gobiernos estatales. Un ejemplo son los candidatos de los gobiernos de Jalisco, Morelos y Guanajuato que ganaron el pasado domingo, pertenecen al Yunque.

Si Calderón gana, se enfrentará a un partido prácticamente asaltado por la extrema derecha, a un grupo parlamentario y gobernadores panistas del Yunque y la ultraderecha. ¿Gobernará con ellos? Son muchos los que lo dudan. Al tiempo.

El Congreso seleccionará en las próximas horas al director de Notimex, en su nueva etapa de agencia de noticias del Estado. Entre los propuestos destaca Alejandro Ramos, profesional reconocido y respetado directivo de El Financiero, cuya designación sería un acierto y garantía de autonomía editorial y política. El Congreso no se puede prestar a farsas.

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