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Enrique del Val Blanco

No seamos ingenuos

Analista político y economista.

Coordinador de Planeación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde también fue se ...

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    18 de enero de 2007

    El que mejor ha definido este dizque original "programa del primer empleo" fue el secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, quien claramente dijo: "No seamos ingenuos". Y efectivamente, habría que ser demasiado confiados para pensar que con estos 3 mil millones de pesos se podría paliar uno de los problemas más graves del país, que es la falta de empleo.

    En primer lugar, el gobierno debería haber tomado nota de lo que sucedió en Francia el año pasado con un programa similar y que casi literalmente ha sido copiado por las autoridades mexicanas. Las protestas habidas en la nación gala fueron de tal intensidad, con huelgas en las universidades y quema de automóviles, que obligaron al exquisito primer ministro francés, el señor Dominique de Villepin, a retractarse y echarlo abajo y que, aunque había logrado una gran notoriedad y prestigio por su participación en la oposición a la guerra de Irak, con ese programa de "primer empleo" dio al traste con todo su prestigio, ocasionándole quedar fuera de la contienda para ser candidato de la derecha frente al reaccionario señor Nicholas Sarkozy. Pobre Francia si gana este señor.

    La oposición de los jóvenes universitarios galos se centraba en el hecho de ser un programa que a los únicos que beneficiaba era a los patrones; dejaba en manos de ellos la contratación de los jóvenes por un año y con salarios ínfimos. Por lo visto, no ha habido la menor referencia y análisis por parte de las autoridades sobre lo ocurrido en Francia y han lanzado, con bombo y platillo, este programa en nuestro país.

    También aquí la ayuda fundamental es para los patrones, que dejarán de cubrir hasta 100% de las cuotas al Seguro Social, con la única condición de que los contraten mínimo un año, después del cual los pueden correr y contratar a otros. De esta manera, podrán seguir contando con los privilegios que este gobierno les otorga a los patrones, acción que como es claro, concuerda con la ideología del PAN.

    Por su parte, las autoridades del IMSS han declarado que no será tan fácil conseguir este descuento, dado que primero deberán estar al corriente en las cuotas patronales y será hasta después de nueve meses de contratado el nuevo trabajador que se podrá solicitar dicho subsidio.

    A pesar de estas pequeñas incomodidades para los patrones, sabrán muy bien cómo hacerlo para ahorrarse el pago de contribuciones, que es uno de los problemas más graves de la economía mexicana. Sin embargo, de inmediato varias organizaciones sindicales han protestado por lo que consideran un programa desconcertante, al igual que el del "seguro universal", pues dejan de lado uno de los temas sobre el que mayor preocupación han manifestado las organizaciones y muchas personas más, que es la creciente descapitalización del IMSS y del ISSSTE, y vuelven más liviana la carga del pago de cuotas, que de por sí ya es bastante buena debido a la práctica inveterada de los patrones de afiliar a los trabajadores con menores salarios a los que realmente pagan, evadiendo así el pago de las contribuciones necesarias a estas instituciones.

    El gobierno ha anunciado que con este programa se crearán 2 millones de empleos formales; es decir, se colocan en la misma línea de declaraciones demagógicas del gobierno anterior que en ninguno de sus seis años pudo cumplir con los ofrecimientos que hizo en materia de creación de empleos. Esto es resultado fundamentalmente de que la economía mexicana no crece a los ritmos necesarios para poder dar empleo a todos los que lo solicitan, sean de primero, segundo o tercer empleos.

    Mientras nuestro Producto Interno Bruto crezca a tasas inferiores a 6% será harto difícil que los empresarios contraten a más trabajadores, por más ayudas que les otorguen, a menos que como en este caso encuentren una manera de ganar más dinero evadiendo el pago de cuotas para la seguridad social.

    De inmediato los patrones reaccionaron felicitando al gobierno por este programa, llamándolo innovador y comentando que fue estructurado después de un amplio análisis sobre la formalidad e informalidad del mercado laboral. Sería muy conveniente para todos los involucrados conocer este "detallado análisis", que por lo visto los únicos que lo conocieron fueron los patrones.

    Esto concuerda además con la posición de las cúpulas empresariales donde uno de sus representantes declaró que "la iniciativa privada está más fuerte que nunca, pues tiene gran injerencia en el acontecer político diario y son notorias y fundamentales las labores de cabildeo que realiza en el Congreso". Desgraciadamente tiene razón, pues hasta ahora lo único que este gobierno ha hecho con las medidas que está tomando es estar pasmado ante los incrementos de precios de los productos básicos, concesionar la atención hacia los más pobres al sector privado y ahora subsidiarles la contratación de personal. La especulación está a la orden del día, y así lo ha reconocido el gobernador del Banco de México.

    La única manera de crecer y dar empleo masivo es colocándose como país de punta en varias materias, entre ellas la innovación tecnológica, como lo han hecho la República Popular China, India y Brasil, que hoy son los tres países que están llamando la atención por las reformas que han emprendido y que les ha permitido dar empleo a millones de personas. Mientras en nuestro país no se entre a fondo y de lleno con las reformas fiscales que hagan que los ricos paguen más impuestos, y no al revés, la inestabilidad social crecerá y será muy difícil que se detenga con programas que son pura propaganda o meros paliativos que a la vuelta de un año tendrán que reformarse indefectiblemente.

    ¿Por qué no se detienen un poco los genios del actual gobierno y piensan que lo que están gobernando es a un país de más de 100 millones de personas, de los cuales la mitad está en pobreza, donde la concentración del ingreso es un insulto diario a todos y no se ve para cuándo se podrá detener? Apenas están empezando, pero lo están haciendo mal, muy mal.

    Analista político y economista



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