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El alucinante mundo de la ingeniosa Alicia

Daniela Villegas| El Universal
Viernes 05 de marzo de 2010
Además de escritor, Lewis Carroll fue matemático. En su obra, los juegos de lógica han representado un reto a traducir

Clínica de periodismo

Ahora, gracias al fime de Tim Burton, los ojos del mundo están puestos en la niña más curiosa de la literatura universal infantil: Alicia, el personaje principal de los famosos relatos Alicia en el país de las maravillas (1865) y A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí (1872), libros del escritor y matemático inglés Charles Lutwidge Dodgson (1832-1898), mejor conocido como Lewis Carroll.

Él imaginó una Alicia que, en el país de las maravillas, al estar completamente desorientada en una tierra extravagante, pregunta por todo. Entre sus dudas hay incertidumbres geográficas, astronómicas, científicas o matemáticas que la joven exploradora plantea sobre la naturaleza del mundo. A todo eso ella misma, o el resto de los personajes, responden a manera de juegos con una lógica absurda.

 

La protagonista, basado en Alice Lidell, hija del deán Henry George Liddelll, por quien Carroll tenía una singular devoción que incluso ahora es vista por algunos como pedofilia, encarna el modelo de niña victoriana.

 

Además de excelente literatura, Carroll transmitió en Alicia en el país de las maravillas y A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí su pasión por la lógica formal camuflada en fantasía infantil.

 

No son sólo juegos literarios de palabras las que Carroll puso en boca de la pequeña en frases como: “¡Qué sensación más extraña! Dijo Alicia. ¡Siento como si me estuviera plegando como un telescopio! al caer por el agujero del conejo”. El asunto de los universos paralelos está ampliamente abordado.

 

 

Juegos de aprendizaje y traducción

La fantasía de Carroll es una genuina caja de pandora en cuanto a recursos retóricos. Por momentos, el discurso de Alicia se vuelve un juego de lenguaje con repeticiones, trabalenguas, adivinanzas, anagramas, acrósticos, paráfrasis de textos y citas de poemas de otros autores que son parodiados.

La tergiversación de las historias, las frases extravagantes y los seres fantasiosos forman un completo nonsense, es decir, el estilo en el que la obra de Carroll se inscribe, según la crítica.

La obra de Carroll, repleta de referencias y confusiones entre el significado textual y figurado de los juegos de palabras, aprovecha los homónimos, dándole un toque picarezco a la historia al servirse del inglés, un idioma que se presta perfectamente para ello.

 

¿Cómo hacer que tantos recursos puedan traducirse a otros idiomas? Ése ha sido un reto monumental al que se han enfrentado traductores de numerosas lenguas al tratar de preservar el genio y el ingenio de Carroll como escritor y como lógico matemático.

Por ejemplo, llevar su obra al español ha costado cierto trabajo al trasladar a nuestro idioma las ideas del autor lo más fidedignamente posible. Los complejos juegos de palabras, las onomatopeyas, entre otros recursos, son como montañas que algunos traductores han tratado de escalar sin morir en el intento.

La traducción que mejor sale librada al en serle fiel al original es la publicada en 1970 por Alianza Editorial, realizada por Jaime de Ojeda. Su trabajo conserva la frescura del original en inglés sin sacrificar buena parte de la riqueza del texto.

Según Jaime de Ojeda, la popularidad de este libro en el mundo anglosajón se “deriva de lo que Alicia tiene de ejercicio onírico, es el sueño de toda una cultura, el libre deambular de mecanismos dispersos de una ideología histórica caracterizada por su autodisciplina y una formidable represión de instintos”.

 

 

De los enigmas

El complejo libro de Carroll ha sido materia de estudios amplios y sesudos. Uno de ellos es Alicia Anotada, del estadounidense Martin Gardner, divulgador científico y filósofo de la ciencia. El logro de su libro es el de acercar esta historia anglosajona al lector no anglófono, gracias a la exhaustiva explicación de cada detalle y de los enigmas matemáticos.

En los relatos de Carroll sobre Alicia abundan las alusiones matemáticas, ya sean aritméticas, geométricas o lógicas. Es un mundo en el que conviven falsas tortugas y cartas geográficas, grifos y gravedad, huevos que hablan y anagramas. Todo es maravilloso y alucinante.

La intertextualidad es un factor clave, lo que hace que los recursos del texto poético se mezclen con los recursos de la prosa, así como con los de la literatura de tradición oral.

En ambos libros la anécdota gira sobre un sueño en el que Alicia crece y decrece, recita parodias sin sentido de versos morales y participa en eventos extraordinarios junto con las criaturas fantásticas con las que entra en contacto.

