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La lucha para dejar de fumar se inició hace 27 años en México: SSA

Notimex| El Universal
11:23Ciudad de México | Sábado 23 de febrero de 2008
Dejar esta adicción representa una urgencia, más ahora que se ha convertido en un grave problema de salud pública porque cobra la vida de 150 mil personas al año en México

La lucha en México para dejar de fumar se inició hace 27 años, no se trata de una moda o emergencia por la reciente aprobación de la Ley Antitabaco en la capital, o por la iniciativa de Ley Federal de Protección al no Fumador que se espera será votada el martes en el Senado de la República.

Aunque han dado resultados exitosos, las clínicas contra el tabaquismo no han tenido la difusión suficiente para que se conozca plenamente en México su efectividad, pero los expertos aseguran que sin duda, son la mejor alternativa para dejar de fumar.

Dejar esta adicción representa una urgencia, más ahora que se ha convertido en un grave problema de salud pública porque cobra la vida de 150 mil personas al año en México, y 5.4 millones en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) .

"La epidemia del tabaquismo mata anualmente a 5.4 millones de personas por la generación de cáncer en pulmón y cardiopatías, y de continuar esta situación, se estima que dentro de 20 años las muertes por fumar ascenderán a ocho millones" , señaló la OMS.

“En México, cada vez más a temprana edad, entre los 10 y 14 años se comienza a fumar, lo que da pie a que los jóvenes incursionen con otras drogas legales como el alcohol, e ilegales como la marihuana y la cocaína.

La información de la Secretaría de Salud (SSA) señaló que en el país hay casi 13 millones de fumadores, de ellos la mayoría empezó en la adolescencia y muchos mueren a temprana edad, lo que es lamentable porque se pierde mucho capital humano.

En entrevista con Notimex, la doctora Angélica Ocampo Ocampo, coordinadora de la Clínica de Tabaquismo del Hospital General de México, afirmó que al año acuden a este sitio entre 600 y 800 personas para iniciar la terapia y dejar de fumar.

De esa cantidad de pacientes, abundó, 40 por ciento de ellos lo logra y el resto recae, y por eso deja los tratamientos médicos y psicológicos.

La psicóloga, especialista en adiciones, reveló que en la Secretaría de Salud desde hace 25 años hay programas para combatir el tabaquismo, aunque aseguró que desde hace ya unos 27 años se inició la investigación sobre esta adicción y sus consecuencias.

Explicó que cuando se empezó esta lucha, las clínicas de tabaquismo se instalaron en los hospitales de tercer nivel, pero ahora por la urgente necesidad de prevenirlo y evitarlo, ya están en el primer nivel de atención que es en la clínica y centros de salud.

Los programas son médicos-psicológicos para erradicar el tabaquismo, la parte médica es la detección oportuna, mediante una serie de estudios clínicos, donde al fumador se le va a dar un diagnóstico, es decir, si tiene algún padecimiento por fumar.

Si el diagnóstico es negativo, al paciente se le da un tratamiento para reducir los daños provocados por el cigarro, y éste va a la par con dejar de fumar, donde entra la parte psicológica.

Esta parte consiste en la aplicación de pruebas para determinar el perfil del fumador, y con ello se define la terapia individual o grupal que se debe aplicar al paciente.

La especialista que ha dedicado gran parte de su vida a la investigación del tabaquismo comentó que dejar de fumar es muy difícil porque es una conducta aprendida y practicada constantemente.

Es lo que se denomina conectivo-conductual, pero el primer paso para lograrlo es reconocer que el cigarro ya molesta, o al menos se ha pensado en dejarlo, agregó.

Para eso "se parte de la primicia de que el fumador le agregó a su conducta pensamientos o creencias en donde él piensa que lo que le sucede es gracias al cigarro, es decir, fuma porque se siente feliz, si fuma puede hacer del baño, y si fuma no engorda" .

Todo ese tipo de creencias o mitos es lo que justifica que la gente fume, pero no son válidas ni ciertas, porque hay creencias muy íntimas, y con el solo hecho de que ocurra un enojo o alegría, de inmediato saca su cigarro porque siente que el cigarro lo acompaña.

"Lo único que ha hecho es acompañar sus emociones con el cigarro; y representa su reforzador lo que lo hace sentir bien; y reacciona sólo a un estímulo-respuesta de lo que ha aprendido; y lo aprendido es que entre más se repita una conducta, es un estímulo que refuerza" , explicó.

Lo que pasa con el fumador activo es que esta conducta de reforzamiento la tiene desde los 12 años hasta los 40, y debemos mencionar que un cigarro representa por lo menos un reforzador de 10 veces, a lo que hay que sumar todos los cigarros que se fuma.

"Cada fumada es un refuerzo y una conducta que se repite más de 10 veces, es una conducta que se estimula, se refuerza, se aprende, se hace en automático, se convierte en una conducta adherida al paciente y es parte de su personalidad" , expresó al señalar la dependencia psicológica.

Explicó que el diagnóstico de adicción es la persona que consume algo que le hace daño, pero lo hace para estimularse, representa una dependencia a un fármaco o a una sustancia física, psicológica, tiene tolerancia a la sustancia y al dejar de fumar sufre el síndrome de abstinencia.

Dejar de fumar representa un duelo para el adicto, es decir, se rompe con la estructura de la personalidad que se formó en la adolescencia acompañado del cigarro, y el paciente se siente terriblemente abandonado.

"En el tratamiento de las clínicas trabajamos sobre estas primicias que es la psicológica, la médica y el síndrome de desintoxicación. Hay que recordar que en mi memoria va a quedar grabado para siempre lo que es la droga, en este caso la nicotina" , comentó.

La terapia es grupal e individual y se aplican por un periodo de uno o dos meses, se tiene un seguimiento de observación del paciente por más de un año, pero por desgracia casi la mitad recae, lo que es de esperarse, lamentó.

Un individuo que tiene una adicción puede tener hasta ocho recaídas porque son procesos muy difíciles y complejos para abandonar lo que él cree que es lo que lo hace feliz y lo sostiene en la alegría, en la tristeza y en todo acto en la vida.

Para dar la ayuda y evitar la recaída se cuenta con el apoyo de una línea telefónica por parte del Consejo Nacional contra las Adicciones, para monitorear a los pacientes cuando las clínicas están cerradas.

También el ISSSTE e IMSS han abierto clínicas de tabaquismo y durante más de 25 años hemos trabajado en la capacitación e investigación, así como en la difusión del problema para apoyar a todo aquel que quiera dejar de fumar.

"Las clínicas además de tener la tarea de que los pacientes dejen de fumar, también tienen la tarea de hacer la prevención y capacitar a la gente que quiera abrir clínicas, entre otras acciones" .

En el Sector Salud hay la clínica del Instituto Nacional de Cancerología, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, y las que se han abierto en las clínicas del IMSS e ISSSTE, ya hay varias que dependen de estados como Querétaro, Tamaulipas y Baja California.

Hay un proyecto del Consejo Nacional contra las Adicciones para abrir más clínicas, éstas serán como clínicas ambulatorias para prestar el servicio y dar atención a toda la población que desee dejar de fumar, informó.

jigh



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