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Monumento medieval desamparado

Abida Ventura| El Universal
Jueves 12 de julio de 2012
Monumento medieval desamparado

JOYA ARQUITECTÓNICA. Aspecto del interior de la capilla gótica del Instituto Cultural Helénico. (Foto: ADRIÁN HERNÁNDEZ EL UNIVERSAL )

Las leyes vigentes no pueden proteger la joya del Instituto Cultural Helénico que recién sufrió vandalismo

abida.ventura@eluniversal.com.mx 

La capilla gótica del Instituto Cultural Helénico es una de las joyas arquitectónicas más antiguas en la ciudad de México. Sus muros antiguos encierran una historia de expolio, destrucción y vandalismo, de la que hasta hoy no ha quedado libre.

El conjunto arquitectónico compuesto por una capilla gótica del siglo XIV y un claustro románico del siglo XII, que fue reconstruido en México en 1954 por el coleccionista Nicolás González Jáuregui, no ha escapado del vandalismo al que en la ciudad de México están expuestos las construcciones modernas o históricas.

Desde hace dos meses, sus paredes exteriores presentan graffiti que, de no ser retirado de manera apropiada, pondría en peligro este conjunto arquitectónico construido con piedra medieval del siglo XII, proveniente de Ávila, España.

Se trata de un monumento antiguo que Jáuregui adquirió en Nueva York, adonde años antes había llegado como parte de los claustros comprados por el magnate norteamericano de los medios de comunicación William Randolph Hearst, en España, el mismo que según las investigaciones recientes de especialistas españoles también tenía la intención de comprar un claustro románico que por más de medio siglo permaneció oculto en una finca privada de Palamós, España.

Manuel Pereira, director de Difusión Cultural del Instituto, señala que no es la primera vez que grafitean el edificio. “Ya antes, hace tres meses, habían pintado otro y lo borramos usando una máquina pulidora, pero no podemos abusar de ese método porque se desgasta la piedra, y hay que recordar que es piedra antigua, española, del siglo XII”, señala.

Y es que uno de los infortunios a los que se enfrenta este edificio es no estar protegido ni por el INAH ni el INBA, instituciones encargadas de preservar el patrimonio del país.

“Se podría decir que como fue reconstruido, el edificio no entra dentro de ninguna categoría. En última instancia, como fue en el siglo XX cuando se reconstruyó, sería del INBA, pero es un hecho que no se tiene una claridad de cómo protegerlo”, comenta Olga Orive, presidenta del consejo del Cómite Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios ICOMOS.

Orive comenta que el dilema de la protección de este edificio antiguo se instaura dentro del debate internacional en torno a los bienes culturales extraídos de su lugar de origen.

“Las momias de Egipto, los frisos del Partenón de Grecia o el penacho de Moctezuma, todo eso debería estar en su país de origen, porque pertenecen al país donde se produjo, pero en el caso de la Capilla, desmontarla y devolverla sería una locura, además de que ya forma parte de nuestro patrimonio. Son una serie de contradicciones”, comenta.

Por eso, para la protección de este singular monumento, ha sido el propio instituto, actualmente dirigido por Francisco Javier Gaxiola Ochoa, que busca medidas para evitar más actos de vandalismo.

“Estamos en estos momentos a punto de iniciar la remodelacion de algunos espacios interiores y exteriores del Instituto Cultural Helénico. Ya un arquitecto está trabajando en eso, y el proyecto es levantar una reja en la parte donde está el graffiti”, indica Pereira, quien espera que la reja quede instalada en un mes.

Joya del medioevo

También escritor y ensayista Manuel Pereira comenta que este edificio debe ser valorado como una joya de la arquitectura medieval, construido con piedras del siglo XII y hasta el XIV, labradas cuando el mismo Hernán Cortés aún no había nacido.

Pereira destaca que en el continente sólo existen dos monumentos medievales de origen español: La Capilla Gótica y su claustro románico, en México, y el Monasterio de Sacraenia, ubicado en Florida, EU.

En un recorrido por el lugar, Pereira cuenta que ambos edificios llegaron a EU para enriquecer el almacén de antigüedades de Hearst, mejor conocido como El Ciudadano Kane por la cinta de Orson Wells.

Fue en los años 20 del siglo pasado cuando Hearst compró esta capilla gótica y el claustro románico en Ávila, España. De acuerdo con Pereira, los agentes que el magnate tenía en España desmontaron ambas estructuras, las empacaron en cajas numeradas y las trasladaron en barco hasta Nueva York.

Pero la cajas se quedaron por muchos años sin abrir porque, cuenta Pereira, en esa época había en España una epidemia de fiebre aftosa y las autoridades sanitarias de EU pusieron el cargamento en cuarentena. En 1929, Hearst enfrentó problemas financieros y las cajas quedaron arrumbadas en un almacén.

Tiempo después, los herederos del magnate pusieron a la venta el conjunto de piedras. Es ahí donde aparece el coleccionista mexicano Nicolás González Jáuregui, quien compra todo y lo trae hasta México.

“Probablemente el cargamento fue trasladado en camiones, pues Jáuregui tenía una compañía de camiones escolares”, dice Pereira.

Ya en México, con la ayuda del arquitecto Luis Ortiz Macedo, el conjunto quedó ensamblado en lo que entonces era el jardín de la residencia de Jáuregui. En 1973, también por problemas financieros, es tomado por el gobierno y por decreto presidencial, en 1979, se convierte en el Instituto Cultural Helénico, institución que desde entonces ofrece servicios culturales y educativos.

Pereira también destaca que el edificio demuestra la creatividad de González Jáuregui para reconstruir un edificio incompleto y de integrar diversos elementos artísticos que hoy lo hacen único.

“Se da cuenta de que faltaba el techo, pero encuentra uno que no es de la época pero no importa, mete uno español del siglo XVII”, dice.

“Trajo de Guanajuato una portada del siglo XVII. Hay un mestizaje arquitectónico importante porque tenemos elementos mexicanos y españoles: una virgen gótica del siglo XIV o XV arriba, y abajo dos mujeres indígenas con penachos de plumas. En la coloración de la piedra, la de Santa Teresa de Ávila, España es más gris, y la de color casi rosado es la piedra de Guanajuato”, comenta.



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