Viernes 19 de noviembre de 1999
Con la llegada de un nuevo rector, ?tendra solucisn el conflicto de la UNAM o se prolongara indefinidamente? ?A qui se debe el encueramiento de muchachos y muchachas en diversos sitios pzblicos? ?Estara la juventud siendo presa de la desesperacisn y buscara como salida el suicidio? Estas y otras preguntas surgen en diversas platicas y medios de difusisn. Nadie parece tener las respuestas. El hecho es que los jsvenes estan viviendo un cambio en todos los srdenes: sociales, polmticos, econsmicos, de comunicacisn.
Es indispensable conocer qui sucede con ese sector de individuos que son la fuerza mas pujante de las naciones. Sin los cuales pocas respuestas a los problemas de hoy seran posibles. Para tener un acercamiento a una parte de ellos, tenemos a la mano Generaciones perdidas, compilacisn de Carlos Martmnez Renterma (Times Editores). En el libro se incluyen 32 colaboraciones que habman sido presentadas en al revista Generacisn, y van de noviembre de 1988 a junio-julio de 1995.
Cada uno busca hablar de sus problemas, aficiones o seducciones. Por lo tanto hay multiplicidad de observatorios. Pero hay algunas cuestiones en comzn que presentan la problematica de hoy: desencanto en la polmtica y los polmticos, el 68 como lucha que ha marcado proyectos y desilusiones, deseos de vivir a pesar de los agudos problemas, importancia del sexo y las relaciones con los otros, ruptura de tabzes en todos los srdenes, pasisn con los atractivos que se ofrecen aunque no subordinacisn a lo efmmero, decepcisn en todo lo que antaqo era visto como lo maximo: orden y progreso. En fin, la vida ha cambiado tanto como la revolucisn tecnolsgica actual en la cual pocos son los escogidos y millones los sacrificados.
Cada uno habla de sus preocupaciones. Gloria Trevi, la hoy fugada, de lo atrasado y manipulado de los medios, sobre todo en cuanto a la sexualidad y aborto. Carlos Monsivais plantea que es necesario enfrentar la vida con ironma y antisolemnidad. Vmctor Flores Olea hace un discurso corto y muy acartonado, znicamente para salir del paso. Jordi Soler relaciona mzsica con diferentes productos culturales y llega a la conclusisn que no seremos como los gringos y su generacisn X. Juan Villoro llama a la rebelisn: el futuro no es el reino que recompensa a los obedientes que aguardaban con quietud beata sino algo que se toma por asalto. Emilio Pirez Cruz descubre csmo la escuela tiene como atractivo principal una maestra que enseqe todo. Guillermo J. Fandanelli apunta la forma en que los habitantes de esta ciudad capital se entregan al efmmero y suicida placer del propio cuerpo. Francesca Gargallo comenta de las decepciones en todo pero la necesidad de buscar utopmas para seguir en la brega.
Hay otros tan reconocidos, pero que aportan una buena cantidad de elementos para vislumbrar qui pasa. La palabra como esclava de uno, reconocedora de la existencia, la posibilidad de comunicarse en el mundo es lo que plantea Lizbeth Padilla. Si el CCH es una utopma donde se leen los clasicos del socialismo y se enseqa el antiautoritarismo, la salida de esa escuela lleva a la neta: el enfrentamiento con la sociedad estratificada, que el poder impone, conclusisn de Guillermina Escoto. Mi generacisn no existe, es mas bien de impotentes y onanistas, no obstante los trabajos por sobresalir, argumenta Juan Carlos Bautista. Volver a los 17, como cantaba Violeta Parra, es lo que pide Antonio Tenorio Muqoz Cota. La limosna es la perpetuacisn de la miseria, algo que hacen muchos, entre ellos Cantinflas, advierte Boris Berenzon.
Aproximacisn a lo que es necesario estudiar realmente. No sslo para contar con datos y saber qui ocurre, sino para tratar de descubrir por donde cambiar el proyecto de pams que ya no funciona. Aunque nuestros gobernantes digan que vamos bien. La prueba es que la desesperanza esta presente en los jsvenes. Y ellos, lo dicen de mil maneras, pues son Las generaciones perdidas.


