Universo de Dali
Universo de Dali
Se cumplen 25 años de la muerte del excéntrico, provocador, "showman", precursor de la instalación y del "happening", el artista multidisciplinario Salvador Dalí. Una revaloración de su vida y obra podría permitir reconocerle como un hombre cuya máxima obra fue su propia vida, que transformó en un total performance.
Perfil

La copia de un hermano

Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, hijo de Felipa Domènech Ferrés y el notario Salvador Dalí i Cusí, nació el 11 de mayo de 1904 en Figueras, provincia de Gerona, España.

Ni su nacimiento está exento de ser un motivo para el desarrollo de la excentricidad que caracterizó a Salvador Dalí, quien recibió el mismo nombre de su hermano nacido en octubre de 1901, pero muerto casi dos años después por un “catarro gastroenterítico infeccioso”. El hecho provocó el desarrollo de una crisis de personalidad en el artista, quien llegó a creer que él era la copia de su hermano muerto.

Cuando Dalí tenía cinco años, sus padres lo llevaron a la tumba de su hermano y le dijeron que él era su reencarnación, un hecho que se convirtió en la sombra que lo acompañó toda su vida.

La familia de Salvador Dalí en 1910. De izquierda a derecha, su tía María Teresa, sus padres, su tía Catalina, su hermana Ana María y su abuela Ana.
Salvador Dalí, José Moreno, Luis Buñuel, Federico García Lorca y José Antonio Rubio Sacristán en la Residencia de Estudiantes. Propiedad de la Residencia de Estudiantes.

Años de rebeldía

Dalí no se caracterizó por ser un buen estudiante, pero comenzó a desarrollar sensibilidad artística y a tener acercamiento con el arte desde muy temprana edad. A los nueve se familiarizó con la obra de Velázquez, Durero, Goya, el Greco, Da Vinci y, en especial, de Miguel Ángel.

A los trece años ingresó a la Escuela Municipal de Dibujo en Figueres, Cataluña, donde comenzó a trazar su sendero por el mundo del arte. En 1920 ya se asumía como un artista, admirador del Impresionismo, y logró que su padre, a regañadientes, le permitiera realizar una carrera artística.

Realizó sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, se alojó en la Residencia de Estudiantes, donde conoció la cultura en todas sus dimensiones y comenzó a tener una vida bohemia al lado de Federico García Lorca y Luis Buñuel. La personalidad provocadora de Dalí le ocasionó una expulsión temporal y una definitiva.

Un talento nato

Durante su estancia en la Residencia de Estudiantes de Madrid, Dalí comenzó su productiva carrera artística. Solía pintar en su habitación, lejos de la opinión de sus maestros, hacia quienes el joven artista cuestionó su competencia, lo que causó su expulsión y su regreso a Figueres.

Comenzó pintando cubismo, realismo e ilustrando libros y revistas. En 1928 ya era un artista reconocido y se vivía una euforia por su obra, lo que le permitió tener acercamiento con los surrealistas.

Fue en este periodo en el que tuvo una productividad artística notable y realizó varias obras trascendentales de su producción, su fama se volvió mundial y tuvo su primer contacto con Nueva York al realizar una exposición ahí en 1933. Fue expulsado del surrealismo en 1939 pero no por ello dejó de ser su máximo exponente.

La obra “Carne de gallina inaugural” fue pintada por Dalí en 1928, antes de conocer a los surrealistas y ser considerado como tal, pero su obra ya tenía una notable tendencia hacia esta corriente”.
Salvador Dalí y Andy Warhol al momento de conocerse en el Studio 54.

América, dinero, Studio 54

Dalí fue rebautizado por André Bretón como “Avida dollars” luego de que el artista catalán se viera seducido por el glamur y la vida despilfarradora que le ofrecía la ciudad de Nueva York, rodeado de una sociedad abierta al nuevo arte y seducida por su obra.

“Sólo América tenía la suficiente riqueza, la inteligencia nueva, la energía disponible para contentar mi hipertrofia de yo y soportar mis caprichos”, afirmó el artista, que se mudó a Estados Unidos junto con su esposa Gala en 1940 y vivieron en Nueva York hasta 1948.

Fue en esta etapa en la que Salvador Dalí asumió el papel de extravagante y “showman”. En una época en la que el “happening” y la instalación eran disciplinas emergentes, el catalán bien pudo abrir brecha, sin olvidar su fructífera irrupción en el diseño.

Muerte

La muerte de Gala, su musa, en 1982 provocó en Dalí un cambio de ánimo, la salud del artista se deterioró y vivió recluido en el castillo de Púbol, donde ella había sido enterrada.

