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Los "daños colaterales" de la L-12

Josué Huerta| El Universal
Lunes 22 de octubre de 2012
Los

PROS Y CONTRAS. Vecinos en las inmediaciones de algunas estaciones de la Línea 12 del Metro hablan de los cambios por la obra. (Foto: JUAN BOITES / EL UNIVERSAL )

Para miles de capitalinos la vida no será igual a partir del 30 de octubre, cuando la Línea 12 acerque su casa a su centro de trabajo. Para otros miles, el Metro ya les cambió sus rutinas por vivir o tener sus negocios a unos pasos de las estaciones. EL UNIVERSAL documentó los cambios, positivos y negativos por la llegada de este transporte

metropoli@eluniversal.com.mx

Aun antes de que entre en servicio la Línea 12, el 30 de octubre, ya empieza a cambiar la vida de miles de capitalinos que viven o trabajan a escasos pasos de las 20 estaciones. La Línea Dorada, considerada la obra más importante del Gobierno del Distrito Federal y que tuvo una inversión de 21 mil millones de pesos tan sólo en el contrato de la empresa ICA, fue introducida para unir a zonas radicalmente distintas en la ciudad: ecológicas, rurales, urbanas e industriales. El común denominador es que en mayor o menor medida, sus habitantes no estaban hechos a la idea de tener un transporte masivo muy cerca. Durante tres días EL UNIVERSAL documentó los cambios, positivos y negativos, que hubo en los 24.5 kilómetros de recorrido por la llegada de este transporte y se recogieron las opiniones de las personas que habitan o trabajan en los alrededores.

 HISTORIAS
A 17 pasos del Metro

No hay nadie que viva envidiablemente más cerca de la terminal Tláhuac de la Línea 12 que Óscar González Chávez y su familia. De la puerta de su casa a las instalaciones sólo basta caminar 17 pasos, y por ese simple hecho sabe que muchos de sus vecinos que por años han viajado hasta dos horas diarias para llegar al centro del DF les gustaría estar en su lugar.

Comenta que muchos creen que también tiene la posibilidad de instalar un negocio con grandes posibilidades de éxito, pero a pesar de todo ello no cree que la suerte esté de su lado.

Él llegó a la casa en la esquina de San Rafael Atlixco y José Bernal hace 27 años huyendo de la inseguridad y tráfico de la colonia Jardín Balbuena. Cuando empezó la construcción, el ruido no lo dejó dormir, después vinieron los pleitos entre vecinos por estar o no de acuerdo con la obras, más tarde fue la pugna por las bases de taxis y lo último, que los vigilantes de la estación ya no le permitieron amarrar su caballo frente a su vivienda, como lo había hecho las últimas dos décadas.

Óscar González sube a lo más alto de las escaleras que conducen a los andenes de la terminal Tláhuac, desde este punto nos muestra que la privacidad de él y de sus vecinos terminó. Y es que desde este punto se ve el interior de las habitaciones de sus abuelos e hijos.

"¿Tú para qué quieres tu casa? Para estar tranquilo me imagino. En mi casa ya no voy a estar tranquilo. ¿Cuál es mi opción? ¿Un negocio? ¿Una cafetería? ¿Una cantina o cervecería? Yo quiero un lugar tranquilo por eso me vine a Tláhuac, quizá ahora tenga que irme a vivir más lejos, quizá a Milpa Alta", dice.

A dos casas habita Alicia Montes y su familia. Ella como los demás vecinos que viven en la acera más cercana a la Línea 12 cree que su privacidad se terminó sin embargo a diferencia de Oscar ya ha empezado a construir locales comerciales para rentarlos y quizá con ese dinero irse a vivir a otro lado y evitarse el ruido de los trenes desde las cinco de la mañana.

 

Orden en las vialidades; crece ambulantaje

En la esquina de Periférico y avenida Tláhuac el desorden era parte de la cotidianidad; calles mal trazadas, banquetas rotas y baches eran algunas de las de las deficiencias que a diario enfrentaban habitantes y visitantes de este punto que se encuentra dentro de la colonia San Lorenzo Tezonco en Iztapalapa.

Ahora en este lugar se estableció la estación Periférico Oriente de la Línea 12, las calles fueron remozadas, fueron colocadas jardineras, quitaron el graffitti de los muros y ahora construyen lo que parece será un gran almacén lo que en su conjunto da una imagen de renovación a la zona.

Pero un nuevo problema cierne sobre los vecinos de este lugar: el ambulantaje.

