Gustos nacionales

. (Foto: Archivo El Universal )
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“En México, los quesos típicos son los frescos, ya que casi ninguno se añeja o se fermenta”
»Baja California Norte y Sur
»Sonora
»Chihuahua
»Coahuila y Nuevo León
»Tamaulipas
»Nayarit, Sinaloa y Durango
»Aguascalientes, Colima, Jalisco
»Guanajuato, Michoacán y Querétaro
»San Luis Potosí y Zacatecas
»Hidalgo, Tlaxcala y Puebla:
»Veracruz y Tabasco
»Estado de México y Morelos
»Guerrero, Oaxaca y Chiapas
»Yucatán, Campeche y Quintana Roo
Chopito o queso fresco pequeño y el “de apoyo”: se usan para rallar cuando están secos, son quesos. Abundas cuando hay lluvias porque es cuando más pastura hay para las vacas.
El sonorense: con él se preparan las chivichangas, una especie de taco de tortilla de harina con res, frijol, machaca y queso. Además aquí se conoce el afamado caldo de queso. Y en la región de Cananea se hacen quesadillas con tortillas de maíz y de trigo. En la sierra sur los frijoles meneados se comen con este queso sonorense.
El menonita: una comunidad de menonitas de origen holandés y alemán se asentaron en Chihuahua procedentes de Canadá, quienes tradicionalmente elaboraban quesos en grandes rudas. Con el tiempo lo fueron haciendo en pequeños bloques.
Asadero: elaborado en Villa Ahumada, se come dentro de una tortilla grande y delgada que se hace en la región. Así como los burritos montados y el chile con queso.
De canasta y el de barra: menos húmedo que el de panela, el primero para quesadillas y el panela para rellenar; estos dos estados comparten patrones alimenticios similares y consumen muchos productos lácteos debido a que son estados ganaderos.
Los frescos: se encuentran en mercados y tiendas locales. También es conocido el queso de Nuevo Santander. La región sur del estado es parte de lo que se conoce como La Huasteca, por lo que comparte platillos con Veracruz e Hidalgo.
Menonita duranguense y los asaderos: son quesos que destacan en los tres estados. Variedades con las que se elaboran quesadillas y antojitos, también acompañan guisos como los frijoles con chorizo y varios dulces. Los quesos caseros de Mocorito en Sinaloa tienen gran prestigio, al igual que los añejos enchilados que se elaboran en la sierra duranguense durante las lluvias.
Frescos, asaderos, requesones y jocoques: como estados tradicionalmente ganaderos, en los tres se producen grandes cantidades y variedad de quesos. El queso de morral es distintivo de Jalisco y se elabora con leche de vaca, da cierto parecido al queso panela.
El queso de oveja de Querétaro: es de la familia de los duros, hecho con leche de oveja tipo Manchego Español.
Cotija o añejo: uno de los pocos quesos mexicanos de sabor y olor fuertes que tiene entre sus logros el ser uno de los dos con denominación de origen; su sabor es muy salado, ya que se acostumbra añejarlo mientras está a la venta, hasta que está casi completamente seco.
Cuajada: en Zacatecas se elabora desde hace tiempo, una muestra de la repostería de las regiones ganaderas. Se trata de un queso de leche de cabra con que se hacen las tradicionales “gorditas de cuajada” y diversos panes.
Fresco: resultado de la proliferación de ganado bovino, cuyo nombre alude a su calidad principal, es un componente obligado de antojitos.
El guaje: debe su nombre a que se deja fermentar dentro de un guaje; el queso ranchero enchilado, el añejo, el asadero, el de aro y el panela son característicos de la región.
Quesos y requesones: tanto la leche de vaca como la de cabra aparecen con frecuencia en estas variedades que se usan para rellenar chiles, hacer quesadillas o cemitas rellenas. Los ranchos de las afueras de Tulancingo en Hidalgo surten los mercados con vistosos quesos de tenate, delicias regionales.
Frescos: como en otras regiones del país, son elaborados en las pequeñas comunidades indígenas o ranchos con leche de vaca o de cabras que ellos mismos pastorean. Una vez hechos se envuelven en hoja de plátano o los duros, de sabor fuerte especiales para enchiladas.
Botaneros, tipo panela: en cuya mezcla se revuelven rajas de jalapeño en escabeche, comunes en poblaciones de Veracruz.
Poro de Balancan: tienen marca colectiva, es la estrella de Tabasco. “La Pureza” fue la primera marca, registrada hace 60 años, en fabricar el producto en la zona de Los Ríos.
Molidos, de letras o ranchero: elaborados con cuajada, considerados clásicos de Toluca. El nombre se lo debe a su consistencia, que hace que se desmorone fácilmente, con su variante el requesón, distintivo del taco placero. Se usa como cualquier otro queso fresco.
Tenate: el nombre lo reciben varios quesos frescos hechos de leche de vaca o de cabra. La cuajada se pone en la canasta que sirve para sostener el queso y dejar salir el suero, también conservar la frescura del queso donde no hay refrigerador. Algunos pueden tener chile o rajas.
Panela: un queso suave, blanco y de textura porosa bastante grande, por lo que se vende en porciones. Es bajo en calorías, se come como botana, todo un clásico de esta región del país.
Oaxaca: se conoce solamente en México y se fabrica en todo el país. El nombre de este queso está ligado al estado de Oaxaca, su lugar de origen, también se conoce con el nombre de quesillo, queso de hebra, queso oaxaqueño o queso para deshebrar.
El queso de Chiapas: es parte sustancial de la comida de los “ladinos”, quienes gustan y producen queso como el Queso de Cuadro doble crema, envuelto en papel aluminio lo que lo hace fácil de distinguir. Se usa para espolvorear en antojitos, tamales, sopas y frijoles.
El Cotija: los “de bola” de Villaflores y el relleno entre otros, así como el queso de bola de Ocosingo, único en el mundo, hecho de leche bronca de vaca de Chiapas, son excelentes exponentes de la región.
Holandeses: son característicos de esta región y se pueden rellenar de picadillo de cerdo, bañados en salsa de jitomate o en una salsa llamada col. Entre las familias antiguas de Yucatán se quitaba una tapa al queso y se iba comiendo durante el año hasta que quedara vacío, así lo guardaban durante varias semanas o incluso meses.



