Miércoles 26 de septiembre de 2001
Quién pidió que volvieran los talk shows? ¿Acaso usted, estimada (o) lectora, o fue la misma telera nuestra de cada día? Como si no fuera suficiente ver a todas horas y en todo momento las secuencias de los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre y su inminente repercusión de violencia mundial tres féminas nos dan consejitos, regañan a sus preparados invitados y dan fe de que el morbo y las miserias humanas son buenas compañeras para obtener puntos de rating, no importando sea la hora de la comida y cuando los niños llegan a la casa.
Como las televisoras hacen lo que gusten y manden ante una ridícula y anacrónica Ley de Radio y Televisión, Cosas de la vida versión light con Rocío Sánchez Azuara permaneció al aire sola y su alma, una vez que el gurú cubano Federico Wilkins enterró con humor negro su Hasta en las mejores familias .
Pero Televisa por su canal multichurros Galavisión, el 9 de siempre, no quiere que su competencia crezca de nuevo y nos endilga a Cristina a las tres de la tarde y a la Laura Bozzo, con la tortura extrema de pasar al final cuatro de la tarde a esta doctora peruana no sabemos si de ciencias ocultas. Eso sí, incluye un letrerito que suena a burla: "Las Investigaciones".
Los contrastes entre Cristina y la Bozzo son insultantes. La primera, con 12 años en la telera, ya cuenta con sus propios estudios de televisión en Miami, los Blue Dolphin Studios, con una inversión estimada en más de 10 millones de dólares, incursionando de lleno en el mercado anglosajón, llegando a 52 países y cuyo show busca renovarse cada temporada incluyendo en su staff seis productores, tres de ellos cubanos, un dominicano, un americano y, curiosamente, uno mexicano, Jorge Herrera Monroy, quien se ha encargado en esta última etapa de varias emisiones que han alcanzado un alto rating como Los hijos de Sergio Andrade , reuniendo a todas las mamás y a sus vástagos; Cacería de ilegales , Suegras vs. suegras , Hombres que odian a las mujeres , Niñas precoces , ¿Quién miente por Internet? y La gordura está acabando con mi hijo .
Cada productor debe realizar cuatro programas al mes y dejarle la mesa puesta a Cristina, quien tiene a estas alturas un posicionamiento que le permite abarcar el cada vez más creciente mercado latino y afianzarse en el anglosajón, persiguiendo su anhelo ése sí bastante iluso de ser como su ídolo Oprah Winfrey.
Enganchar al televidente con El Show de Cristina no sería suficiente si la dosis de morbo no se completa con Laura en América , conocida la emisión en el bajo mundo como Ladra en América .
En una brusca edición sin cortes comerciales, como del día a la noche, esta emisión continúa con su amarillismo sin barreras, con sus sórdidos casos basados en la ignorancia, las patologías sociales, mostrando al lumpen peruano o latinoamericano reprendido por una "doctora" que inquiere, descalifica, juzga y sentencia a sus "invitados", previo aquelarre de puñetazos, cachetadas, ofensas y degradaciones.
En Perú las voces de inconformidad contra este programa se hacen escuchar por todos lados y hasta por Internet, donde se asegura que los requisitos para aparecer en la emisión son: que al invitado le falten por lo menos tres dientes delanteros, ser horrible, preferiblemente desfigurado, y tener un IQ de menos de 80 años.
Laura Bozzo, quien se unió en amoríos con el nada popular y perseguido ex asesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos, disfruta de su misión social y de ayuda relajándose debajo de las palmeras y sus cocoteros en Miami.
En esta fatídica resurrección los talk shows ventilaron temas como "Quiero a mis hijos"; "mi esposo cambió después de casados" (Cosas de la vida ); "Vamos a terminar con nuestras parejas para irnos juntos" (Laura en América ) y "Divorcios civilizados" en Cristina . Llegó el bombardeo y al sonar de frases como: "mi marido es bisexual", "ella es la que tiene que cuidarse, para qué se embaraza", o "eres una perra desgraciada", la telera opta por la salvación en forma de control remoto...
Postelera 1: En la cobertura informativa sobre el inminente contrataque de Estados Unidos, en TV Azteca cuentan en Washington con un activo y bien enterado corresponsal de nombre Armando Guzmán. Claro que el verlo es invariable asociarlo a una mezcla entre Walter Mercado y Daniel Bisogno. Por Televisa, grisácea cobertura de Gabriela Reséndiz y de Alberto Peláes desde Islamabad. ¿Qué les pasa?
Postelera 2: En El mañanero , Brozo no puede contar con una coconductora a la altura de las circunstancias. Desde la salida de Jacqueline Arch, ha inclinado a dos inexpertas y temblorosas aspirantes a conducción que ni se enteran cuando las alburean. Mejor una secretaria como Isabel, que sólo enseña, pero no habla...
Postelera 3: Sin pecado concebido rumbo a su sepultura. Exageraciones al por mayor en las situaciones de Itatí Cantoral y Carlos Ponce, serio prospecto a ganar la "Frambuesa de Oro" por peor actuación.
Postelera 4: Dicen las malas lenguas que Shamba la exuberante argentina que aparece en Los comediantes es en verdad Shamilo. La telera se niega a creer semejante rumor y al aire Shamila muestra en abundancia sus encantos femeninos, pero en privado, ¿quién mete las manos al fuego?
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