En pocas semanas han llegado decenas de comerciantes informales a este sitio atraídos por la bonanza económica que les promete la puesta en marcha del Metro.

Mónica Méndez es habitante de una unidad habitacional cercana a la estación Periférico Oriente quien, como otros de sus vecinos, ha optado por aprovechar la oportunidad y sacar un puesto a la avenida Tláhuac para ofertar sus productos.

Pero ella no ha sido la única, otros habitantes de los alrededores esta zona de la delegación Tláhuac, han hecho suyos algunos espacios públicos, como parques, para crear en el sitio locales comerciales.

"Tenemos derecho a ganarnos la vida, el comercio es un trabajo honrado. Una vez que entre el Metro posiblemente haya más ventas para nosotros", justifica.No aumentan ventas con el Metro

Para muchos propietarios de negocios tener una estación del Metro cerca sería como sacarse la lotería pero para los habitantes y comerciantes formales de la Miravalle, una colonia de clase media donde se encontrará la nueva correspondencia Ermita en la que la Línea 12 se conectará con la Línea 2, no es así.

Gerardo Murillo es dueño de una papelería de 55 años de antigüedad. Cuenta que la vida les cambió en un principio por la construcción de la línea y posteriormente por el arribo de ambulantes a esta zona.

"Han llegado recientemente ambulantes amparados por no sabemos quién para poder instalarse en la calle y nosotros le hemos dicho que ese amparo sirve para las autoridades, pero no para nosotros los vecinos", señala.

Como otros comerciantes de mucha antigüedad en la colonia Miravalle, el señor Gerardo Murillo considera que es falso que con la nueva línea del Metro, que será conocida como la Línea Dorada, tendrán más clientela, pues explica que al ser subterráneo serán pocos los pasajeros que salgan a consumir a sus locales.

Con la llegada del nuevo transporte colectivo a la zona todo cambió, pues cuando las obras iniciaron en este lugar había un promedio de 65 comerciantes, algunos con décadas de estar establecidos formalmente en el sitio, pero hoy el número se redujo a 32.

La explicación de esto parece que son las entradas de los comercios tapadas por estructuras metálicas, maquinarias y zanjas abiertas para colocar desde drenajes hasta instalaciones eléctricas de la Línea 12.

De hecho, a pocos días de la inauguración de la nueva línea del Metro, el 30 de octubre, las calles de la Miravalle siguen abiertas, la gente accede a los comercios en improvisados puentes de láminas o tablones, en general siguen padeciendo la construcción de la obra.

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Presión peatonal

La esquina que forman las calles de Ermita Iztapalapa y La Viga podría ser considerada uno de los cruces más conflictivos de la ciudad de México. Universidades, súper mercados, comercios formales e informales, salida y entrada de cientos de persona a las zonas habitacionales hacen de este sitio una zona que ya sea a las 08:00 o a las 20:00 horas no dejan de ser transitada por autos y miles de personas a pie.

En este lugar se colocó la primera piedra de la Línea 12 para crear la estación Mexicaltzingo, la cual prácticamente ya está terminada.

A escasos cuatro metros de esta estación se encuentra la unidad habitacional Churubusco, un conjunto de departamentos de interés medio en donde sus habitantes podrían perder su privacidad y seguridad una vez que se ponga en funcionamiento el Metro.

María Teresa Ibarra es presidenta de los aproximadamente mil vecinos que habitan en la unidad habitacional Churubusco y comenta que durante los días en que el la Línea 12 del Metro fue abierto temporalmente al público los pasajeros descendían en Mexicaltzingo y entraban a la unidad por la calle de Ermita Iztapalapa para llegar a la calle de atrás que es Osa Menor, en donde hay más casas y edificios de departamentos para de este modo ahorrase 15 minutos de caminata.

Javier Rodríguez Maldonado señala que la presión para utilizar su unidad habitacional como un corredor peatonal será intensa, por lo que contrataron a policías para que vigilen que esto no ocurra.

Los vecinos de este lugar aseguran que la delegación Coyoacán, entonces gobernada por Raúl Flores, les garantizó que el entorno no se llenaría de comerciantes ambulantes por la nueva línea.

Sin embargo, como si se tratara de una reflexión que no se hubiera planteado hasta ahora, Javier Rodríguez considera que será difícil que se cumpla este acuerdo por el cambio de administración. Mientras, se espera que comerciantes informales lleguen a la zona.