El 23 de enero de 1989, Dalí murió a causa de un paro respiratorio en la Torre Galatea del castillo. Fue enterrado en la cripta de su casa-museo en Figueres en contra de su voluntad de ser enterrado con su esposa.

Dalí emitió su testamento el año de la muerte de Gala, nombrando en él como “heredero universal y libre de todos los bienes, derechos y creaciones artísticas al Estado español”.

Desde su primer encuentro, Gala se convirtió en su gran amada hasta sus últimos días; la pintó en muchas de sus obras.
QUIÉN VIVIÓ CON DALÍ

Su padre

La fuerte personalidad del autoritario Salvador Dalí i Cusí influyó en la vida y obra del pintor surrealista.

La vinculación con Gala y la exposición en París de un cuadro llamado “A veces escupo por placer sobre el retrato de mi madre”, que él interpretó como ofensivo contra su mujer, quien murió ocho años antes, ocasiona el distanciamiento de ambos durante un largo tiempo.

A pesar de que hubo un acercamiento, las incomprensiones entre padre e hijo permanecieron hasta el final.

La pieza “Retrato de mi padre”, pintada en 1925, refleja la imponente personalidad del padre de Dalí y el temor reverencial que el artista le tuvo siempre.
La obra “Retrato de Luis Buñuel” (1924) retrata al joven cineasta cuando el pintor asistía a la Academia Libre e Julio Moisés luego de su expulsión de la Academia.

Luis Buñuel

Dalí y Luis Buñuel se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, mientras el joven pintor estudiaba en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Con él y algunos otros integrantes de la intelectualidad española que Salvador disfrutó de la vida bohemia.

Juntos realizaron el cortometraje surrealista “Un perro andaluz” en 1929 y la escandalosa cinta “La edad de oro” un año después. Buñuel contó en sus memorias sobre cómo lo crearon: “Teníamos que buscar el argumento. Dalí me dijo: ‘yo anoche soñé con hormigas que pululaban en mis manos’. Y yo: ‘Hombre, pues yo he soñado que le seccionaba el ojo a no sé quién’. ‘Ahí está la película, vamos a hacerla’”.

Federico García Lorca

El joven poeta y Dalí, de quien era seis años mayor, se conocieron cuando Salvador tenía 18 en la Residencia de Estudiantes. Se volvieron inseparables durante su estancia en Madrid. Cuando estaban separados se enviaban constantes cartas que eran en muchas ocasiones más que amistosas.

Federico García Lorca sentía un afecto diferente por el pintor, uno más arraigado, y le escribió la Oda a “Salvador Dalí”.

El rompimiento de su relación se dio a causa de un capítulo en el que se asegura Lorca quiso tener un acercamiento íntimo con el pintor catalán, a lo que Dalí se rehusó.

“Oda a Salvador Dalí” (extracto)

(…)
¡Oh, Salvador Dalí de voz aceitunada!
Digo lo que me dicen tu persona y tus cuadros.
No alabo tu imperfecto pincel adolescente,
pero canto la firme dirección de tus flechas.
Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas,
tu amor a lo que tiene explicación posible.
Canto tu corazón astronómico y tierno,
de baraja francesa y sin ninguna herida.
(…)
Salvador Dalí y Federico García Lorca en 1927. Fotografía de la Fundación Federico García Lorca

Gala

El día en el que se conocieron la joven rusa Elena Ivánovna Diakónova, mejor conocida como Gala y Dalí, el pintor quedó hipnotizado por su belleza, aunque en ese entonces ésta estaba casada con el poeta francés Paul Éluard.

Fue durante una vista de amigos del artista en Cadaqués a la que Éluard fue invitado y asistió con su esposa Gala, a quien el surrealista calificó como “una mujer extraordinaria”. Dalí fue correspondido. La rusa se divorció de Éluard y contrajeron matrimonio el 30 de agosto de 1934.

Gala Dalí desempeñó diferentes roles en los lienzos de Dalí para los que modeló. Fue su inseparable musa durante toda su trayectoria artística.

  • El Ángelus de Gala” (1935). Óleo sobre madera, 32.4 x 26.7 cm. Nueva York, Museo de Arte Moderno.

  • Galarina” (1945). Óleo sobre tela, 64 x 50 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueres.

  • “Leda atómica” (1949). Óleo sobre tela, 61 x 46 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueres.

  • “La ascensión de Cristo (La piedad)” (1958). Óleo sobre tela, 115 x 123 com. Colección Pérez Simón, México.

  • “La mano de Dalí retirando un toisón de oro en forma de nubes para enseñar a Gala la aurora desnuda muy, muy lejos del sol” (1977-78). Óleo sobre tela, 60 x 60 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueres.

