La ruta papal


Templos, museos, calles y escenarios de tres ciudades en las que se darán cita los feligreses, del 23 al 26 de marzo, para seguir la huella del Papa Benedicto XVI.

LEÓN

La primera bendición la recibimos en la Catedral Basílica de Nuestra Madre Santísima de la Luz (en Álvaro Obregón esquina Hidalgo). Por el momento su fachada se ve invadida por andamios, pues está en restauración. Debe quedar pulcra para la reunión que el Papa tendrá con los obispos de México a puerta cerrada.

La misa está por comenzar, desde muy temprano las campanas han llevado a los feligreses a "escuchar la palabra de Dios". Nosotros sin interrumpir sus oraciones, admiramos ese estilo barroco y neoclásico que emplearon los jesuitas en 1746 sobre la fachada. En esa pequeña explanada se encuentra una escultura de Juan Pablo II, elaborada con miles de llaves que donaron los leoneses. Al interior los ojos se ven invadidos por el mármol jaspeado del altar, también por el dorado que se desprende de algunas imágenes emulando los rayos del sol, los de la eternidad. La luz matutina intensifica los azules y los rojos de los vitrales.

Salimos porque un padre nos ha invitado a confesarnos. No estamos preparados.

Atrás de la catedral está la sacristía y ahí la Galería de Arte Sacro de la Diócesis de León. Por 10 pesos visitamos las cuatro salas que la conforman. Se exhiben pinturas, esculturas y objetos utilizados para el culto: cálices, copones, jarrones, casullas, estolas y demás mobiliario. A mí me gusta más la sala de los ángeles, de tamaño casi natural al del hombre y con sus caritas felices. Éstos también se representan en lienzos de Juan Correa, pionero del arte sacro.

Camino a otro sitio sagrado encontramos el Templo de los Ángeles (calle 20 de Enero). Lo abren sólo para eventos especiales como las misas de fin de año. Tiene elementos particulares como su fachada elegante, reconocida internacionalmente como la única en estilo rococó o ultrabarroco en el continente americano. Su interior fue restaurado en el siglo XX.

Una caminata leve y ante nosotros aparece el Templo Expiatorio (en Madero 721), con una fachada neoclásica tan típica de los recintos religiosos de Europa. Lo curioso es que, desde 1920, sigue en construcción.

Se conforma de cuatro capillas, en realidad lo encuentro divino. Su piso es de granito natural traído desde Brasil, sus puertas son de hierro forjado forradas con hojas de bronce, el altar es de mármol "Alejandra" y verde pical, de Guatemala. Algo más: sus vitrales y, para terminar, las catacumbas ubicadas a 12 metros de profundidad en donde descansan mil 929 almas. El silencio de su interior nos proporciona calma.

Es momento de visitar a la "morenita" en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe (en Antillón 403). La escultura se cambió por un lienzo después de que un incendio acabara con la imagen en 1903. El templo es el segundo con mayor importancia dedicado a la Virgen de Guadalupe, después de la Basílica del DF. En su interior destacan las maderas preciosas, incluyendo la del altar principal y algunos retablos. Cada 12 de enero se realiza una verbena para celebrar a la Patrona. Hombres y niños ofrendan alimentos a quien les ha concedido más de un milagro.

SILAO

León quedó atrás hace 15 minutos, ahora vemos el típico letrero carretero "Bienvenidos a Silao". Después de pedir orientación en una gasolinera, tomamos la desviación hacia el Cerro del Cubilete, declarado como Área Natural Protegida.

¿Qué tiene de especial? Sobre él se erige un Cristo Rey, el cual será sobrevolado por el Papa. Él se ahorrará un caminito empedrado que sube hasta el santuario ubicado a una altura de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar. El paisaje hace ameno el trayecto, sobre todo si no hay nubes que estorben para admirar el azul intenso del cielo y bajo éste, las montañas que a falta de lluvia ya comienzan a tomar tonalidades áridas.

Para llegar se puede hacer caminando, se recomienda sólo si es por una manda o peregrinación, pero también se puede acceder en automóvil hasta la puerta en donde descansa el Cristo Rey.

A la escultura de 20 metros de altura y un peso de 80 toneladas, le están dando su "manita de gato". También a su templo, que se ubica al pie de está. Sigue atrayendo a los visitantes que se arrodillan y rezan ante una gran corona de espinas. Igualmente a aquellos que buscan una vista panorámica del Bajío mexicano.

GUANAJUATO

Para terminar con la ruta de la primera Visita Apostólica de Benedicto XVI, tenemos que trasladarnos al Parque Guanajuato Bicentenario, en donde, en punto de las 10 horas del 25 de marzo, se celebrará la Santa Misa y el rezo del Angelus Domini. Las palabras se escucharán hasta el área ecológica del recinto, en donde encontramos áreas de juegos y destreza que cada fin de semana aprovechan los niños. También hay exposiciones temporales y pabellones de educación ambiental y cultural.

Para terminar con la ruta de la primera Visita Apostólica de Benedicto XVI, tenemos que trasladarnos al Parque Guanajuato Bicentenario, en donde, en punto de las 10 horas del 25 de marzo, se celebrará la Santa Misa y el rezo del Angelus Domini. Las palabras se escucharán hasta el área ecológica del recinto, en donde encontramos áreas de juegos y destreza que cada fin de semana aprovechan los niños. También hay exposiciones temporales y pabellones de educación ambiental y cultural.

El parque se ubica entre Silao y Guanajuato, aunque la mayor parte está dentro de la primera ciudad, así que nos queda de paso para después irnos a las tierras del Cervantino.