 

No aumentan ventas con el Metro

Para muchos propietarios de negocios tener una estación del Metro cerca sería como sacarse la lotería pero para los habitantes y comerciantes formales de la Miravalle, una colonia de clase media donde se encontrará la nueva correspondencia Ermita en la que la Línea 12 se conectará con la Línea 2, no es así.

Gerardo Murillo es dueño de una papelería de 55 años de antigüedad. Cuenta que la vida les cambió en un principio por la construcción de la línea y posteriormente por el arribo de ambulantes a esta zona.
"Han llegado recientemente ambulantes amparados por no sabemos quién para poder instalarse en la calle y nosotros le hemos dicho que ese amparo sirve para las autoridades, pero no para nosotros los vecinos", señala.

Como otros comerciantes de mucha antigüedad en la colonia Miravalle, el señor Gerardo Murillo considera que es falso que con la nueva línea del Metro, que será conocida como la Línea Dorada, tendrán más clientela, pues explica que al ser subterráneo serán pocos los pasajeros que salgan a consumir a sus locales.

Con la llegada del nuevo transporte colectivo a la zona todo cambió, pues cuando las obras iniciaron en este lugar había un promedio de 65 comerciantes, algunos con décadas de estar establecidos formalmente en el sitio, pero hoy el número se redujo a 32.

La explicación de esto parece que son las entradas de los comercios tapadas por estructuras metálicas, maquinarias y zanjas abiertas para colocar desde drenajes hasta instalaciones eléctricas de la Línea 12.
De hecho, a pocos días de la inauguración de la nueva línea del Metro, el 30 de octubre, las calles de la Miravalle siguen abiertas, la gente accede a los comercios en improvisados puentes de láminas o tablones, en general siguen padeciendo la construcción de la obra. 

 

Miedo a los ambulantes

Las calles que rodean al hospital 20 de Noviembre están repletas de automóviles y de algunos comerciantes ambulantes; sin embargo, en opinión de los habitantes a pesar de eso el entorno siempre ha tenido un ambiente de mediana exclusividad el cual les gustaría preservar. Es ese punto se erigió la estación 20 de Noviembre.

En los últimos 10 años creció el número de edificios en las calles que cruzan sobre Félix Cuevas y, en consecuencia, también la gente y los automóviles. El temor de muchos empresarios, como el caso de Guillermina González encargada del restaurante Tío Mike , es que el número de vendedores informales se dispare. "En diciembre de 2009 iniciaron la obra, desde entonces hemos padecido por las afectaciones. Bajaron más del 50% nuestras ventas y estuvimos encerrados casi durante toda la obra con mucho polvo, mucho ruido, todas las inclemencias del tiempo.

"Sabemos que hay mucha gente que tiene necesidad pero nosotros como local establecido tenemos muchos gastos, muchas obligaciones, y no se nos hace justo que en la puerta del negocio se nos instale algún vendedor de comida o lo que sea", comenta la restaurantera.

En los últimos días vendedores ambulantes se han instalado alrededor de la estación 20 de Noviembre y de inmediato las autoridades de la delegación los quitan ante la presión vecinal. Sin embargo llegará el día en que la delegación no pueda contener la presión de los informales, opina.

 

Empleados puntuales

Los días en que la Línea 12 fue abierta al público como parte de un periodo de prueba, los empleados del establecimiento de manualidades Fantasías Miguel en colonia del Valle y el cual se encuentra cerca de la nueva estación Insurgentes, llegaron una hora antes a trabajar gracias al nuevo transporte.

Así lo refiere Jacqueline Mayer, parte del equipo de gerencia de este negocio, uno de los más afectados durante los casi tres años de construcción de la nueva línea del Metro.

"(Durante las obras) muchos pensaron que habíamos cerrado la tienda, de hecho teníamos una manta que decía que estábamos abiertos.

"A muchos se les complicaba el poder entrar, entonces sí bajo muchísimo la afluencia de nuestros clientes y por las mismas obras la tienda estaba muy sucia y por mucho que se limpiaba se estaba deteriorando toda la mercancía", comenta la empleada.

Jacqueline dice que apenas regresan muchos de sus clientes, pues creían que el local estaba cerrado.

Asegura que a pesar de las bajas ventas durante mucho tiempo los dueños decidieron no despedir a un solo empleado con la esperanza de que en el futuro la Línea 12, también llamada Línea Bicentenario, trajera más gente y con ello pudieran recuperarse.

