Felipe Garrido: Para leerte mejor
Domingo 06 de febrero de 2005
Felipe Garrido ha venido trabajando por años en el tema de la lectura. Y ha escrito diversos libros en los que plantea estimulantes propuestas para contagiar el gusto de leer. Lo mejor de todo es que, en su caso, hablamos de libros escritos por un lector asiduo de todo tipo de literatura, y no únicamente de un lector de estudios sobre la lectura.
Entre las obras que sobre este tema ha publicado Garrido destacan Cómo leer mejor en voz alta (SEP, 1998), El buen lector se hace, no nace: Reflexiones sobre lectura y formación de lectores (Ariel, 1999), Estudio versus lectura (Conaculta, 2002) y Un método selvático (Conaculta, 2003). En fechas recientes, añadió dos reflexiones más a esta bibliografía, ambas complementarias y consecuentes: Para leerte mejor: Mecanismos de la lectura y de la formación de lectores (México, Planeta, 2004) y Leer el mundo (México, 2004), edición especial de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de La Lengua.
Para leerte mejor sistematiza espléndidamente muchas de las iniciativas y experiencias que ha acumulado el autor de La Musa y el Garabato en los últimos años de trabajo con lectores y con potenciales lectores. Con bastante modestia, explica: "Este libro explora, desde el punto de vista empírico, sin más pretensiones que la curiosidad y el placer de hacerlo, algunos mecanismos de la lectura y de la formación de lectores. Su materia es lo que he podido averiguar sobre el tema, a partir de mi experiencia como lector, padre y maestro, y del trabajo de los demás. Estoy consciente de que si algo he supuesto descubrir, esto ha sido, casi siempre, el tan justamente celebrado hilo negro".
Escrito, como ya podrá advertirse, en un estilo cordial, que es el más adecuado para un libro didáctico, Para leerte mejor tiene desde luego certezas y convencimientos, pero sobre todo se esmera en exponer lo que la realidad de la pedagogía lectora le ha enseñado por medio de la experiencia. Es así como sabe, por ejemplo, que "para que las personas se hagan lectoras es preciso ayudarlas a que se aficionen a leer y a escribir. Así de simple y así de complejo. Dos requerimientos: tener materiales interesantes, significativos, que establezcan esa relación entre el texto y el mundo de la habla Freire, y que alguien sirva de guía: un lector con más experiencia, capaz de animar a los demás".
Parafraseando precisamente al Paulo Freire de La importancia de leer y el proceso de liberación, Felipe Garrido sostiene con entera razón que, a final de cuentas, lo que un lector hace es leer el mundo, pues, citando al gran educador brasileño, el autor de Para leerte mejor nos recuerda que "el acto de leer no se agota en la descodificación pura de la palabra escrita o del lenguaje escrito, sino que se anticipa y se prolonga en la inteligencia del mundo. La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra; de ahí que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquél".
Dividido en dos amplias secciones ("Los lectores" y "La lectura"), con un intermedio pertinente ("Hacer y no hacer") y una "Aclaración de principios", Para leerte mejor tiene, más que cualquier otro libro de Garrido, el propósito de ofrecer alternativas prácticas y fáciles para que los que ya leen, disfruten más este oficio, y para que aquellos que aún no lo han descubierto sean oportunamente contagiados por padres de familia, promotores, bibliotecarios, profesores, amigos y, en fin, todos aquellos que de una u otra forma gustan de compartir este satisfactorio quehacer.
Siendo un libro cordial y práctico, Para leerte mejor es también un libro inteligente y sensato, que insiste en algunas propuestas que, desgraciadamente, han sido desoídas sobre todo por la escuela. Para Felipe Garrido, "aprender cualquier cosa, en especial aprender a leer, constituye una aventura. No debería haber ni amenazas ni premios. El aprendizaje, visto así, es un proceso que se puede seguir con naturalidad".
Siempre será bueno leer por vez primera o echarle otra mirada a Como una novela, de Daniel Pennac, para saber por qué han fracasado tantos programas y mecanismos de lectura. Una de las razones más claras de este fracaso es el hecho de que estén basados más en una ritualidad estéril y aburrida que en un placer apasionado, ese placer que defiende como principio pedagógico Felipe Garrido.
En Para leerte mejor, Garrido señala que los maestros en particular y la escuela en general deberían evitar los interrogatorios, exámenes resúmenes y cualquier tipo de prueba en torno de la lectura que conduzcan luego a calificaciones y recompensas y a éxito o frustración. Esto es algo que muchos profesores y muchas escuelas no han entendido, de ahí que sigan afanándose en enseñar la letra con la sangre del aburrimiento y la amenaza de la reprobación. El día que esto cambie, aunque sea un poco, se habrá dado un gran paso para conseguir lectores y no únicamente alumnos que leen (y leen poco y mal) por obligación.
* Escritor


