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La Voz Invitada | Poli Délano



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Martes 08 de febrero de 2000

Poli Délano

Llorarás mi partida


Hace alrededor de 20 años que como dice el tango, "no es nada" tres escritores emprendieron cierta noche una curiosa peregrinación. Se trataba de pasar un rato y beber una o dos copas en cada una de las seis cantinas (quizás siete, no recuerdo) que aparecen en la novela "Bajo el volcán" y que seguían atendiendo. Me parece que las cantinas que Lowry hace vibrar en su gigantesca narración totalizan dieciséis; pero como también "no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después", confieso que no lo recuerdo con exactitud.

Los escritores eran Rafael Ramírez Heredia, que por entonces no era todavía el "Rayo Macoy", ya que no había escrito ese cuento; Ernesto Uribe, alias "El Seco", que acababa de publicar una breve colección de cuentos titulada "Zoilógico", y el autor de esta nota, que residía en Cuernavaca, donde se desarrollaba la acción.

En una de esas cantinas, "El Seco" Uribe puso una moneda en la Wurlitzer y, saboreando un buen tequila, escuchamos el bolero "Llorarás". Cuando terminó, lo volvió a poner. Unas cuatro veces escuchamos Llorarás, llorarás mi partida... Rafael le preguntó si estaba loco. "Loco no, nomás enamorado", dijo Uribe. A otra de las cantinas llegó un viejito de barba blanca, guitarra en mano, ofreciendo boleros y rancheras. "El Seco" le preguntó si se sabía "Llorarás". La cantó cinco veces sin hacer preguntas, sólo cobrando su cuota por cada vez. Cuando sientas la nostalgia por mis besos, llorarás, llorarás, llorarás , iba tarareando "El Seco" ya al borde de las lágrimas, no sólo por los tequilas sino por el reciente rompimiento con su novia de entonces. Rafael y yo casi nos sabíamos ya de memoria la canción y a mí se me ocurrió proponer que en un plazo de tres semanas, cada uno de los tres escribiera un cuento que llevara por título "Llorarás" y que, por supuesto, tuviera que ver con la letra del bolero. La idea fue aceptada y al cabo de un tiempo más largo que las tres semanas había tres cuentos con el título de "Llorarás". El de Rafael se publicó, no recuerdo en cuál de sus libros, tal vez en "Paloma negra". El de "El Seco", al parecer, quedó inédito. El mío lo incorporé como capítulo de mi novela "Piano-bar de solitarios".

¿Por qué me vinieron estos recuerdos? La respuesta es fácil. Estoy sentado frente a la bahía de Cartagena, donde paso mis vacaciones de verano. Atardece y se van encendiendo las luces de los balnearios vecinos, Las Cruces, El Tabo. Es la hora de la nostalgia, la ?hora de la cantina?. Tengo que escribir mi columna semanal y desde la radio me atacan los compases del bolero que motivó este artículo. Esta es la respuesta. El tema iba a ser otro, pero a la nostalgia de la hora, se me sumó no la de los besos a que alude ?Llorarás?, sino la nostalgia por aquellos tiempos en que todo parecía posible.



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