"Uno espera que estas obras al final del día nos terminen beneficiando. Estamos frente a las dos entradas del Metro y esperamos con ello tener una mayor afluencia de gente".

Sin embargo, Fantasías Miguel no fue el único negocio de la zona que tuvo que implementar estrategias para no perder dinero durante las obras, así también el Liverpool que está en la esquina de Félix Cuevas con Insurgentes, tienda que contrató desde modelos hasta decenas de hombres y mujeres con casco que indicaban a los automovilistas que sus instalaciones seguían abiertas.

 

Competencia desleal

María Sosa creyó que una vez que la construcción de la estación Eje Central terminara se acabarían las bajas ventas en su establecimiento de abarrotes. Sin embargo, todo ha empezado a empeorar porque justo a un costado de su tienda cerraron un bazar de antigüedades y en su lugar colocaron un Oxxo el cual, pronostica, podría llevarla a la quiebra.

María nos concede la entrevista justo en frente de su tienda y el Oxxo, ambos negocios están a escasos tres metros de la entrada a la estación Eje Central. No se explica cómo es que la delegación Benito Juárez permitió la instalación de una tienda de conveniencia cuando su esposo solicitó una autorización para abrir otra tienda en esa acera y la respuesta fue negativa.

Ella y su familia esperan un milagro para que su negocio no quiebre. "Creemos que nuestra salvación es que daremos muchas cosas más baratas que en el Oxxo, así como también la fidelidad de nuestra clientela".

 

Más viviendas

Desde hace 10 años compañías constructoras empezaron a comprar casas alrededor de la estación Mixcoac con el fin de derribarlas y erigir en su lugar edificios. Sin embargo, con la llegada del Metro el fenómeno se ha agudizado, pues durante los últimos dos años y seis meses se erigieron de forma veloz más inmuebles en la zona, al parecer por la llegada de la correspondencia Mixcoac de la Línea 12.

Así lo afirma José López, quien agrega que no es lo único que ha empezado a modificare, pues con la construcción de más edificios, muchas personas han tomado la decisión de irse. Explica que ante el número de automóviles ya no se puede siquiera andar en bicicleta, a esto se agrega el ruido y la lucha de ambulantes por instalarse una vez que se inaugure el Metro.

Aquí, los vecinos han emprendido una lucha contra los ambulantes e hicieron que el Metro colocara jardineras en forma de punta y muchos pusieron en el exterior de sus inmuebles mantas en rechazo a los informales

 

Subirán la renta

Macedonio Díaz y Joel Pérez Sánchez, dos personas de la tercera edad, amigos desde hace más de 30 años y dueños de una tintorería y peluquería respectivamente, se encuentran a un metro de la nueva estación Eje Central.
Además de su amistad tiene algo más en común: rentan los locales a la misma persona quien hace unas semanas les anunció el aumento del alquiler una vez que el Metro funcione.

"Las rentas están subiendo demasiado, y ya nos dijo el dueño que si no le damos la renta pues que dejemos el local y después qué vamos a hacer. Cuando entré pagaba 200 pesos, ahora, cuatro mil, y hay que ver cuánto nos suben la renta", dice Joel.

Joel se recarga confianzudamente en su amigo Macedonio, quien antes de la entrevista se peina para salir presentable ante las cámaras. Joel comenta que luchará para poder seguir pagando la renta, pero de no hacerlo, confiesa, el ciclo del negocio y quizá de su amistad con Macedonio habrá llegado a su fin.

 

El Metro trajo mayor seguridad

Por años todos los que caminaban por la colonia Santa Isabel, en Iztapalapa, se veían asolados por bandas de asaltantes provenientes del Cerro de la Estrella, quienes aprovechaban la oscuridad para atracar a los transeúntes.

Una vez que empezó a construirse la estación Atlalilco fueron colocadas luminarias en zonas oscuras y también creció el número de policías de la Secretaría de Seguridad Pública del DF que rondan el entorno. Así, los asaltos se redujeron a cero.

Isabel Torres es una comerciante de Santa Isabel, su estanquillo está en una calle que hace cruce con la avenida Tláhuac. Ella comenta que el cambio podría calificarse de radical porque además se colocó una cámara de videovigilancia y un botón de pánico, cuando hasta hace poco tiempo la zona estaba desangelada, sin nadie que prestara auxilio en caso de una emergencia.

Se corrigieron banquetas, se cambio el pavimento y en avenida Tláhuac han empezado a surgir tiendas y más fábricas.



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