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Mujeres, impulsoras de colonias

Gerardo Suárez| El Universal
Domingo 08 de marzo de 2015
Mujeres, impulsoras de colonias

Eloísa ha recibido amenazas pero seguirá en labor mientras este bien físicamente. . (Foto: GERARDO SUÁREZ )

En diferentes zonas, estas mujeres tienen algo en común: no se han cruzado de brazos frente a los problemas de sus comunidades

"No somos amas de casa que vamos por regalos de un partido"
Adriana ha estado en pie de lucha para evitar la privatización del parque Reforma Social
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"Hay hombres, pero creo que son más las mujeres en la defensa del parque", afirma Adriana ermeo, vecina de la colonia Reforma Social, una de las personas más activas en preservar las 3.2 hectáreas del área verde que lleva el mismo nombre de la colonia y que representa un negocio inmobiliario muy atractivo por ubicarse junto a las Lomas de Chapultepec.

El parque Reforma Social es el foco de una polémica desde el año 2010, cuando un particular, mediante un juicio, se adjudicó la posesión del predio, y desde entonces su intención es transformar la plaza en torres de departamentos de lujo, a pesar de que en 1966, el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz emitió un decreto de utilidad pública para el inmueble en disputa.

Adriana Bermeo, de 37 años de edad, hizo un doctorado en Estudios Regionales. Trabajó con asociaciones civiles en distintas entidades para organizar y defender diversas comunidades
rurales. En el pasado 2010, se retiró para cuidar a su primer hijo y en ese momento también
explotó el asunto de que la comunidad perdería su parque.

"El tema del parque ha ayudado a que nos volvamos a organizar en la colonia", comenta
Bermeo López.

Los vecinos lograron frenar en la pasada administración, el plan del gobierno capitalino de ceder 40% del parque a los actuales propietarios.

Adriana conoce hasta el más mínimo detalle de la historia del parque, sus límites y su situación jurídica. Pasa tiempo en el campamento permanente para resguardar el área verde, acude a reuniones con autoridades y también difunde en redes sociales los avances de esta lucha vecinal.

"Ella es un ejemplo que tenemos, probablemente la mejor de todas las mujeres que han entrado en la lucha", comenta el vecino Rodolfo Navarro, quien recibió aquel decreto de utilidad pública de 1966.

Adriana cuenta que en este conflicto, varias mujeres profesionistas en retiro y vecinas de la zona coincidieron en defender el parque y atender otras deficiencias en la colonia.

"Salimos del patrón del ama de casa que va por los regalos que otorga un partido político", sostiene y añade que la defensa del parque no se vende con despensas ni pertenece a ningún
partido político.

El 26 de septiembre de 2013, el tema se reactivó cuando un grupo de desconocidos trató de bardear de forma violenta el parque, acción que repelieron los colonos. A la fecha, el gobierno local creó un fideicomiso con 100 millones de pesos etiquetados por legisladores y delegación para la adquisición del área verde.

Por frenar hasta ahora la privatización del lugar, Adriana Bermeo considera que "ha sido un éxito la defensa del parque", sobre todo porque "las autoridades echaron para atrás el
plan de ceder una parte al particular".

"No soy masoquista, pero me encantan las quejas vecinales"
Luego de vivir 25 años en Polanco, Eloísa denuncia irregularidades en la colonia

Para Eloísa Alvarado marzo es un mes muy especial. En este mes hace 25 años, llegó a vivir a la colonia Bosque de Chapultepec en la zona de Polanco y por estas fechas en 2003, sorprendida por la proliferación de sitios de taxis y de construcciones, ambos irregulares, comenzó a apoyar a un comité vecinal de la quinta sección de Polanco.

A partir de 2010 ha pertenecido al comité ciudadano de su colonia. "No quiero sonar masoquista, pero me encanta recibir quejas de los vecinos", comenta Eloísa entre risas.
"Le llueven" las denuncias para buscar una solución. Las recibe por correo electrónico, por llamadas o mensajes de texto: banquetas destrozadas, cascajo o basura en las calles, luminarias apagadas y sobre todo edificios en construcción y apertura de negocios que no respetan el Plan Parcial de Desarrollo Urbano de una de las zonas más ricas de la ciudad.

