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México, en la puja por vacunas contra influenza

Liliana Alcántara| El Universal
Domingo 16 de agosto de 2009
Su producción aún no inicia, pero se prevé que será insuficiente ante la demanda mundial, y hasta ahora 50 países han ordenado suministros. Aquí se destinarán 2 mil mdp para comprar 20 millones de dosis

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La vacuna contra el virus de la influenza A H1N1 todavía está en fase experimental, aún no sale al mercado y ni siquiera ha sido aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero ya tiene una elevada demanda mundial, además de un costo estimado que ronda los 150 pesos por dosis.

En el mundo, 26 laboratorios están en una carrera contra el tiempo para obtener el primer remedio contra la propagación de este virus.

Pero en México, desde hace seis meses —incluso antes de la aparición del nuevo virus—, sólo un laboratorio, el Sanofi-Aventis —y su división de vacunas Sanofi-Pasteur—, tiene todos los derechos para producir y vender dichas dosis al gobierno mexicano a fin de que pueda ser distribuida en todo el sector público de salud. Ello, tras la firma de un contrato entre la Secretaría de Salud y Sanofi-Aventis, acuerdo comercial del que fueron testigos los presidentes de México, Felipe Calderón Hinojosa y de Francia, Nicolas Sarkozy.

Así, antes de tener el producto disponible y de ser certificado por la OMS, el gobierno mexicano comprometió un gasto de 2 mil millones de pesos para la compra de 20 millones de dosis contra el virus A H1N1.

Especialistas en virología de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) aseguran que ningún laboratorio podrá cubrir la demanda de vacunas, y en el sector privado de la salud será difícil que haya disponibilidad de las mismas debido a que la mayor parte de los laboratorios que importan sus productos biológicos ya tienen comprometida la venta de sus primeros lotes en otros países.

Académicos y expertos de la OMS, así como los farmacéuticos, esperan que los laboratorios no prioricen sus intereses comerciales sobre la salud de la población mundial toda vez que las compras fueron anticipadas y de forma masiva.

El acuerdo

El 9 de marzo pasado, en una ceremonia a la que asistieron los presidentes Calderón y Sarkozy, el laboratorio Sanofi-Aventis y la empresa paraestatal Laboratorio de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), suscribieron un acuerdo mediante el cual la compañía francesa se compromete a invertir 100 millones de euros para la construcción de una planta de producción de vacunas antigripales.

De acuerdo con información del laboratorio, en esta planta que estará ubicada en Ocoyoacac, estado de México, se podrán producir 25 millones de dosis de vacunas contra la influenza estacional que se presenta cada invierno en nuestro país. Pero ahora también será capaz de fabricar los biológicos contra la influenza A H1N1 y hasta contra la influenza aviar identificada como A H5N1.

Desde entonces, dicho convenio consideraba la fabricación de vacunas contra cualquier virus pandémico, ahora también le corresponde la elaboración del biológico contra el virus A H1N1.

Así, mientras el laboratorio se encargará de la producción de las vacunas, Birmex deberá supervisar, según el contrato firmado, el proceso de la fabricación y distribución del antígeno.

Sanofi-Pasteur proyecta concluir las obras de la planta en Ocoyoacac, en el estado de México, dentro de cuatro años.

Mientras tanto, en sus plantas ubicadas en Estados Unidos y Francia, dicho laboratorio fabrica ya la vacuna contra el virus estacional y la influenza A H1N1 que serán distribuidas en México por la Secretaría de Salud.

Samuel Ponce de León, director de Birmex, explica que antes de la aparición del virus A H1N1, Sanofi-Aventis producía 18 millones de dosis contra la gripe estacional. Para el invierno de este año, producirá un lote de 19 millones 500 mil vacunas contra la influenza de temporada. Pero no más.

Además, fabricará 20 millones de dosis contra el virus A H1N1 que serán entregadas de manera paulatina, según las previsiones del gobierno federal, de diciembre a marzo o abril del 2010.

Países como Francia y Estados Unidos, no sólo han firmado este tipo de convenios de compra anticipada de vacunas con Sanofi-Aventis, sino también con los laboratorios Novartis para garantizar un mayor suministro del producto entre su población.

Francia solicitó a Sanofi-Aventis 28 millones de dosis contra la influenza A H1N1 en una primera etapa, con opción a otros 28 millones de dosis más.

Los gigantes

Sanofi-Aventis, según la Organización Mundial de la Salud, es uno de los cinco laboratorios líderes en la producción de vacunas. Comparte créditos con Novartis, Baxter, GlaxoSmithKline y Solvay.

Sanofi-Aventis asegura que posee el 40% del mercado mundial de vacunas contra la gripe. Sus mayores ventas las concentra en Estados Unidos, Francia, México, Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

En México, hasta antes de la firma del convenio, Sanofi-Aventis reportó ventas anuales por 8 mil millones de pesos.

Novartis es otro laboratorio que comercializa biológicos en México y se espera que su vacuna contra la influenza humana se pueda distribuir en el sector privado de salud en México.

Sin embargo, su primer lote se ha vendido de manera anticipada en 35 países, entre ellos, Estados Unidos, Francia, Holanda y Suiza.

Este laboratorio anunció desde junio que el primer bloque de su vacuna estaba listo aunque aún no había sido probada su eficacia en humanos.

Sin embargo, en cuanto hizo el anuncio aumentaron 4% sus acciones en la bolsa de valores de Zurich.

