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Rogelio Gómez Hermosillo M.

Violencia contra las mujeres

Coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Ex coordinador nacional de Alianza Cívica. Consultor internacional. Ex coordinador nacio ...

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    09 de marzo de 2010

    A Cecilia Loría Saviñón, feminista, in memoriam

    La muerte materna es una de las mayores violencias que sufren las mujeres y constituye una grave violación de sus derechos. La reducción de la mortalidad materna se incluyó como uno de los Objetivos del Milenio (ODM) de la ONU porque se trata de un indicador de exclusión social y de una grave violación de derechos básicos. La mortalidad materna no es producto de enfermedades incurables o complejas.

    Los ODM se estimaron como un reto para algunos países de África o para Haití. México ya cumple fácilmente con todos, excepto... con la reducción de la mortalidad materna. La meta para México es reducir a 22 el indicador de muerte materna. En los noventa casi no hubo avance. La Razón de Mortalidad Materna (RMM) pasó de 87 en 1990 a 81 en 1999. De 2000 a 2004, la RMM sí presentó mejora para ubicarse en 61. Sin embargo, desde entonces se estancó y el dato disponible más reciente de RMM es de 57 para 2008. Quedan sólo seis años para cumplir.

    La reducción de la mortalidad materna no requiere costosas inversiones, basta el acceso a servicios básicos de salud: Consultas mensuales durante el embarazo y una unidad de salud con sala de labor y personal calificado (una partera, por ejemplo) para el parto. En caso de riesgo, la canalización a un hospital con personal para practicar una cesárea. Además, se requiere acceso a planificación familiar porque el riesgo crece con embarazos frecuentes, múltiples o precoces. En todos los casos se trata de servicios básicos, de bajo costo y que se supone ya están disponibles en todo el país.

    Un estudio realizado por Alianza Cívica, con el apoyo del Centro de Contraloría Social del CIESAS, indaga sobre las zonas con mayor mortalidad materna, con un resultado asombroso: además de zonas muy pobres de Guerrero, Chihuahua, Oaxaca, la mortalidad materna aparece muy alta en zonas del Estado México.

    El objetivo del estudio fue identificar las 20 jurisdicciones sanitarias (10%) con mayor mortalidad materna. Este enfoque de análisis es valioso porque desglosa la información estatal que se oculta por los promedios. Pero sobre todo es útil porque permite tomar medidas operativas, dado que las 234 jurisdicciones son el nivel básico de organización de los servicios de salud. El resultado permite focalizar los esfuerzos necesarios para enfrentar la mortalidad materna a través de la prestación oportuna y efectiva de los acciones ya mencionadas.

    Hasta ahora en México, se identifica la mortalidad materna —como a nivel mundial— con los estados con mayor marginación y pobreza: Guerrero, Oaxaca, Chiapas. Sin embargo, el resultado más interesante y hasta cierto punto inesperado del estudio de Alianza Cívica es que entre las 20 jurisdicciones con mayor mortalidad materna en el ciclo trienial 2005-2007, siete, o sea la tercera parte, están en el Estado de México. Entre las 20 peores jurisdicciones están las de Tenango del Valle, Jilotepec, Zumpango, Cuautitlán, Ixtlahuaca, Xonacatlán y Valle de Bravo.

    En ningún contexto se puede justificar la mortalidad materna, sin embargo las condiciones geográficas y de marginación en la Tarahumara y Guerrero explican la complejidad para atender los casos de riesgo. Sin embargo ese no es el caso del Estado de México. Además, en esta ocasión, la falta de recursos no es la explicación. En seis años, entre 2004 y 2009 se han canalizado 142 mil millones extra o “frescos” desde el presupuesto federal a los gobiernos estatales a través del Sistema de Protección Social en Salud o Seguro Popular.

    En el Estado de México la geografía y el aislamiento no son coartada suficiente. Es probable que haya también factores de negligencia de los responsables de salud, que pese a los recursos (2 mil millones de pesos en 2008, sólo del Seguro Popular) no mejoran la atención a las mujeres en la prestación de servicios básicos.

    En el Día Internacional de las Mujeres, una exigencia de equidad y respeto a sus derechos, es obligar a los gobiernos estatales, encargados de los servicios de salud a que cumplan su responsabilidad y que México —y cada uno de sus estados— cumplan los Objetivos del Milenio.

    Presidente de la Organización Alianza Cívica



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