aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Encanto Fantasmagórico

Jimena González Bernal| El Universal
00:10Sábado 21 de septiembre de 2013
Encanto Fantasmagrico

Las ruinas de los Cinco Señores se localizan a 10 minutos del centro. (Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL )

A cuatro horas de la Ciudad de México, existe un pueblo mágico que conserva las ruinas de su bonanza minera. El espíritu de aquellos años todavía deambula por estas calles empedradas que atraen al viajero extranjero

MINERAL DE POZOS, Gto. - El silencio que reina durante las tardes le da un aspecto fantasmagórico a este pueblo. Poca gente camina por sus calles empedradas, entre casonas pintadas de blanco. Algunas fachadas dejan ver el paso del tiempo en esas manchas de color ocre que recrean el escenario perfecto para una película. Y así fue. La atmósfera se prestó para que una productora viniera a filmar Pedro Páramo, allá en el año de 1967.

                Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

La energía que fluye en Mineral de Pozos hace sentir que flotas; es como si dejaras de ser consciente de tus pasos. Poco a poco te mimetizas en su entorno que transmite una completa tranquilidad y armonía. Pero sólo si decides visitarlo cuando no hay fiestas patronales o festivales culturales.

A ritmo lento caminas por Ocampo, una de las calles principales de Pozos que conduce a la Plaza de los Mineros, célebre entre los habitantes porque es aquí donde se realiza, año con año, el Festival del Mariachi, a un lado de la parroquia inconclusa del Señor de los Trabajos y la Casa Santa con la imagen de San Francisco de Asís.

 Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

Sobre esta vía se observa el trabajo de recuperación que el INAH está desarrollando, principalmente en el inmueble que se conoce como la Hacienda la Purísima. Es la única calle de todo el pueblo que no está empedrada, porque es testigo de un ritual que sólo los fieles cumplen como manda. Después de visitar al señor de los Trabajos continúan su peregrinar a rodillas sobre el pavimento, para llegar hasta la capilla principal de San Pedro que data de 1611.

El atardecer te alcanza, así que deja el sincretismo religioso y trasládate a los placeres que bondadosamente ofrece la tertulia que ahora sí comienza a destilar desde los restaurantes, los bares de los hoteles y la única cantina que hay en todo el pueblo:

Emiliano Bar.

Desde el miércoles, los parroquianos comienzan a llegar de las cuatro de la tarde, pero los fines de semana es otra cosa, arrancan cuando el reloj marca el mediodía.

La barra revela que anteriormente Emiliano era una tienda de raya, sólo que ahora la estantería alberga licores, tequilas, mezcales y otras bebidas. Aparte, a temperatura fría se mantienen las chelas para quitar la sed o para darse el gusto de tomarse una al son de la música mexicana programada en una rocola. Precios: desde 20 hasta 80 pesos, de acuerdo al consumo.

Para comer, prueba una parrillada en el restaurante-galería La Pila Seca (280 pesos), decorada con artesanías puestas a la venta: abundan catrinas, calaveritas y soles. Precios: desde 10 pesos.

Una buena opción para terminar la velada es la cafetería La Fama, con unos bocadillos o paninos acompañados de un vinito mientras disfrutas del talento de la agrupación Maxorhú, quienes tocan música prehispánica, esta vez fusionándola con blues y jazz. Precios: desde 13 pesos.

¿A qué suena?

Si tienes el don de la música o el gusto por las melodías más apegadas a los sonidos ambientales de la naturaleza, tienes que llegar hasta aquí para adquirir un instrumento prehispánico, porque en este lugar trabajan las mejores manos que dan forma a esta artesanía.

Para encontrar el que está hecho a tu medida, hay que comenzar la búsqueda en la Casa del Venado Azul. Su galería exhibe piezas como el tradicional huehuetl, elaborado con madera de fresno y piel de vaca. Algunos tienen tallados símbolos de las culturas mesoamericanas: códices, penachos y animales sagrados, como serpientes y jaguares. Precios: hasta 14 mil 500 pesos.

 Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

En este mismo espacio se instaló el taller, con vista a un hermoso y pequeño jardín adornado con cactáceas y una fuente. En este nido de creación no pueden faltar materiales mexicanos como el mezquite y el quiote, el cual se extrae del maguey para dar vida al didgeridoo, de origen australiano, que aquí se conoce como trompeta de maguey. Precios: desde 400 pesos.

Pero la experiencia en el lugar va más allá. La Casa del Venado Azul ofrece hospedaje en sus cabañas, donde pueden alojarse hasta 5 personas por un precio de 600 pesos, por noche. En esta misma área se levantó un temazcal ambientado con música prehispánica y cantos universales, aunados a la aromaterapia que inunda el ambiente con aromas a cedro y copal. Precio: 900 pesos para ocho personas.

Otros sonidos son los ecos entre las ruinas de Mineral de Pozos, antiguas haciendas dedicadas a la minería y que aún mantienen sus vestigios de pie y que fácilmente maravillan a la vista.

Una de ellas se conoce como la ex Hacienda de Santa Brígida, a 20 minutos del centro. Desde que entras a su territorio surge una curiosidad de explorar cada detalle, así que te acercas a esos grandes hornos en forma piramidal que construyeron los jesuitas durante el siglo XVI, de donde extraían el mineral de las profundidades para obtener principalmente oro y plata que se mandaban a España.

  Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

Mientras más avanzas descubres escenarios enigmáticos que no puedes dejar de recorrer, como los cuartos de trabajo que se extienden a través de una especie de túneles construidos con piedra caliche. Si no eres claustrofóbico, entonces sigue el camino que por momentos se oscurece y te lleva hacia pequeñas fosas sin salida. Es el lugar ideal para que regreses a la niñez y comiences a jugar con los amigos a las escondidas o experimentes con la poca luz que se filtra para lograr las tomas fotográficas más alucinantes.

