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Comercializan carne contaminada

FRANCISCO RESÉNDIZ/ENVIADO francisco.resendiz@eluniversal.com.mx| El Universal
Domingo 18 de octubre de 2009
Comercializan carne contaminada

PRUEBA. Aquí la muestra de una res en canal sana y una contaminada que ya no es apta para consumo humano . (Foto: ESPECIAL )

Pese a recomendación para sacrificar a reses enfermas de tuberculosis, el priísta Roberto Sandoval echó mano del Ayuntamiento, del Comité de Sanidad Animal y de la Unión de Tablajeros para vender el producto para consumo humano

 

TEPIC, Nay.— El priísta Roberto Sandoval, alcalde de Tepic, introdujo al mercado de carne para consumo humano —con ganancias millonarias— al menos 3 mil 800 cabezas de ganado bovino enfermas de tuberculosis y que habrían llegado a por lo menos cinco entidades del Pacífico norte mexicano, según la Unión Ganadera estatal.

Mediante una red de control político de autoridades federales, estatales y municipales el llamado Rey de los carniceros echó mano del ayuntamiento de Tepic, del Comité de Sanidad Animal y de la Unión de Tablajeros para poder vender cerca de 1 millón 520 mil kilos de carne contaminada.

Entre 2006 y 2008, siendo diputado local y su hermano director del rastro municipal —cargo que Sandoval ocupó en el trienio anterior cuando era alcalde Ney González, hoy gobernador del estado—, compró los animales y pese a que se había ordenado su sacrificio por estar enfermos de tuberculosis, los mató y distribuyó.

En esa época, Sandoval tuvo el control del rastro municipal, primero como director y luego heredando el cargo a su hermano Raymundo, cuando ya había recibido de su padre, Pablo Sandoval, el liderazgo de la Unión de Tablajeros y mantenía el control del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria de Nayarit y de la Unión Ganadera.

Datos proporcionados a EL UNIVERSAL por la nueva directiva de la Unión Ganadera, al menos 70 mil reses se sacrifican para consumo humano, de las cuales 70% se matan en el rastro de Tepic, —dirigido primero por Roberto de 2002 a 2005 y luego por su hermano entre 2005 y 2008— de ese total, 80% son para los tablajeros de Sandoval.

Cifras de la Secretaría de Salud de Nayarit advierten que de 2005 a 2006 los casos de tuberculosis registrados en la entidad pasaron de 22.1 a 29.7 por cada 100 mil habitantes; para 2007 y 2008 se mantuvo la constante, en 30 por cada 100 mil habitantes.

La compra

Recibos expedidos por el Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria de Nayarit —cuya copia tiene EL UNIVERSAL— advierten que entre el 22 de febrero de 2006 y el 11 de enero de 2008 el priísta Roberto Sandoval junto con su hermano Raymundo adquirieron al menos uno 15 hatos enfermos.

Los pagos fueron realizados por Distribuidora de Carnes Sandoval a través de la cuenta 65501769700 del banco Santander y comprenden montos entre 110 mil pesos y 750 mil pesos por el siguiente concepto:

“Anticipo al monto total de recuperación de los bovinos sacrificados por recomendación de la USDA (equivalente de Estados Unidos a la Sagarpa) en región A de la entidad (que comprende desde Santiago Compostela hacia el norte) para reducir la prevalencia de tuberculosis bovina en hatos en riesgo”.

Los recibos detallan que la compra de los animales enfermos habrían costado cerca de 5 millones de pesos con un valor unitario promedio de mil 300 pesos (un animal sano de este tipo cuesta 6 mil pesos y si es para producir leche hasta 20 mil pesos) y de acuerdo con el comité de sanidad al introducirlos al mercado obtuvo ganancias por más de 17 millones de pesos.

La carne contaminada se introdujo al mercado, según el mismo comité, mediante las 40 carnicerías de la familia Sandoval y la Unión Nacional de Tablajeros, a quienes el alcalde vendió el producto contaminado. Advierten que la carne pudo haber llegado a Jalisco, Colima, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur.

La detección

Para el presidente de la Unión Ganadera de Nayarit, Javier Mayorga, y los médicos veterinarios Ramón Michel Nava y Exequio Beltrán Galván, del Comité de Fomento, en entrevistas por separado, no hay duda:

La carne de estos animales fue puesta a la venta en carnicerías. Aclaran que no pudo usarse para harinas —con la que se fabrican fertilizantes o croquetas para perro, entre otros productos— porque en Nayarit no hay procesadoras de ese tipo.

Michel Nava, coordinador de la campaña de detección de tuberculosis del Comité de Fomento y Protección Pecuaria de Nayarit, detalla que cuando un animal es sacrificado para elaborar harinas entra en pie a la planta procesadora y nada de su cuerpo —como huesos o piel— sale más que procesado.

Y sostiene: “Sandoval mató a las reses en el rastro municipal y las distribuyó a través de Distribuidora de Carnes Sandoval con los tablajeros para su venta al público”.

Los veterinarios advierten que de manera permanente se revisan todos los ranchos del estado, se realizan reactivos y si se detecta un animal con tuberculosis se sacrifica a todo el hato como medida de despoblación inmediata. Añaden que su precio baja de manera exorbitante y es utilizada para elaborar fertilizantes o comida de mascotas y ganado.

Más pruebas

Precisan que el comité acopia a los animales enfermos, negocia con el productor y busca un comprador.

“En este caso fue el gremio de los tablajeros por conducto de su presidente, en ese tiempo Roberto Sandoval, y ellos fueron los compradores y distribuyeron de acuerdo con su capacidad para el sacrificio inmediato de los mismos”, dice Beltrán Galván, asesor del Comité de Fomento.

Refuerza: “Recuperamos constancia de sacrificio de que efectivamente sí se mataron… el destino final fue poner la carne a la venta para el consumo humano. En Estados Unidos está prohibido que un animal enfermo vaya a dar a la mesa de los consumidores, es un riesgo de salud pública.

“En este caso la negociación sobre la venta de los animales enfermos se hizo con los tablajeros y no con los procesadores de harinas. Las constancias de sacrificio están firmadas por Sagarpa, por el rastro y por el Comité de Fomento y en la constancia de sacrificio tiene su objetivo, en este caso eran para carne”.

El funcionario y los veterinarios rechazan que los tablajeros pudieron revender los animales enfermos. Explican que en el momento en que se sacrifican se inspeccionan y son sellados por el municipio —en ese momento bajo el control de Sandoval a través de su hermano— se llevan a los expendios.

“De ahí no sale nada más que para el consumo (humano). Roberto Sandoval en su momento compró el ganado en pie, lo sacrificó y distribuyó la carne para su consumo en las diferentes carnicerías del estado, él metió a las vacas en pie y las sacó en canal y las distribuyó a los carniceros del estado”, afirma Beltrán Galván.

El presidente de la Unión Ganadera, Javier Mayorga, detalla a su vez que la planta más cercana para procesar reses para harinas se encuentra en Culiacán, Sinaloa, a unos 600 kilómetros de Tepic, que precisamente cuenta con infraestructura para tal caso.

Aclara que si se hubiera utilizado para harinas que se usan en la elaboración de croquetas para perros o para fertilizantes, entre otros, el Comité de Fomento y Protección Pecuaria de Nayarit lo hubiera vendido directamente a harineros y no a carniceros.

 

 



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