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Estrictamente personal | Raymundo Riva Palacio

El jinete, sin cabeza



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E l secretario de Gobernación, Carlos Abascal, y el vocero presidencial, Rubén Aguilar, aseguran que lo sucedido en Texcoco y San Salvador Atenco, dos municipios a 16 kilómetros del centro de la ciudad de México, no es ingobernabilidad

Viernes 05 de mayo de 2006

El jinete, sin cabeza

San Salvador Atenco es, a simple vista, la construcción de un cuadro de desestabilización nacional en momentos de por sí delicados

E l secretario de Gobernación, Carlos Abascal, y el vocero presidencial, Rubén Aguilar, aseguran que lo sucedido en Texcoco y San Salvador Atenco, dos municipios a 16 kilómetros del centro de la ciudad de México, no es ingobernabilidad. Mienten. Sí hay fundamentos teóricos y factores objetivos para argumentar la ingobernabilidad, desde la no preservación del estado de derecho -el zapatour del subcomandante Marcos viola, por ejemplo, el artículo 9 constitucional-, y la falta de estabilidad sistémica en la sociedad, hasta la cesión de territorio a las comunidades autónomas en las zonas zapatistas en Chiapas, en Michoacán y el estado de México; de las ciudades controladas en términos reales por el narco en Tamaulipas, Sinaloa y Veracruz, hasta la inexistencia de toda autoridad en algunos puntos de la frontera con Guatemala.

La ingobernabilidad ha venido creciendo en los últimos cinco años como resultado directo de la desinstitucionalización que emprendió el presidente Vicente Fox desde el inicio de su sexenio. Es altamente probable que Fox no se haya dado cuenta de la magnitud de sus iniciativas, vendidas al público como el "cambio" de un régimen autoritario a uno democrático, pero ahora todos estamos pagando sus consecuencias. Uno de los resultados más dramáticos de esta desinstitucionalización son los acontecimientos en San Salvador Atenco, donde un grupo de personas, aduciendo solidaridad con ocho floristas que se negaron a una reubicación, se arrogó el derecho de matar a golpes y patadas a un policía.

En una entrevista en Radio Fórmula este miércoles con Ciro Gómez Leyva, América del Valle, hija de uno de los líderes radicales en Atenco, respondió a la pregunta si su lucha les daba permiso para matar en estos términos: "No tenemos licencia para matar, pero sí para defendernos. Si esto implica defendernos con lo único que tenemos, machetes, piedras, palos, contra los asesinos del gobierno estatal, contra los perros policías del gobierno estatal y federal, sí nos da licencia. Y lo vamos a hacer".

En este caso específico de la subversión social, la desinstitucionalización tiene que ver directamente con el desastre al que llevó al presidente Fox a los servicios de inteligencia gubernamentales, y la forma como no ha frenado el permanente golpeteo, interno y externo, de sus cuerpos de seguridad. En una entrevista en el programa de televisión Código 2006 de EL UNIVERSAL, transmitido este jueves en Proyecto 40, el general de división retirado Carmelo Terán, quien fue responsable de inteligencia militar recientemente, explicó que focos rojos como Atenco o en el sector minero fueron prendidos por el fracaso gubernamental en el acopio coordinado de la información de inteligencia, así como su procesamiento. La inteligencia, que no es espionaje per se, es una técnica que permite allegarse información, procesarla y analizarla para que, entregada al gobierno, éste pueda tomar las mejores decisiones colectivas. Con Fox, esto no ha pasado de manera sistémica.

El combate al Ejército Popular Revolucionario (EPR), una guerrilla seria, es uno de los ejemplos más claros. Cuando arrancó el gobierno foxista no continuó con el trabajo de investigación que sobre ese grupo llevaba la Policía Federal Preventiva. Al haber bombazos en sucursales bancarias a principio del sexenio, Fox presionó a la PFP para que diera resultados inmediatos, por lo que tuvieron que "quemar" una casa de seguridad de la comandancia general en la zona de Iztapalapa para satisfacer al Presidente, con lo cual les perdieron la pista. Tardaron un tiempo en recuperarla, y cuando por fin establecieron una nueva vigilancia sobre la comandancia general, que se había ido a Tláhuac, realizaron un operativo tan torpe que provocó el linchamiento de dos agentes federales.

La referencia al EPR no es gratuita. Junto con el EZLN ha mantenido células infiltradas entre los comuneros de Atenco, relaciones con el Frente Francisco Villa Independiente (FFVI) que se encuentra en Iztapalapa, y lazos con el escuálido Consejo Estudiantil Universitario (CEU), y en algunas escuelas de la UNAM como el CCH Sur.

Este mapa es importante tenerlo en mente estos días porque, precisamente, es la red operativa que entró en acción militar y agitación social en las primeras horas del conflicto con los floristas, donde los comuneros de Atenco, que empezaron esas ligas cuando con su asesoría y apoyo descarrilaron en 2002 el principal proyecto de infraestructura del sexenio foxista, el nuevo aeropuerto de la ciudad de México, salieron a formar la primera línea de batalla.

Si se revisa someramente el teatro de operaciones de este jueves en la ciudad de México, se puede observar que desde la madrugada pequeños grupos del CCH Sur bloquearon la avenida Insurgentes en el sur, la principal arteria de la capital, provocando un nudo en la UNAM y provocando que la Rectoría fuera evacuada. Al mismo tiempo, en una de las principales arterias de acceso a la capital desde el estado de México, donde se encuentra una de las grandes centrales camioneras, otro grupo de encapuchados cerraron el paso. En la zona de Texcoco y Atenco, en el oriente de la ciudad, el FFVI cerró el paso en avenidas y carreteras, mientras que al poniente, el CEU intentó sellar parte del Periférico capitalino. El estrangulamiento vial y la escalada de acciones se da en los momentos en que el subcomandante Marcos está paseando por la ciudad de México, deteniendo su marcha nacional y llamando a todos a bloquear carreteras en apoyo a Atenco.

Aunque el secretario de Gobierno del estado de México, el ex procurador general de la República, Humberto Benítez Treviño, asegura que los sucesos de los floristas fueron planeados, todavía no hay elementos suficientes para establecer que, en efecto, lo que sucedió miércoles y jueves en la zona metropolitana de la ciudad de México sea parte de un plan maestro. Sin embargo, en política no hay coincidencias, y se puede esbozar la construcción de un cuadro de desestabilización para fines nada claros aún. Lo que sí se puede apreciar con mayor nitidez, es que esta desarticulación en los servicios de inteligencia federal impidieron anticipar escenarios de crisis política en la ciudad de México con la llegada de Marcos, y la reactivación de células guerrilleras en el corazón político nacional, que frente a un proceso electoral tan competido, y tantos ojos en el mundo observándolo, es lo menos que todos quisiéramos ver.

Un cuadro de inestabilidad en 1994 -cuando Benítez Treviño era procurador general de la República- nos arrojó saldos de los cuales aún no salimos. En una contienda presidencial tan reñida, con tantos ojos en el mundo observándola, es una desgracia que las ocurrencias del presidente Fox hayan creado un monstruo de mil cabezas.

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