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Desata Argentina crisis con España tras expropiar YPF

José Vales y Ana Anabitarte Corresponsales| El Universal
Martes 17 de abril de 2012
Desata Argentina crisis con Espaa tras expropiar YPF

EUFORIA. Jóvenes argentinos celebran la expropiación de la compañía petrolera YPF, a las afueras de la Casa Rosada en Buenos Aires . (Foto: MARCOS BRINDICCI REUTERS )

El anuncio del gobierno argentino de expropiar la empresa petrolera YPF, en poder mayoritario de la española Repsol, abrió un conflicto con el gobierno de España y con la Unión Europea, que envió a Buenos Aires una comisión para estudiar el tema

BOGOTÁ/MADRID.— La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, decidió ayer intervenir la empresa petrolera YPF, en poder mayoritario de la española Repsol, y enviar un proyecto al Congreso para su expropiación, bajo la figura de declarar el abastecimiento de hidrocarburos un asunto de “interés público”.

“Proseguir con esta política de vaciamiento, de no producción, de no exploración, prácticamente nos tornaríamos en un país inviable, por políticas empresariales y no por recursos, ya que somos el tercer país en el mundo (sic), según la agencia de petróleo de los Estados Unidos, luego de China y EU en tener gas”, puntualizó la presidenta.

El anuncio, conmocionó al mundo de los negocios y abrió un severo frente de tormenta con el gobierno de España y con la Unión Europea (UE), que envió a Argentina una comisión para estudiar el tema de Repsol y de otras empresas de capitales españoles y europeos.

El proyecto, que lleva el nombre de “soberanía hidrocarburíferas de la República Argentina”, fue presentado por la presidenta en medio de la algarabía de funcionarios y militantes. Contempla expropiar el 51% de las acciones en poder de Repsol; de ese total, 49% pasara a manos de los estados provinciales petroleros y 51% quedará en manos del Estado.

“No es estatización”

“El modelo no es de estatización, que quede claro, sino de recuperación de la soberanía y control de un instrumento fundamental. No será manejada por un grupo empresario nacional ni internacional, sino por el Estado nacional. Argentina es el único país en América Latina que no controlaba sus recursos petroleros”, acotó la mandataria.

Al conocerse la noticia de la expropiación, las acciones de YPF y de Repsol se desplomaban tanto en la bolsa argentina como en Wall Street, respectivamente.

Dos horas después de los anuncios, el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario de Economía, Axel Kicillof, designados interventor y subinterventor de YPF, llegaron con un escribano a la sede de la empresa y obligaron a los directivos de la firma a presentar su renuncia, mientras ordenaron el cambio del equipo de seguridad, en una jornada por demás agitada.

YPF había registrado ventas netas en 2011 por más de 11 mil millones de dólares, lo que equivale a un incremento de facturación del 28.4% con respecto a 2010, aunque la producción tanto de petróleo como de gas venía en franco descenso.

En 2009 había producido 111 millones de barriles, 107 millones en 2010 y 100 millones en 2011. En lo que a gas respecta, en 2009 produjo 10.66 millones de metros cúbicos, 9.82 millones en 2009 y 8.82 en 2011, números que sirvieron al gobierno para acusar a Repsol de bajar la producción y no invertir en la empresa, por la que los españoles abonaron en el año 92.13 mil millones de pesos.

Unos 200 simpatizantes del kirchnerismo se lanzaron a la Plaza de Mayo para apoyar la intervención de YPF, apoyados por diputados del gubernamental Frente para la Victoria.

Habrá que esperar a ver si el oficialismo en el Congreso puede reunir los dos tercios para aprobar el proyecto, mientras nadie descarta la posibilidad de que se vuelvan a abrir canales diplomáticos para atemperar una medida, que deja a Argentina un poco más lejos de lo que estaba de los mercados internacionales.

Crítica, pero no medidas concretas

El gobierno español que preside Mariano Rajoy calificó la decisión argentina como “hostil”. Pese a que días antes había anunciado que si finalmente se llevaba a cabo la expropiación habría consecuencias, no anunció ninguna medida concreta. “Es una pésima decisión para España y para Argentina”, señaló el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, mientras el ministro de Industria, José Manuel Soria, se limitó a anunciar que el Ejecutivo español “tomará las medidas oportunas, claras y contundentes que traerán consecuencias y que se anunciarán en los próximos días”.

García-Margallo y Soria fueron los dos únicos ministros que comparecieron anoche ante los medios en el palacio de la Moncloa, sede del gobierno, tras reunirse de emergencia con Rajoy y con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Soria aseguró que la decisión rompe el acuerdo verbal que él mismo cerró el 28 de febrero con los ministros argentinos de Planificación y Economía, cuando pactaron que cualquier diferencia sería resuelta amistosamente por grupos de trabajo.

El político recordó que otras empresas españolas tienen intereses e inversiones en Argentina, en los sectores financiero, de telecomunicaciones y energético. Confió en que “este clarísimo gesto de hostilidad hacia una empresa española no sea el principio de una escalada que sólo agravaría la situación”. El canciller definió la medida como “arbitraria” y “discriminatoria” y dijo además que “rompe el clima de cordialidad y amistad” que tradicionalmente han unido a España y Argentina.

El líder del Partido Socialista Obrero Español, Alfredo Pérez Rubalcaba dijo que “respaldará al gobierno en las medidas que tenga que tomar en defensa de los intereses de las empresas españolas”, y llamó por teléfono al presidente de Repsol, Antonio Brufau, para mostrarle su apoyo.

En este marco, la Comisión Europea advirtió al gobierno argentino que con la expropiación envía una señal “muy negativa” a los inversores nacionales e internacionales y podría dañar seriamente el clima de negocios en Argentina, según dijo el vocero europeo de Comercio, John Clancy, quien expresó el deseo de la Comisión Europea de que las diferencias entre el gobierno argentino y Repsol YPF puedan ser limadas a través de una solución común que satisfaga a ambas partes.

Repsol aseguró que la decisión del gobierno argentino es “manifiestamente ilícita y gravemente discriminatoria” y que viola “los más fundamentales principios de seguridad jurídica y de confianza de la comunidad inversora internacional”. Anunció que llevará a cabo “todas las medidas legales que procedan”.



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