La compañía inglesa GlaxoSmithKline, una vez que saque al mercado su vacuna contra el virus A H1N1, estima obtener ganancias por mil 600 millones de dólares y planea vender cada dosis a 9.9 dólares (110 pesos aproximadamente). La Organización Mundial de la Salud aún no determina cuántas dosis se requerirá aplicar a cada persona.

Difícil abastecimiento

Carlos Rubio, biotecnólogo del Instituto Politécnico Nacional, considera que será difícil abastecer esa vacuna en el sector privado de salud en México, pues la mayor parte de los laboratorios ya tienen comprometidos sus productos. “Quizá habrá un número indeterminado pero mínimo de vacunas en el sector privado porque su disponibilidad es limitada cuando ya hay ventas anticipadas en la mayor parte de los países.

“El riesgo es que su precio se dispare en los consultorios y hospitales privados, y entonces en este sector el acceso a la vacuna será aún más restringido”, señala el especialista.

Pedidos y recomendación

La OMS asegura que al menos 50 países —como México— han ordenado o negociado con los laboratorios el suministro de vacunas contra la gripe A H1N1.

Sin embargo, reconoce que la producción será insuficiente para cubrir la demanda mundial, por lo que hace una serie de recomendaciones a los países a fin de que prioricen la aplicación del antígeno en los grupos más vulnerables: personal de Salud, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas obesas.

México no es la excepción, pues sólo adquirirá 20 millones de dosis y la Secretaría de Salud ha determinado centrar su aplicación en el personal de Salud y en las mujeres embarazadas, así como en pacientes con enfermedades como diabetes, cáncer e incluso con VIH-Sida.

Samuel Ponce de León, director de Birmex, explica el procedimiento que se seguirá: el 5 de octubre iniciará la aplicación de las vacunas contra la gripe estacional.

En esta etapa se vacunará, como cada año, a niños de tres a 36 meses de edad, adultos mayores de 60 años, trabajadores de la Salud y enfermos graves.

Luego, en diciembre se espera disponer de 5 millones de vacunas contra el virus A H1N1. Los 15 millones restantes se espera que podrán ser aplicadas durante el primer cuatrimestre de 2010.

“La cantidad de vacunas que se van a comprar ya estaban determinadas. Eso es lo que está programado. Entendemos que todos van a querer vacunarse pero no vamos a poder cubrir toda la demanda, ya no hay más opciones. En el sector público estamos limitados”, señala el director de Birmex, Samuel Ponce.

Julio Suárez, consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), asegura que vacunar a toda la población es una medida ineficaz ante la presencia de un virus que llegó para quedarse.

“La vacuna podría estar disponible a finales de año, pero no es la panacea. Antes que esperar la vacuna hay que insistir en la importancia de mantener las medidas de higiene como el lavarse las manos y sobre todo, si se presentan los síntomas acudir al médico lo antes posible para evitar complicaciones”, insiste el experto de la OPS.

Al respecto, el director de Birmex señala que uno de los parámetros que se toman en cuenta para la selección de los beneficiarios es que se trata de un virus con efectos leves o moderados.

“Si fuera un virus más agresivo como el A H5N1 (influenza aviar) se vería la forma de extenderlo a más personas, pero hoy no es esa la situación.

El A H1N1 es un virus de efectos leves, a caso moderados y eso nos da la posibilidad de enfocar la aplicación de la vacuna en ciertos grupos”, recalca.

“Desde luego —explica— que los trabajadores del sector Salud serán el primer grupo que se tenga que vacunar para mantener funcionando la estructura de la salud. Después se vacunará a las personas que tengan más riesgo de complicaciones: las personas embarazadas, obesas y con problemas de inmunosupresión. Y, dependiendo de cuántas vacunas queden, se verá la posibilidad de extenderlo a más grupos”.

No al negocio

El consultor de la Organización Panamericana de la Salud confía en que los laboratorios no vean en este contexto una oportunidad de negocio sino que prioricen la salud de la población mundial.

“Los laboratorios no pueden, o no deberían, primar el interés de lucro, sobre la salud del ciudadano. Yo estoy seguro de que las autoridades van a insistir en que se ponga primero el interés de la salud de la población”, dijo.

Antonio Pascual Feria, presidente de la Asociación Nacional de Farmacias de México, espera tener disponible la vacuna en invierno próximo y asegura que, hasta ahora, ninguno de los laboratorios que los proveen de la vacuna contra la influenza estacional han informado sobre un posible aumento en el precio.

Susana López Charretón, investigadora del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que los laboratorios no podrán lucrar con la necesidad de los países por encontrar una vacuna que prevenga la enfermedad en una parte de su población debido a que ni siquiera tendrán la capacidad para cubrir toda la demanda y que su compra será de forma masiva.

Dice que instituciones como la UNAM tienen la capacidad instalada y los investigadores requeridos para desarrollar una vacuna, pero hasta el momento ninguno de los laboratorios académicos cumple con los estándares que exige la Organización Mundial de la Salud para el manejo seguro de nuevas cepas.

Por lo pronto, en esta carrera contra el tiempo, la OMS ha advertido a los laboratorios y al mundo que está en espera de la vacuna, que desde el momento en que se obtienen las cepas —situación que ocurrió en mayo pasado— tendrán que transcurrir por lo menos cinco o seis meses para poder contar con un producto seguro. No antes.

 

 

 

 



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