aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Traen a Paz de Vuelta a través del recuerdo

Juan Solís| El Universal
Sábado 19 de abril de 2008
Parte del grupo que integró la legendaria revista se reunió de nueva cuenta para compartir anécdotas y apreciaciones sobre la importancia de la obra del Nobel

juan.solis@eluniversal.com.mx

“A Octavio Paz le hubiera gustado una izquierda como la de Felipe González, no la de un caudillo latinoamericano mesiánico”, dice contundente Enrique Krauze.

Pero aclara: “Eso es lo que pienso. No puedo leer su pensamiento, sino a través de lo que yo recuerdo de él, y de sus obras”.

Frente al polarizado panorama político mexicano y las posiciones divididas de los intelectuales, el historiador evoca las palabras del Nobel de Literatura mexicano al advertir que el intelectual debe marcar su distancia del príncipe, es decir del poderoso, ya sea el que está en Los Pinos o el que está afuera.

“El intelectual está para argumentar, no para apoyar los proyectos políticos de un caudillo. Yo resiento que un sector importante de nuestro espectro cultural, en un retroceso a posiciones que ya habíamos ganado en los años 80 y 90, no haya marcado su distancia frente a todos los problemas.”

A 10 años de la muerte del autor de El laberinto de la soledad, Krauze fue uno de los escritores que estuvieron ayer en la casa marcada con el número 210 de la calle Presidente Carranza, en cuyo exterior la viuda del poeta, Marie Jose Paz, develó una placa de cantera que dice: “Octavio Paz dirigió en esta casa la revista Vuelta de 1989 a 1998”.

Marie Jose dijo a la prensa que aún quedan documentos inéditos de Paz, sobre todo correspondencia. Agregó que ya hay una casa editorial para las obras —refiriéndose al Fondo de Cultura Económica, cuya directora, Consuelo Sáizar, la secundaba.

“El reconocimiento de los escritores está en su obra. Los lectores la siguen leyendo. Para un escritor el mejor reconocimiento es compartir con los lectores su pensamiento, sus ideas y sus emociones”, señaló la viuda del escritor, quien hoy hace una década falleció en esta ciudad, a los 84 años.

En el marco de los homenajes por el décimo aniversario luctuoso del ensayista mexicano, antiguos colaboradores de la revista Vuelta se reunieron en la que fuera la última sede de la publicación.

Heredera directa de Plural, Vuelta es considerada una de las revistas más importantes de Iberoamérica en la segunda mitad del siglo XX. Para Krauze “Vuelta fue una aventura bienhechora para la literatura, la cultura y la democracia mexicanas”.

La ceremonia en el exterior fue breve. Acompañaban a Marie Jose, además de Krauze, Sergio Vela, presidente del Conaculta, y Teresa Franco, directora del INBA, así como colaboradores de la revista que prácticamente bloquearon el tránsito de la calle.

Estaban el poeta Eduardo Lizalde, el crítico Christopher Domínguez Michael, el arquitecto Teodoro González de León y los escritores Daniel Sada, Hugo Hiriart, José de la Colina y Álvaro Enrigue. Destacaron las ausencias de Ramón Xirau y Tomás Segovia, quienes con sendos videos participarán en el homenaje que se le brindará al poeta este sábado en que se conmemora el décimo aniversario luctuoso. Tampoco estuvo Guillermo Sheridan.

Ya en el interior de la casa, protegidos de los rayos del sol, los invitados escucharon el discurso que Krauze improvisó en la habitación que alguna vez fue sede de su oficina, aledaña a otra a la que una vez por semana acudía Paz.

Krauze recordó que Vuelta tuvo tres sedes: la primera en una pequeña casa en Mixcoac, donde sólo cabía una secretaria, un secretario de redacción y un corrector de pruebas, pero en cuyo sótano se reunía el consejo editorial: Paz, Alejandro Rosi, Gabriel Zaid, Tomás Segovia, Ulalume González de León, Julieta Campos y Jorge Ibargüengoitia, entre otros.

Posteriormente se mudaron a un departamento en San Jerónimo, que no le gustaba a Paz, para llegar en 1989 a la casa en Coyoacán, que hasta la fecha pertenece a Fausto Cerón-Medina.

Un aplauso fue la última petición de Krauze para conmemorar al poeta, cuya imagen apareció siempre en una pantalla al fondo de la habitación.



comentarios
0