  • “Dalí de espaldas pintando a Gala de espaldas eternizada por seis córneas virtuales provisionalmente reflejadas en seis verdaderos espejos” (1972-73). Óleo sobre tela, 60 x 60 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueres.

OBRA

Entre lo clásico y lo cubista

En un principio Dalí tuvo simpatía por el arte clásico, el cubismo y el impresionismo.



Solía visitar mucho el Museo del Prado para admirar la obra de Velázquez, en honor a quien se dejó el bigote, que fue característico de su persona.

  • “Retrato cubista de Federico García Lorca” (c. 1923). Temple y óleo, 74.8 x 52 cm.

  • “Figura en una ventana” (1925). Óleo sobre cartón piedra, 105 x 74.5 cm. Museo Reina Sofía.

  • “Autorretrato con cuello rafaelesco” (1920-21). Óleo sobre lienzo, 41.5 x 53 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí.

  • “Autorretrato cubista” (1923). Óleo y collage sobre cartón pegado sobre tabla, 104.9 x 74.2 cm. Museo Reina Sofía.

  • “Port Alguer” (1923). Óleo sobre tela, 100.5 x 100.5 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí.

  • “Pierrot tocando la guitarra” (1925). Óleo sobre lienzo, 198 x 149 cm. Museo Reina Sofía.

Surrealismo

Dalí fue acogido por el grupo surrealista, integrado por André Bretón, Tristán Tzara, Paul Éluard, Hans Arp, Yves Tanguy, Max Ernst, Man Ray, entre otros, quienes entendieron que la obra de Salvador era más surrealista que la propia.



En este periodo, el más productivo de su carrera, Dalí inventó el método paranoico-crítico, que yacía en la idea de que el inconsciente debía ser el verdadero autor de la obra. Dalí tenía una gran admiración por la obra de Sigmund Freud.

  • “El enigma del deseo” (1929). Óleo sobre lienzo, 110 x 150.7 cm.

  • “Juego lúgubre” (1929). Óleo y collage sobre lienzo, 31 × 41 cm. Colección privada.

  • “El rostro del gran masturbador” (1929). Óleo sobre lienzo, 110 x 150 cm. Pinakothek der Moderne, Munich.

  • “La persistencia de la memoria” (1931). Óleo sobre lienzo, 24.1 x 33 cm. Museo de Arte Moderno de Nueva York.

  • “El rostro de la guerra” (1940). Óleo sobre lienzo, 64 x 79 cm. Museum Bojimans van Beuningen, Roterdam.

  • “Construcción blanda con judías hervidas” (1936). Óleo sobre lienzo, 99.9 x 100 cm. Museo de Arte Filadelfia, Colección Louise y Walter Arensberg.

  • “La tentación de San Antonio” (1946), Óleo sobre lienzo, 89.5 x 119.5 cm. Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.

  • “Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar” (1944). Óleo sobre lienzo, 51 x 41 cm. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

  • “Teléfono afrodisíaco” (1938). Plástico y metal, 20.9 x 31.1 cm. Instituto de Artes de Minneapolis.

  • “El Ángelus arquitectónico de Millet” (1933). Óleo sobre lienzo, 73 x 60 cm. Museo Reina Sofía.

  • “Metmorfosis de Narciso” (1937). Óleo sobre lienzo, 50,8 x 78,3 cm.

  • “Niño geopolítico observando el nacimiento del hombre nuevo” (1943). Óleo sobre lienzo, 45.5 x 50.5 cm. Museo Salvador Dalí, San Petersburgo, Florida.

  • “Venus con cajones” (1936). Estatua de bronce laqueado, que fue ideada por Dalí y realizada por Marcel Duchamp.

Místico-nuclear

Esta etapa surgió en una posguerra marcada por el inicio de la era nuclear que generó al artista un interés por los temas científicos y religiosos,



los cuales supo mezclar en obras en las que se pueden observas las ilusiones ópticas y la desintegración

  • "Crucifixión (Corpus Hypercubus)". Óleo sobre lienzo, 194,5 x 124 cm.

  • "La gare de Perpignan" (1965).

  • "El torero alucinógeno" (1969-70). Óleo sobre lienzo, 398.7 x 302.3 cm.

  • "Cabeza Rafaelesca estallando" (1951). Óleo sobre tela, 43 x 33 cm. Scottish National Gallery of Modern Art.

  • "Estudio paranoico-crítico de la 'Encajera' de Vermeer" (1955). Óleo sobre tela, 23 x 19 cm. Solomon R. Guggeheim MUseum, Nueva York.

  • "Asunción corpuscularia lapislazulina" (1952). Óleo sobre tela, 229.9 x 144.2 cm. Colección Masaveu, Oviedo.