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Polémica por "pornografía" en exposición de Saatchi

Académicos y especialistas critican las obras seleccionadas por el coleccionista británico para la exposición USA Today, en la Royal Academy of Arts
Londres, Inglaterra | Lunes 25 de septiembre de 2006 EFE | El Universal13:25

El coleccionista británico Charles Saatchi ha conseguido agitar de nuevo las aguas del establishment artístico británico con su ya inminente exposición sobre nuevo arte estadounidense en la Royal Academy of Arts.

Varios académicos de esa prestigiosa institución afirman haber sido engañados por Saatchi en lo que se refiere a la naturaleza de algunas de las obras seleccionadas para la exposición USA Today, que califican directamente de pornográficas.

Los académicos no fueron supuestamente informados de que algunas de esas obras, que podrán verse a partir del 6 de octubre, son "sexualmente explícitas".

Así, una de ellas, titulada "Mónica", de Gerald Davis, muestra a una adolescente realizando una felación a un hombre, que resulta ser el propio artista, según ha confesado éste.

"Mónica era una muchacha por la que sentí una fuerte atracción en 1986", cuenta Davis. "Recuerdo haber tenido fantasías muy vivas en torno a su persona, aunque nunca le comuniqué mis sentimientos, los he plasmado en la imagen", afirma Davis.

La galería Saatchi presenta a Davis como un artista que, partiendo de sus experiencias personales, sabe "capturar la turbulencia de la juventud, exhibiendo su torpeza, su confusión y su sentimentalismo" en obras "ejecutadas con la castidad de los cómics".

Otra de las obras, "Sin título (Medusa)", de Terence Koh, artista de origen chino de 29 años, es una escultura que combina como materiales la madera, la pintura, un espejo, un orinal de acero y orín del propio artista.

En ella aparecen más de una docena de iconos cristianos dotados de penes y dispuestos en torno a un orinal.

El propio Koh ha reconocido el carácter "decadente" y "pornográfico" de sus obras, y Saatchi describe al autor como "un artista con cara de ángel y alma de rata de alcantarilla".

Algunos miembros de la Royal Academy quieren que las obras que consideran pornográficas se coloquen en una sala separada para "adultos".

"Al menos diez de las obras podrían ofender a algunos", declaró a The Sunday Times Ivor Abrahams, escultor y académico que forma parte del comité de exposiciones.

Algunas de esas obras son "obscenidades propias de escolares", se queja Abrams, según el cual se trata de una "estratagema cínica de Saatchi para atraer más atención".

"Saatchi está utilizando a la Academia para su beneficio personal", critica a su vez Leonard McComb, otro de los académicos, que se lamenta de que los artistas expuestos sean estadounidenses y no británicos.

El pintor abstracto John Hoyland, igualmente académico, se quejó al citado periódico de que la institución de la que forma parte no debería "estar subsidiando a un marchante como Saatchi".

"No es saludable que la Royal Academy fomente arte espurio por motivos comerciales". Sin embargo, para el secretario del comité de exposiciones de la Royal Academy, Norman Rosenthal, los artistas seleccionados no sólo se plantean cuestiones fundamentales a título individual sino también otras más generales relativas a la pobreza, la desigualdad, las migraciones o la destrucción del medio ambiente.

El feminismo, la política frente a los grupos gay, los afroamericanos o el islamismo y otras cuestiones sociales tienen su reflejo también en las obras expuestas, argumenta Rosenthal, según el cual "pese a que hay motivos para desesperarse hoy de América, sigue siendo un gran país, donde florecen las artes".

"En el mundo ocurren cosas más graves y preocupantes que el hecho de que alguien practique el sexo oral", afirma por su parte Tom Phillips, presidente del comité de exposiciones.

La nueva exposición de Saatchi en la Royal Academy tiene lugar casi diez años después de la titulada Sensation (Sensación), que escandalizó en su día con un retrato gigante de una asesina de niños y una representación de la virgen María junto a imágenes de revistas pornográficas.

vgt



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