aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Alejandro Gertz Manero

Gordos, ignorantes y mariguanos

Es doctor en Derecho por la UNAM. Se ha desempeñado como abogado litigante y como empresario en la industria editorial y en el sector comerci ...

Más de Alejandro Gertz Manero



ARTÍCULOS ANTERIORES


    Ver más artículos

    12 de mayo de 2010

    El título de este artículo podría parecer muy impactante, sin embargo refleja con toda objetividad la realidad que impera para nuestros niños y jóvenes del país en cuanto a políticas públicas para esos sectores de la población, ya que es verdaderamente increíble la irresponsabilidad con que las autoridades están manejando el presente y el futuro de nuestras nuevas generaciones, al entregarlas a las fuerzas brutales de todos los intereses que puedan destruir a la niñez y a la juventud mexicanas.

    Los datos duros e irrebatibles sobre los niveles de ignorancia que ha permitido y promovido el sistema educativo nacional nos llevan a los últimos lugares en la clasificación mundial en ciencias, lectura y matemáticas; mientras las escuelas y universidades patito proliferan a diestra y siniestra defraudando a sus alumnos y a la sociedad a través de profesionistas ineptos e irresponsables.

    Todo lo anterior ocurre a pesar del gasto público en materia educativa, que es de enorme cuantía pero de ínfimos resultados, mientras el doble lenguaje prevalece en el ámbito magisterial, en el cual se privilegian las estructuras más corruptas de manipulación electoral y de control político sobre cualquier prioridad en la defensa de la capacitación y el apoyo al magisterio y a la calidad educativa.

    También frente a una verdadera pandemia de obesidad, que coloca a los niños mexicanos en uno de los más altos niveles de gordura en el mundo, todas las propuestas oficiales han sido inútiles, al igual que los controles inoperantes que supuestamente han pretendido establecer para salvar a las nuevas generaciones de esta gordura malsana que invade a la niñez gracias a la comida chatarra que se expende en las cooperativas escolares y en el ambulantaje que rodea a las escuelas, mientras la fuerza de quienes producen y venden esos desechos alimenticios parece estar muy por encima de cualquier acción de rescate, en tanto el consumo de aguas negras endulzadas, que dañan y engordan a todo mundo, crece a tal grado, que México está disputando el primer lugar de consumo per cápita en bebidas endulzadas y carbonatadas que son tan negativas para la salud.

    Por lo que toca a los parámetros mínimos en educación física y ejercicio cotidiano, observar un lamentable espectáculo legislativo cuyo intento por normar esas materias acabó convertido en una burla y en un fracaso, refrendando así la inexistencia de cualquier política pública mínimamente validada para rescatar a nuestra niñez de la inmovilidad y la pasividad que son tan dañinas a la salud. En el caso del deporte, que es factor fundamental para el fortalecimiento generacional que tanto nos demanda el país y del cual prácticamente carecemos en forma total; no hay un solo proyecto deportivo masivo e incluyente que tenga sustentabilidad y permanencia; y parece que a nadie le importa el daño y el atraso que eso nos causa.

    En lo referente al consumo de drogas, cada día es más evidente que el asedio del narcomenudeo no sólo se ubica en las instituciones de educación media y superior, sino que ya está cercando en forma despiadada las escuelas primarias de todo el país, donde los policías de todas las advocaciones, o se hacen tontos o se hallan metidos en ese tráfico, mientras las “tienditas” alrededor de las escuelas venden la droga que está enrolando a miles de niños y jóvenes a un proceso destructivo que los llevará necesariamente a su degradación, a la delincuencia y a la criminalidad.

    En este contexto tan brutal hay voces irresponsables que proponen “legalizar” la mariguana, ignorando que en nuestras leyes penales el uso de las drogas para consumo individual no está penalizado; luego entonces lo que estos promotores proponen es que ya se siembre, se almacene y se comercie legítimamente la mariguana en todo el país, para que así millones de niños y jóvenes de nuestro país vean estas drogas como un producto más de diversión y de esparcimiento, mientras las autoridades permiten que los antros donde se embriagan y se drogan puedan estar abiertos “legalmente” hasta la madrugada, e ilegalmente a todas horas.

    Si todo lo descrito no lo ve la autoridad como una verdadera “política pública de destrucción de la juventud y la niñez”; y también de promoción mercenaria descarada y cínica de cualquier producto o conducta que vaya en contra de nuestras nuevas generaciones, entonces lo que tenemos en frente y estamos viviendo es un nivel de irresponsabilidad oficial que no tiene paralelo.

    [email protected]

    Analista económico



    ARTÍCULO ANTERIOR
    Editorial EL UNIVERSAL Un Hoy No Circula más justo


    PUBLICIDAD.