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Programa de computadora explica la creencia en Dios

Al transformar las creencias religiosas en una predisposición genética que pasan información inverificable, el programa predice que la religión va a florecer
Jueves 29 de mayo de 2008 Andrés Eloy Martínez Rojas | El Universal12:40

Dios puede trabajar en formas misteriosas, pero un simple programa de computadora puede explicar cómo evolucionó la religión, de acuerdo a la revista New Scientist.

Al transformar las creencias religiosas en una predisposición genética que pasan información inverificable, el programa predice que la religión va a florecer. Sin embargo, la religión sólo se afianza si los no creyentes ayudan a los creyentes, tal vez porque están impresionados por su dedicación.

"Si una persona está dispuesta a sacrificarse por un dios abstracto entonces las personas sienten que están dispuestas a sacrificarse en beneficio de la comunidad", señala James Dow, antropólogo evolucionista en la Universidad de Oakland de Estados Unidos, que escribió el programa denominado Evogod (Dios primordial).

Dow no es en modo alguno el primer científico en ser tan contundente al explicar cómo surgió la religión. Las teorías sobre la evolución de la religión tienden hacia dos campos. Uno sostiene que la religión es un artefacto mental, ligado a funciones cerebrales que evolucionaron para otras tareas.

Ayudar a las personas

Otros sostienen que la religión beneficio a nuestros antepasados. En lugar de ser un subproducto de otras funciones cerebrales, es una adaptación por propio derecho. En esta explicación, la selección natural lentamente ha purgado a las poblaciones humanas de los no religiosos.

"En varias ocasiones desde 10 mil años atrás, en el momento donde se inventó la escritura, tal vez alrededor del 7 mil antes de nuestra era, empezamos a tener registros de personas en creencias sobrenaturales", dice Dow.

Para determinar si era posible que la religión emergiera como una adaptación, Dow escribió un simple programa de computadora que se centra en la evolución de personas que reciben beneficios de sus interacciones con otros.

"La gente se está adaptando a otras personas", afirma.

Atracción religiosa

Para simplificar; Dow recogió la definición de un rasgo de la religión: el deseo de proclamar la información religiosa de otros, como una creencia en el más allá. El supone que este rasgo es genético.

El modelo asume, en otras palabras, que un pequeño número de personas tienen una predisposición genética a comunicar información no verificable para los demás. Ellos no solo transmitieron estos rasgos a sus hijos, sino que también interactuaron con personas que no propagaron información irreal.

El modelo observa el éxito reproductivo de los dos tipos de personas, las que pasan información real, y los que pasan información irreal.

En la mayoría de los escenarios, "los creyentes en lo irreal" se extinguieron. Pero cuando Dow incluyo el supuesto de que los no creyentes serían atraídos a las personas religiosas a causa de algunas claras, pero arbitrarias, señales, la religión floreció.

"De alguna manera los comunicadores de información irreal están atrayendo a otros para comunicar información real para ellos", dice Dow, especulando que tal vez los no creyentes son tocados por la fe de los religiosos.

Antiguas necesidades

Richard Sosis, un antropólogo evolucionista en la Universidad de Connecticut dice que el modelo añade una nueva dimensión al debate sobre cómo la religión podría haber evolucionado, que ha confiado en los argumentos verbales y la especulación. Sin embargo, "estos son pasos de bebé", advierte.

Sosis anteriormente encontró que en algunas poblaciones, kibutzim en Israel, por ejemplo, las personas más religiosas reciben más asistencia de terceros distintos de los menos fieles. Sin embargo, señala que las fuerzas que mantienen la religión en los humanos modernos pueden ser muy diferentes de los que promovieron su aparición, hace miles de años.

En el Paleolítico los seres humanos eran probablemente mucho más dependientes que los humanos modernos de la comunidad en la que habían nacido, afirma Sosis. "Ahora se puede ser un Luterano una semana y decidir la próxima semana convertirse en un budista", concluye.

jigh



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