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Juan Molinar Horcasitas

Tendencias y debacle



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    26 de abril de 2006

    El debate, la debacle, no es un juego de palabras. Es un par que se une por coincidencias y causas. El primer debate entre candidatos presidenciales coincide, en el tiempo, con la rápida propagación de una noticia: la debacle de la campaña del candidato perredista, Andrés Manuel López Obrador, y el correlativo ascenso del candidato panista, Felipe Calderón. No toda la debacle es consecuencia de la actitud de AMLO ante el debate, pero esa actitud nos sirve para ejemplificar el porqué está ocurriendo. Y para pronosticar que se trata de una reversión de fortuna imparable. La forma en que han asumido las campañas AMLO y Calderón apuntan a un desenlace: la victoria del panista sobre el perredista.

    La negativa de López Obrador a debatir ha sido motivo de una larga polémica que en esta ocasión ha rebasado el ámbito del llamado círculo rojo para calar en la sociedad. Y de nueva cuenta, el círculo rojo opina diferente a la mayoría de la población. Creo que no deformaría demasiado la opinión dominante en el círculo rojo si la caracterizo diciendo que se piensa que la negativa de López Obrador a debatir ha sido un triunfo táctico más del candidato perredista. Con diferentes matices, que van desde el reproche a sus opositores, hasta la exaltación de la "sagacidad" de López Obrador, en el círculo rojo se han venido diciendo cosas que parecen ingeniosas, pero que en realidad son simplemente absurdas. Ejemplos: su ausencia enfatiza su presencia; la silla vacía es el símbolo de su fuerza; todos debaten contra él, aunque él no debata contra ellos. Podrían sumar más. No hace falta. Creo que la idea está clara.

    En abierto contraste con esta visión de la mayoría de los opinadores profesionales, la gente opina que AMLO debió asistir al debate y que su ausencia le ha afectado negativamente. Esto es algo que todas las encuestas recientes reportan. Todas. Específicamente, la mayoría de la gente piensa que estuvo bien que se dejara "la silla vacía".

    Y los resultados de la polémica del debate, junto con otros elementos importantes de las campañas, ya se expresan en la intención de voto declarada. Hace un mes, cuando se publicaron los resultados de cuatro importantes encuestas, los seguidores de López Obrador, y muchos analistas, se apresuraron a declarar su anticipada victoria. Mal análisis, aunque ciertamente, se trataba de ventajas amplias a favor de López Obrador: nueve puntos según GEA, conocida casa encuestadora a contrato de los tres principales partidos y de otros muchos patrocinadores; 10 puntos según EL UNIVERSAL, Excélsior y Reforma, importantes diarios capitalinos.

    Hace unos días, GEA publicó su dato de abril: una reversión de 11 puntos, nueve favorables a Calderón más dos negativos para AMLO, colocaban al candidato panista en ventaja de 36 contra 34. López Obrador y sus seguidores despotricaron y vituperaron a los encuestadores. Muchos analistas declararon que era un cambio inusual (lo cual es falso, por cierto, porque ese tipo de movimientos en la opinión es cosa común en las campañas electorales).

    Poco después siguió EL UNIVERSAL, con datos que confirmaban la tendencia. Este importante diario reportaba una ganancia de 4 puntos para Felipe Calderón y una pérdida de dos para López Obrador. El perredista aún iba en punta, en esa encuesta, pero su ventaja se había reducido de 10 a 4 puntos.

    Ayer, 25 de abril, justo el día del debate al que AMLO decidió no ir porque "era el puntero", Excélsior publica que la brecha se cerró a tan sólo 2 puntos, gracias a que Calderón gana 4 y AMLO pierde 5. Misma tendencia.

    El remate viene de Reforma: Calderón 38, López Obrador 35. Cuatro encuestas, la misma tendencia. En dos, AMLO pierde casi toda su ventaja. En dos de ellas Calderón remonta y se coloca como líder en las preferencias de los electores.

    ¿Respuesta de Felipe Calderón? Redoblar el paso, debatir, proponer. ¿Respuesta de Andrés Manuel López Obrador? Negar los hechos, decir que es un complot. Los dos seguirán en esa actitud. La brecha se acentuará. La cuestión que se empezará a debatir será qué hará López Obrador ante la derrota.

    [email protected]

    Diputado federal (PAN)



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