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Luis Maldonado Venegas

Mujer: la lucha sigue

Inspiración en el interés público, responsabilidad, búsqueda de la verdad, de permanente justicia y del cumplimiento de los derechos humano ...





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    28 de octubre de 2008

    Aparte del pródigo anecdotario político del ex presidente don Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958), justo es reconocer su visión y su acierto de estadista al expedir el 17 de octubre de 1953 la reforma a los artículos 34 y 115 constitucionales, que otorgó derechos ciudadanos plenos a la mujer mexicana, específicamente el de votar y ser votada.

    Ruiz Cortines siguió así, hace 55 años, los pasos también visionarios de su antecesor, el ex presidente Miguel Alemán, quien en 1947 ya había reconocido a la mujer el mismo derecho, aunque acotado a los procesos municipales.

    En esta lucha precursora mención especial merece una destacadísima mujer yucateca, que en 1912 creó en su natal Motul la primera organización femenina campesina y en 1923, diputada local, demandaría la reforma del 34 constitucional para que se otorgase el voto a la mujer: Elvia Carrillo Puerto, la Monja Roja del Mayab. Por este hecho, sus enemigos la llamaron “sufragista y bolchevique”.

    La principal demanda del Primer Congreso Feminista, efectuado el 13 de enero de 1916 con el apoyo del gobernador de Yucatán, el general Salvador Alvarado, fue que se otorgará el voto ciudadano a las mujeres.

    La siembra de esta valiosa simiente no fue menor. En el periodo 1935-1936, la lucha de las mujeres con vocación social (que las había en el partido oficial y en el Comunista Mexicano), puso énfasis en sus demandas de clase y reivindicaciones de género. Se calcula que en esa época militaban ya en el llamado Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDN) más 50 mil mujeres.

    Además, instituyeron el Consejo Nacional del Sufragio Femenino y la realización del Primer Congreso Nacional de Mujeres a principios de 1936; al año siguiente todo el esfuerzo se aplicó en un objetivo: el sufragio femenino.

    No tardaron en brotar los frutos: Aurora Meza Andraca fue en 1938 la primera mujer presidenta municipal en Chilpancingo, Guerrero; Aurora Jiménez de Palacios, primera diputada federal en la 42 Legislatura, en 1952, con la representación de un distrito de Baja California; vinieron luego las primeras senadoras en 1964: la maestra campechana María Lavalle Urbina y la inteligente y guapa sonorense, doctora Alicia Arellano Tapia; Griselda Álvarez Ponce de León, primera gobernadora (de Colima) en 1979; el hito histórico que significó el haber tenido en 1988 a la primera candidata a la Presidencia de la República: la incansable, ejemplar, perseverante en la lucha contra la injusticia y el ejercicio abusivo del poder en México, doña Rosario Ibarra, hoy senadora de la República por el Partido del Trabajo, hasta llegar a Rosario Robles Berlanga, quien en 1999 se convirtió en la primera jefa de Gobierno del Distrito Federal.

    La lucha de la mujer continúa. Sigue luchando por la igualdad y la equidad, por superar la dominación de un género sobre otro, por eliminar la injusticia inadmisible de que sea un género el que censure, prohíba, rechace, limite y ponga muros a la mujer.

    luismaldonado@senado.gob.mx

    Senador de la República y presidente del CEN de Convergencia



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