Alicia confronta problemas de identidad relacionados con hechos trascendentes, como los cambios corporales, el devenir, el ser y la soledad, como expresión de esta contradicción.

De hecho, en el segundo capítulo de Alicia en el país de las maravillas se ejemplifica este caso, cuando la niña dice:

 

“-¡Dios mío! ¡Qué extraño es todo hoy! ¡Y ayer todo sucedía de manera normal!... ¿Habré cambiado durante toda la noche? A ver: ¿era la misma esta mañana al levantarme? Casi creo poder recordar que me sentía un poco distinta. Pero si no soy la misma, la cuestión es: ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio! -y se puso a pensar en todas las niñas de su edad que conocía, para ver si era posible si se había convertido en una de ellas.”

Carroll también tenía interés por las teorías de la gravitación universal y muy posiblemente por ello se encuentren similitudes entre la imagen de Alicia cayendo por un pozo profundo, con el ejemplo que dio Einstein sobre un ascensor que se precipita al vacío, cuando ilustró aspectos de su teoría de la relatividad, conocida como desgravitación.

 

 

Citas científicas

El pasaje más citado en libros científicos, del sexto capítulo de Alicia..., ilustra el contraste entre la realidad informe de la materia y el carácter intencional que tiene toda ordenación lógica.

En ese fragmento el Gato aparece sobre la rama de un árbolcuando Alicia está sola y desorientada en un bosque. El animal sonríe, mostrando una temible dentadura. Intimidada por el felino, Alicia le pregunta, luego de saludarlo:

“-¿Qué camino debo seguir?

“-Según a dónde quieras llegar- observó el Gato

“-Lo mismo me da un sitio que otro… dijo Alicia.

“-Entonces da lo mismo un camino que otro- añadió el Gato.

“-Es que con tal de llegar a alguna parte- agregó Alicia a manera de explicación.

“ -Para eso, basta con que empieces a caminar y caminar.

“Alicia comprendió que aquello no admitía réplica e intentó hacer otra pregunta.

“-¿Qué clase de gente vive por estos lugares?

“-Por allí- dijo el Gato levantando la pata derecha –vive un Sombrerero; y en la otra dirección, vive una Liebre Marceña. Puedes visitarlos a los dos. Uno y otra están locos.”

 

 

 

Lógica y Filosofía

En las historia de Carroll sobre Alicia, abundan los absurdos lógicos y filosóficos, como la famosa sonrisa burlona del gato de Cheshire en el capítulo sexto:

“‘De acuerdo’, dijo el Gato. Y esta vez se desvaneció muy despacio, empezando por la punta de la cola y terminando por la sonrisa, que permaneció flotando en el aire un rato, después de que el resto de su cuerpo hubiese desaparecido.

‘Vaya’, pensó Alicia, ‘he visto muchas veces un gato sin sonrisa, ¡pero una sonrisa sin gato! ¡Es lo más raro que me ha pasado en mi vida!’”

Otro texto que ha dado luz en el extravagante universo creado por Carroll es A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Éste es un libro más rico en cuanto a sus contenidos simbólicos y juegos lingüísticos. La estructura narrativa es más compleja al organizar el desarrollo de la historia como un tablero de ajedrez en el que los personajes se desplazan como fichas en el transcurso de una partida.

La entrada a ese mundo detrás del espejo ejemplifica la teoría de Roy Keer referente a los agujeros de gusano de Kerr, al pensar en el espejo de Alicia como un conducto que lleva a otra realidad.

 

En sus aventuras, Alicia se encuentra con el polemista Humpty Dumpty, un rigorista del lenguaje y un personaje mítico en las historias infantiles inglesas. Es un personaje capaz de convertir un sencillo cálculo aritmético en la más abstrusa de las cuestiones. En el terreno de la lógica, el diálogo es lucinante:

“Alicia: Quiero decir, ¿qué es un regalo de no cumpleaños?

“Humpty: Un regalo que te hacen cuando no es el día de tu cumpleaños, como es natural.

“-Prefiero los regalos de cumpleaños.

“-¡No sabes lo que dices! A ver, ¿cuántos días tiene el año?

“-365.

“-¿Y cuántos de esos días son tu cumpleaños?

“-Uno.

“-Y si restas uno de 365, ¿cuántos te quedan?

“-364, claro está.

 

El estreno de la película de Tim Burton es un buen pretexto para leer, o releer, Alicia en el país de las maravillas y buscar ahí el alma infantil, ávida de saber, que alguna vez todos llevamos dentro.

 



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