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Reseña. Cara de Diablo, el horror en la tierra

Por: José A. Santamaría| El Universal
00:40Sábado 27 de septiembre de 2014


El periodista J.Jesús Lemus narra en Cara de Diablo. La Historia de la Nueva Jerusalén y el hombre que quiso ser Dios, la creación de una comunidad religiosa, donde la fe se transforma en fanatismo y las creencias se tornan fundamentalistas

La creación de una comunidad religiosa, donde la fe se transforma en fanatismo, donde las creencias se tornan fundamentalistas, donde los pobladores son envilecidos por los sacerdotes, quienes llegan al poder por elección de una virgen, que se le aparece a mujeres y hombres escogidos, es parte de lo que narra J. Jesús Lemus, un periodista michoacano, en Cara de Diablo. La Historia de la Nueva Jerusalén y el hombre que quiso ser Dios.

Ese personaje que quiso volverse una deidad es el padre Nabor Cárdenas Mejorada, un sacerdote que, cuenta Jesús Lemus, llegó a estar contra la apertura de la iglesia Católica, por considerar que se alejaba de sus cimientos, y dejaba entrar al Diablo.

Cárdenas Mejorada, el fundador de la Nueva Jerusalén, en Turicato, Michoacán, es uno de los protagonistas del libro. Él y Gabina Sánchez, o Mamá Salomé, una mujer que aparentemente desde niña tenía visiones de la Virgen del Rosario, formaron los cimientos para construir su propia iglesia.

Algunos obispos de la iglesia Católica, al ver lo que hacía el padre Cárdenas Mejorada, decidieron expulsarlo, pero no lo lograron del todo, por trámites administrativos, cambios de gestiones y decisiones aplazadas, que lograron que el sacerdote pudiera edificar su nueva iglesia, a la que se adhirieron miles de fieles que lo conocieron en Puruarán.

Sin embargo, la gente sufrió y aún paga el precio por sus convicciones. Uno de los ejes medulares de la Nueva Jerusalén es la certeza de que el fin del mundo se acerca, lo que llevó a Cárdenas Mejorada a instalar preceptos casi tiránicos, que él y sus sacerdotes moldearon a su conveniencia, siempre justificándose en los mensajes que la Virgen del Rosario les daba a mujeres y hombres elegidos.

Entre esas normas está la de prohibir el sexo, incluso dentro de los matrimonios, pero Cárdenas Mejorada y sus sacerdotes, narra Jesús Lemus, siempre complacieron sus deseos, lo que implicaba desde golpear a presuntas videntes hasta violar a los que no estuvieran de acuerdo con ellos.

Otra regla es que la ciencia no tiene sentido, porque abre la mente de las personas y las lleva a cuestionarse su propia fe. También está prohibido el saber sobre el mundo, por ello a ese lugar de Michoacán no llegan las noticias, ni se leen los periódicos, ni hay internet; es un paraje aislado, donde las mujeres visten lo más recatadas posibles, y donde los habitantes deben pagar diezmo obligatorio a la iglesia, o son castigados.

La fe, el creer que unos cuantos son los elegidos para dirigir un lugar, y que pueden salvar a la gente de las tinieblas del infierno llevaron a que la comunidad religiosa creciera, a que llegaran personas de diversos estados de México. En una de esas peregrinaciones llegó la que sería la sucesora de Gabina Sánchez, la primera vidente.

No obstante, la segunda mujer que aparentemente recibía los mensajes de la Virgen del Rosario, era una libertina, que incluso llegó a hacer que el padre Cárdenas Mejorada se indignara. Luego de ella hubo un vidente, que tuvo toda la confianza y amistad del sacerdote en sus últimos días de vida.

Después de la muerte de Cárdenas Mejorada la Nueva Jerusalén sufrió divisiones, hubo enfrentamientos entre los pobladores, que llevaron a que la comunidad se dividiera entre un grupo con convicciones cerradas, casi fundamentalistas, y otro de pensamiento un poco, no mucho, más abierto.

Cara de Diablo es ante todo una crónica de cómo surgió la Nueva Jerusalén, de los protagonistas que le dieron vida, de las violaciones que en esa comunidad se cometieron; es la historia de un grupo de gente que optó por seguir a unos cuantos, porque su fe les ganó, aunque ello implicara sufrir a cada rato de su existencia, todo con tal de salvarse del infierno y aguardar el fin del mundo, aunque los peores horrores ya los hayan conocido y no lo sepan, o no quieran reconocerlo.

Cara de Diablo. La historia de la Nueva Jerusalén y el hombre que quiso ser Dios
J. Jesús Lemus
Ed. Grijalbo
Querétaro, México, 2014
414 p.p.



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