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Miguel Alemán V.

Los eslabones perdidos

Nació en Veracruz el 18 de marzo de 1932. Egresado de la UNAM, es licenciado en Derecho.

Fue Coordinador General d ...

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    08 de agosto de 2007

    Una democracia que no se perfec-ciona continuamente se deteriora permanentemente. Por ello, los sistemas políticos están obligados a evolucionar, desechando aquellos elementos obsoletos o ineficaces e incorporando las innovaciones de su tiempo.

    A partir de la segunda mitad del siglo XX, nuestro sistema político ha transitado por profundas transformaciones sustentadas en el régimen de derecho, mecanismo eficaz para la evolución de nuestro sistema de gobierno, lo que dio, entre otros resul-tados, espacios para la alternancia de partidos en el Poder Ejecutivo federal, en los gobiernos estatales y municipales, las legislaturas de las entidades y en las cámaras de Diputados y de Senadores.

    Ello creó condiciones distintas a las de aquellos años cuando el sistema estaba diseñado para que las decisiones se concentraran en la Presidencia de la República para la solución de problemas políticos y económicos o para fungir como árbitro de última instancia.

    La cadena de mando político contaba con eslabones de control corporativo, cuyos mecanismos internos impedían que un grupo empresarial, sindical o político, por poderoso que fuera retara al poder presidencial.

    Ahora que las decisiones políticas se han fragmentado en los ámbitos de competencia de los cargos públicos, se requieren nuevas instancias para articular nuevas formas de decisión y solución de las diferencias entre los actores políticos.

    En el modelo actual queda de manifiesto que los mecanismos institucionales para conducir las decisiones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo federales podrían, y deberían, ser más eficientes. Basta analizar las vicisitudes por las que atraviesan las reformas en materia fiscal. Es evidente que se requieren nuevos sistemas de coordinación y colaboración con los estados, lo que hace necesario que, ya sea en Los Pinos o en la Secretaría de Gobernación, exista una instancia formal que dé curso regular a la relación entre el Ejecutivo federal y los gobernadores de cada entidad, para prevenir escenas públicas de sus desencuentros. Sistemas que, a su vez, el propio jefe de Gobierno del Distrito Federal podría instaurar con sus delegados.

    Francis Fukuyama analizó la importancia de conjugar el desarrollo económico con el avance democrático; él pensó en un eslabón perdido entre la evolución política y la justicia del modelo económico.

    De igual manera, una nueva cadena de transmisión en el modelo político requiere concebir las tareas y alcances de los eslabones perdidos para que las instancias gubernamentales pasen más tiempo colaborando entre sí que en enfrentamientos estériles, aumentando así la eficiencia con la que se utilizan los recursos presupuestales.

    Eslabones que permitan coordinar las agendas legislativas con las tareas del Ejecutivo; eslabones que los estados reclaman no para gastar más, sino para que la relación entre recaudación fiscal y gasto público obedezca a un modelo de inversión en el que prioridades y regiones estén concertados y los presupuestos se ejerzan a plenitud.

    Esos nuevos eslabones que surjan de la forja del consenso político darán una expresión duradera a los principios fundamentales, derechos y modelos de negociación que sustentan las actuales cualidades de nuestro sistema; la sola ausencia o fragilidad de un eslabón debilitará toda la cadena de decisión política.

    Nuestro sistema debe fortalecerse con instancias y fórmulas que aseguren que todos los pasos sean hacia delante y que, respetando ideologías y partidos, todos los funcionarios contribuyan a la consecución de los fines para los que fueron electos.

    Hans Kelsen:

    “La descentralización permite una aproximación mayor a la democracia que la centralización. La democracia exige la máxima conformidad entre la voluntad general expresada en el orden jurídico y la voluntad de los individuos sujetos a ese orden”.

    articulo@alemanvelasco.org

    Político, escritor y periodista



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