aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Jorge A. Chávez Presa

El ‘predialazo’ en el DF

Economista especializado en temas de hacienda pública, energía y políticas públicas. Actualmente dirige ITG Consultoría en Finanzas Públi ...

Más de Jorge A. Chávez Presa



ARTÍCULOS ANTERIORES


    Ver más artículos

    09 de febrero de 2008

    Ahora que el Gobierno del Distrito Federal (GDF) ha hecho evidente que los habitantes de la ciudad de México tendremos que pagar más impuestos por poseer una casa, un departamento o un terreno, conviene hacer un par de reflexiones para exigir mejores servicios públicos.

    México es uno de los países que menos recauda por concepto del impuesto a los bienes inmuebles, que aquí llamamos predial. En términos del Producto Interno Bruto (PIB), los ingresos que obtienen los gobiernos municipales de los estados y el GDF —recordemos que en el DF las delegaciones no tienen rango de municipio— alcanza la miserable cifra de dos décimas. Si tomamos el PIB del DF, la recaudación del predial en el DF es de aproximadamente 33 centésimas, con lo que supera ampliamente el promedio nacional.

    En Estados Unidos (EU) y Canadá sus municipios recaudan 15 veces más que los nuestros, y 10 veces más que el GDF. Claro que para que la comparación sea equiparable, habría que contemplar la canasta de bienes y servicios que ofrecen así como la calidad de éstos, pues de otra forma estaríamos comparando peras con manzanas.

    En el caso de EU los municipios son los responsables de proveer el servicio de educación básica y media superior (preparatoria), por lo que el predial refleja el costo de este servicio y en gran medida también la calidad. En México ni los municipios ni el GDF aportan recursos para financiar estos niveles educativos, y por lo tanto son servicios que no se cubren con el predial; se pagan primordialmente con cargo a las contribuciones federales que hacemos por concepto de los impuestos Sobre la Renta, al Valor Agregado, al consumo de combustibles automotrices, alcohol y tabaco, así como de los ingresos petroleros.

    De las entidades federativas es el DF el que más predial recauda en términos absolutos. Le siguen el estado de México, Jalisco y Nuevo León, y los que menos ingresos obtienen por esta vía, de menos a más, son: Chiapas, Tlaxcala, Campeche, Tabasco, Colima y Oaxaca. Esto denota desde luego que la población se concentra en áreas urbanas, a la infraestructura disponible y al valor de los mismos inmuebles.

    En términos per cápita el que más predial recauda también es el DF seguido por Quintana Roo, Baja California Sur y Nuevo León. Aquí conviene precisar con cifras. Por persona la recaudación de predial en el DF es de 774 pesos aproximadamente, y medido por vivienda de 2 mil 833 pesos, lo cual supera por mucho al promedio nacional, que es de 164 pesos y de 680 pesos respectivamente. Tanto para el DF como para el resto del país los ingresos por este impuesto son bajísimos, si tomamos en cuenta que con esto habría que pagar seguridad, limpieza, parques, drenaje, pavimentación y mantenimiento de las calles, pero si lo contrastamos con la calidad del servicio podríamos decir que prácticamente ahí se empatan.

    Precisamente desde aquí surge la indignación del predialazo, pues sin prácticamente ajustar la tasa del impuesto predial y sólo llevando al alza el avalúo catastral, la boleta que hemos recibido se ha elevado de manera descomunal, sin corresponder un compromiso, un programa o un proyecto específico para asegurarnos de que las calles y banquetas no estarán cuarteadas, sin baches, que dejaremos de dar la propina forzosa para la recolección de basura, que las calles estén limpias, y sobre todo que nuestra integridad física y patrimonial estarán razonablemente protegidas.

    Es todavía más indignante comprobar que si el promedio a pagar bimestralmente en el DF es de 472 pesos, el que corresponde pagar por casas habitación en delegaciones como la Álvaro Obregón, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Coyoacán rebasa por mucho este monto.

    También sorprende que en la Ley de Ingresos del DF para el ejercicio fiscal de 2008, a pesar del ajuste descrito, se esté presupuestando en términos reales un monto menor en el rubro de predial que en el año anterior. De ser esto una realidad, significaría que el aumento que se observará en las delegaciones comentadas se verá compensado con reducciones en otras delegaciones, lo que inmediatamente despierta la suspicacia de que con el predial el GDF aplica la máxima de “cóbrese el predial en los bueyes de mi compadre”, libérese de todo gravamen a las clientelas del gobierno en turno.

    El GDF tiene mucho que explicar y transparentar en cuanto a los ingresos que obtiene. Además de gastar bien los impuestos, les debe a los capitalinos un informe detallado que muestre de qué delegaciones y colonias proviene la recaudación del impuesto predial para dar pruebas de que en efecto no se promueve el clientelismo, al menos no con los impuestos.

    jachpresa@yahoo.com.mx

    Economista



    ARTÍCULO ANTERIOR
    Editorial EL UNIVERSAL Un Hoy No Circula más justo


    PUBLICIDAD.