Sobre la construcción de departamentos, afirma que después de denunciar por años edificios que rebasan el número de niveles -principal irregularidad-, nunca ha visto que "se demuela un solo ladrillo" por las anomalías.

Los desarrolladores se amparan y aprovechan vacíos legales mientras los vecinos se desesperan y las autoridades pierden los juicios interpuestos.

"A veces te frustras, incluso los vecinos piensan que te vendiste, quieres tirar la toalla pero después digo no, porque si los colonos nos apartáramos de esta labor, el desorden en la colonia sería peor".

Eloísa está jubilada luego de trabajar como gerente de personal en el ramo hotelero. Percibe que las mujeres "definitivamente son más" a la hora de atender los problemas de servicios urbanos y de desarrollo urbano en la zona de Polanco, aunque supone que se debe a un rol tradicional de las familias, "posiblemente porque muchas mujeres están en casa y el esposo está trabajando".

Pero señala que la labor vecinal es tan ardua como cualquier profesión en la que incluso se enfrentan amenazas. "Alguna vez dejaron en mi casa un papel en el que decían que me iban a matar, pero alguien que te va a matar ni te lo dice".

Eloísa recorre las calles, apunta y toma fotos de un bache, de autobuses mal estacionados y envía sus quejas a la delegación Miguel Hidalgo. "Seguiré en esto mientras esté bien física y mentalmente".

"He sentido la discriminación de las autoridades"
Ella y un grupo de vecinos han protegido el patrimonio cultural y acabado con los antros

La proliferación de antros irregulares en la colonia San Ángel seguía en ascenso y la operación de esos establecimientos traía consigo narcomenudeo, prostitución y apropiación de las calles por los valet parking. Ante ese panorama en 2001, Josefina MacGregor junto con otros vecinos se cuestionaron: "si la colonia está cambiando tanto para mal, no puedo quedarme sin hacer nada".

Los vecinos se organizaron para solicitar a las autoridades locales que se clausuraran los establecimientos y se protegieran los monumentos e inmuebles con valor artístico de San Ángel que se encontraran en el abandono, sobre todo porque también surgía una ola de desarrollos inmobiliarios que amenazaban la conservación del patrimonio cultural.

"Yo no sabía nada de usos de suelo, pero nos reunimos, revisamos las leyes y vimos que el primer camino era pedir que se cerrarán los negocios y se protegieran los monumentos", recuerda Josefina sobre aquel grupo que se sumó a la organización civil Patronato San Ángel.

Josefina se define como "vecina de toda la vida" del barrio de San Ángel. Tiene 58 años, mis mos de habitar la colonia. Desde hace 14 inició su labor para evitar los cambios de uso ilegales que han modificado a un barrio habitacional por otro con decenas de oficinas y comercios.

Como líder vecinal, percibe ciertas actitudes discriminatorias de las autoridades, por ejemplo, al atender una denuncia en la delegación Álvaro Obregón.

"Muchas veces, cuando llegas a sentarte a una mesa de trabajo con un funcionario, se ríe burlonamente. Si ven entrar señores, le dicen "pase usted", pero cuando ven a una mujer la ven como con cierto desprecio, como si pensaran que no tiene nada mejor que hacer que estar aquí y ya vino a dar lata".

"Pero a veces las mujeres hasta tienen doble compromiso: trabajan, ven la casa y los problemas de la colonia", señala MacGregor, quien visualiza que hombres y mujeres por igual participan en la colonia.

Uno de los mayores logros de su trabajo conjunto con otros colonos es precisamente la disminución casi en su totalidad de los antros que había en la colonia así como la difusión y defensa del patrimonio cultural, museos y tradiciones de San Ángel como los altares a la Virgen de Dolores, la Feria de las Flores y las ofrendas del Día de Muertos.

Para Josefina, "vale la pena participar en cuestiones comunitarias, lo peor que podemos hacer es dejar que las cosas corran, porque cuando te des cuenta vas a volver a tener 17 antros en la colonia y tardarás cinco años en revertirlo, entonces si te informas y participas, puedes detener las cosas ilegales antes y lograr un mejor equilibrio para la comunidad", concluye.



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