Las ruinas de los Cinco Señores (10 minutos del centro), son recuerdos laberínticos que se cubren de la flora local compuesta de nopales, magueyes y cactus.

Subir, bajar y escalar, es el ejercicio que hay que aplicar en cada edificio que aún deja ver su belleza cubierta por cantera y piedra caliche. Es en este lugar donde el sol de las seis de la tarde viste de brillo cada estructura, otorgando un espectáculo nostálgico. Toma asiento en alguna de las escalinatas y déjate llevar por la contemplación de este evento que seguramente te pondrá en trance o te llevará hacia un momento de meditación.

De reliquias y gusanos

Se cree que en Mineral de Pozos hay 305 minas, de las cuales sólo quedan ruinas como testimonio de su existencia. A raíz de una inundación, varias dejaron de funcionar, pero su declive total fue en 1940.

Para que conozcas las entrañas de una de ellas, el Centro Agroecológico Mina San Rafael (a 5 minutos del centro) te invita a descender a pie a través de la mina Pirata, la cual tiene una profundidad de 70 metros. Hay escalinatas que conducen hacia su interior, donde es fácil resbalarse, puedes evitarlo, si te sujetas de la cuerda que está adaptada como barandal. Mientras avanzas vas a notar el olor a humedad; aún hay rocas que dejan al descubierto cuarzo y pequeñas ranas saltan a tu paso.

En esta misma área se localizan otras ruinas, las de San Rafael, donde además de edificios sin techos y sin ventanas hay otra mina que llega a una profundidad de 120 metros, la cual se puede bajar siempre y cuando el clima lo permita, porque en esta temporada es muy difícil por las lluvias. También tiene un tiro de 150 metros de profundidad, de éste se extraía oro, plata y cobre.

Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

Mientras sigues tu andar, la naturaleza continúa presente. La familia de las cactáceas son las que reinan en estos lares y para aprovechar lo que la madre naturaleza otorga, el centro tiene un invernadero: uñas de señorita o cactus conocidos como viejitos se pueden adquirir desde 15 pesos.

Otro atractivo es su restaurante Los Escamoles. Rica comida típica de la región es guisada por un grupo de cocineras tradicionales, encabezadas por doña Rosita, quien se da a la tarea de preparar unos deliciosos escamoles servidos con guacamole, limón y salsa a tu gusto.

 Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

Lo mejor es "echarte" unos tacos con tortillas recién hechas a mano; para complementar este exquisito momento, otros tacos, pero ahora de gusanos de maguey.
Ambos platillos son de temporada (80 pesos cada uno).

Para seguir con la temática, en el Centro Agroecológico se lleva a cabo la lombricultura, es como practicar la cosecha pero de lombrices. La especie que manejan es la californiana que se caracteriza por su color rojo. De ellas se extrae el abono orgánico, que es la tierra o el humus que se usa para el cultivo de flores, plantas y alimentos como las calabazas, jitomates y pepinos.

Al regar con agua esta tierra, se obtiene un líquido negro que se denomina lixiviado, es un fertilizante orgánico para mantener saludables los cultivos.

Cultura y más aventura

Aquellos que habitan Mineral de Pozos tienen esencia bohemia, mucho del resurgimiento del lugar se debe a las almas allegadas al arte y la cultura, así que para compartir ese gusto a los visitantes, hace un par de semanas se inauguró el Centro de Atención a Visitantes (CAV).

Tiene una superficie de 4 mil 260 metros cuadrados, divididos en diferentes salas, uno de ellas está dedicada a la exhibición de pintura, escultura, arte popular y presentación de recitales.

 

  Foto: Tanya Guerrero EL UNIVERSAL

Además de ser un centro de información turística, tiene una galería donde se puede comprar joyería, artesanías nacionales como rebozos y hasta los instrumentos prehispánicos que se elaboran en el pueblo. Cuenta con un espacio para su venta.

Uno de los locales del CAV está ocupado por la agencia Chichimecas Byke, quienes proporcionan recorridos en bicicleta por la pista de ciclismo que cubre una distancia de 40 kilómetros y está dividida en tres niveles: para principiantes, intermedios y profesionales.
Para tu mayor comodidad en este centro vas a encontrar cajeros automáticos, consultorio médico, farmacia, un restaurante y hasta una terraza-bar.

GUÍA DEL VIAJERO

CÓMO LLEGAR

Mineral de Pozos se encuentra a 4 horas de camino de la Ciudad de México. Para llegar hay que tomar la autopista México-Querétaro y salir al Libramiento de San Miguel de Allende. Después tomar la carretera 57 y ahí están los señalamientos que se desvían a Mineral de Pozos.

DÓNDE DORMIR

Hotel Posada de las Minas. Se localiza en la calle de Manuel Doblado 1. Tarifas: desde 980 pesos, por noche. Incluye desayuno. Tel. (442) 2930 213. www.posadadelasminas.com

Hotel Boutique Casa Diamante. Se ubica en la calle de Juana Lucio 309, Barrio de la Vizcaína. Tarifas: desde 2 mil 888 pesos, por noche. Incluye desayuno a la carta. Tel. (442) 2930 262. www.hotelboutiquecasadiamante.com

INFORMACIÓN

SECTUR Guanajuato.
Tel. (473) 1020 300. www.gtoexperience.mx

CAFZ/RGP



comentarios
0

 

PUBLICIDAD