aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Entre insultos y jaloneos se consuma éxodo de “Juanitas”

Fidel Samaniego R.| El Universal
Miércoles 03 de febrero de 2010

fidel.samaniego@eluniversal.com.mx

Y apenas iniciaba la primera sesión teóricamente “normal” del periodo ordinario, cuando se consumó el éxodo de las llamadas diputadas Juanitas, para que en su lugar llegaran los suplentes, la gran mayoría, hombres.

Una maniobra, cambalache, cumplimiento de pactos internos de los partidos y de arreglos entre las fracciones, a diferencia de la fallida intentona de septiembre pasado, sin problemas, sin escándalos, apenas con la protesta de legisladoras perredistas y petistas que colocaron pancartas en la tribuna.

La perredista Enoé Uranga expresó desde su curul, cuando los diputados suplentes estaban por rendir protesta: “A continuación, al menos 12 usurpadores pretenderán ocupar los espacios designados para mujeres, después de haber engañado al electorado”.

Añadió que ninguno de ellos llegaba a San Lázaro a defender la ley, porque “todos ellos son producto de justamente un fraude calculado a ella”.

Acto consumado

Clamor en el desierto. Nada había por hacer. Ni siquiera se puso el asunto a votación. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión ya había aprobado en diversos momentos las licencias de las 11 mujeres que serían suplidas por varones.

Inútil que una de ellas, Yulma Rocha, del PRI, llorosa, dijera días atrás a su coordinador Francisco Rojas que no se quería ir. Él le habría respondido que no estaba en sus manos hacer algo, que era decisión de ella. En cambio, no se aprobó la licencia de la perredista Olga Luz Espinosa Morales. De la cúpula de su fracción solicitaron a la Junta de Coordinación Política que se detuviera el procedimiento por conflictos internos.

Y ahí estaban ya, al frente del salón, con el brazo derecho adelante, rendían protesta. Lo mismo Guillermo Ruiz de Teresa, ex secretario particular de Francisco Labastida, a quien en otra ocasión una mujer, Elba Esther Gordillo, frenó y ahora otra le franqueó el paso, que Alejandro del Mazo Maza, por un partido, el Verde, distinto al de su padre, el priísta Alfredo del Mazo.

Todo queda en familia

Y también por el PVEM, Carlos Alberto Ezeta Salcedo, quien llegó a suplir a su hermana Mariana. También en las verdosas maniobras, pero en sentido contrario, Álvaro Vargas dejó su curul a su mamá Caritina Sáenz.

Rendían protesta. En esos momentos, afuera del salón, dos mujeres, priístas, oaxaqueñas, Sofía Castro y Margarita Liborio gritaban: “¡Mentiroso!” a su paisano, el panista Guillermo Zavaleta, quien en conferencia de prensa atacaba al gobernador Ulises Ruiz.

“¡Si eres tan hombre, vamos a darnos en la madre aquí mismo!”, lo retaba la diputada Liborio, lo jaloneaba de las solapas del saco. Primera sesión, teóricamente “normal”...

 



comentarios
0